Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El supertifón Hagibis condiciona todo el Mundial de rugby tras cancelar partidos por primera vez

World Rugby, que rechaza buscar sedes alternativas, suspende el Francia-Inglaterra y el Nueva Zelanda-Italia. La clasificación de Escocia depende del rumbo del fenómeno meteorológico

mundial de rugby
Los dirigentes de World Rugby y una imagen del tifón. REUTERS

La gobernanza del rugby no tiene respuesta al tifón Hagibis y ha anunciado este jueves la suspensión del Francia-Inglaterra y del Italia-Nueva Zelanda, la primera vez que cancela un encuentro en un Mundial. La meteorología adversa en Japón estaba sobre la mesa desde que se otorgó la organización del torneo a un país situado en una zona especialmente inestable. Por más que sus dirigentes aseguraran el año pasado que era un tema prioritario en los preparativos, no habrá alternativas de sede y la única respuesta para los aficionados será devolverles el dinero de las entradas. El duelo no resultaba esencial, a priori, para los cuatro equipos perjudicados, que sumarán un empate a cero, pero sí para Escocia y Japón, el choque más esperado de la fase de grupos. World Rugby esperará al domingo por la mañana para decidir si se juega o no. Escocia, que necesita la victoria, está que trina. su futuro depende por ahora del rumbo que tome el fenómeno meteorológico.

“La decisión no se ha tomado a la ligera y prioriza la seguridad de jugadores, aficionados y voluntarios”, ha asegurado en rueda de prensa el director del torneo, Ala Gilpin, que refrendó la apuesta por organizar en Japón un torneo sin ninguna mácula. “Siempre supimos que había riesgos, pero es raro que haya un tifón de este tamaño en esta época del año”. Su magnitud es tres veces mayor que el que causó el mes pasado la muerte de tres personas en el área de Tokio, donde se espera que impacte con virulencia el sábado.

Nueva Zelanda e Italia debían jugar el sábado en Toyoya. La estadística daba una esperanza a los italianos de entrar en cuartos si ganaban a los neozelandeses. Nunca ha ocurrido y cayeron 3-66 en noviembre. Con todo, era una despedida soñada para el talonador Leonardo Ghiraldini, que rompió a llorar al recibir la noticia. Los All Blacks, la única selección que había ganado todos los partidos de la fase de grupos en la historia del torneo, suma así su primer empate (0-0). La decisión elimina a Italia en los despachos y Gilpin la compara con lo que podría ocurrir el domingo. Escocia necesita una victoria sin que los nipones sumen punto bonus por perder por siete puntos o menos o, si lo hacen, anotar ellos cuatro ensayos, un escenario factible. “Italia está en la misma situación. No trataremos el partido, si no puede jugarse, de forma distinta”.

Clasificarse en los despachos desluciría el hito del anfitrión y Escocia pide que su destino se decida sobre el césped. “Scottish Rugby [la federación nacional] espera que se pongan en marcha planes de contingencia para permitir a Escocia disputar su plaza en los cuartos de final y será flexible para acomodarlos”, declaró un portavoz federativo antes de la rueda de prensa. El encuentro se disputaría en Yokohama, un estadio con 72.000 espectadores que albergará la mayoría de las eliminatorias y la final. Sí se jugará este viernes el Australia-Georgia, y el Irlanda-Samoa del sábado, un duelo crucial para los escoceses. De hecho, si fuera el duelo de Irlanda el suspendido, el XV del Trébol quedaría eliminado con un triunfo escocés.

Aficionados llegando al estadio de Shizuoka.
Aficionados llegando al estadio de Shizuoka. AP

Yokohama también debía acoger el Inglaterra-Francia este sábado. Con jugadores tocados como Billy Vunipola en el bando inglés, ambos equipos, ya clasificados para cuartos, han aceptado sin grandes aspavientos la decisión. Inglaterra liderará el grupo C, se medirá en cuartos a Australia y estará emparejada en semifinales con el cruce de Nueva Zelanda. El francés Jefferson Poirot ya dijo el miércoles que no tenía problema con una suspensión que permite a su selección un camino probablemente más cómodo: Gales en cuartos y el cruce de Sudáfrica en semis. El seleccionador inglés, Eddie Jones, añadió: “Hemos tenido dos partidos relativamente fáciles [Tonga y EE UU], uno duro [Argentina] y ahora tenemos dos semanas para preparar los cuartos de final. Quizás alguien nos esté sonriendo, ¿Los dioses de los tifones?”.

El director del torneo asegura que los riesgos son “demasiado complejos” para trasladar a equipos y aficionados en un país con un transporte de vanguardia. En los días previos se planteó la opción de mover el Inglaterra-Francia a Oita, al sur del país, y el Escocia-Japón a Sapporo, al norte. Ambos estadios son retráctiles. El problema de los organizadores es cómo trasladar a los 140.000 espectadores –la mayoría ya están en Yokohama– a estadios más pequeños. Eran dos de los partidos más demandados en la venta de entradas y habían justificado largos desplazamientos. World Rugby recomienda a los aficionados “estar a cubierto a lo largo del sábado y no intentar viajar durante el día”. Otra opción sería retrasar el encuentro de los anfitriones –la fase de grupos acaba el domingo– pero reduciría el margen para preparar el fin de semana siguiente el envite de cuartos.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >