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Valverde sobre la lesión de Messi: “Cuando le pasa algo, se para el mundo”

Dembélé, tras el descanso, releva al 10 azulgrana, con molestias en el muslo izquierdo

Messi, atendido de su lesión, en el Barça-Villarreal. Ampliar foto
Messi, atendido de su lesión, en el Barça-Villarreal. EFE

Messi parece estar en bucle como le ocurriera cuando empezó a asentarse en el primer equipo del Barcelona, cuando se le detectó que tenía músculos de velocista y que debía cambiar la alimentación y el trabajo preventivo, además del descanso, para no pasar más tiempo de lo normal en la rebotica. Le ocurrió al llegar en esta pretemporada, en un entrenamiento, cuando se lesionó en el sóleo. Le sucedió de nuevo en otro entrenamiento, cuando ya se le veía de titular frente al Betis y recayó del sóleo. Y, para su infortunio, le volvió a pasar anoche, después de que el lunes recibiera en Milan el premio The Best. Por lo que Messi no ha completado ningún partido entero de los siete disputados, con media hora ante el 17 de septiembre en Dortmund, con media parte frente al Granada y con la otra media contra el Villarreal, en el partido en que cumplía 400 titularidades en LaLiga.

Fue en una jugada aislada, pero pronto se echó la mano al aductor de la pierna izquierda. Por lo que se acercó al área técnica para que le dieran unas refriegas, para valorar junto al doctor si estaba roto o no. Y no pareció gran cosa porque al cabo de unos minutos, colgó una falta lateral que por poco no cazó Piqué. Aunque tras el entreacto ya no apareció más vestido de corto y Dembélé ocupó su lugar.

“Leo tiene unas molestias en el aductor”, confirmó al concluir el encuentro el técnico, Ernesto Valverde, sin dar un tiempo estimado de baja; “no queríamos arriesgar y hemos preferido por precaución que no siguiera, pero vamos a esperar a las pruebas médicas”. Tenerlo lejos del campo, sin embargo, es algo que preocupa a todos. “No hemos tenido tiempo para hablar porque el mister dio ordenes tácticas, pero tiene molestias y ojalá que no sea nada”, expuso Griezmann. “Es el mejor y el más desequilibrante del mundo, por lo que tenerlo es una ventaja. Que vuelva cuanto antes al equipo”, añadió Busquets. “Esperemos que sea lo menos posible. Nadie lo esperaba, pero no es excusa porque somos el Barça y hay que sacar los partidos adelante y ganar aunque nos falte el mejor”, remarcó Piqué al salir de la ducha.

La incidencia de Messi en el campo, en cualquier caso, se vio de inmediato ante el Villarreal, que cogió el balón y se hizo durante un cuarto de hora dueño del partido hasta que Cazorla hizo diana. “Cuando le pasa algo a Messi se para todo el mundo. Nos pasó el año pasado contra el Sevilla cuando tuvo el problema en el brazo”, se lamentó Valverde, que reconoció un bajonazo de su equipo cuando el 10 se fue al área técnica. Aunque la reincidencia de sus lesiones, sin embargo, no parecen preocupar con exceso al grupo. “Ha hecho pocos entrenamientos y ha estado lesionado un tiempo… Y coger la forma en los partidos es complicado”, opinó Valverde. Aunque más duro fue Piqué con el club para explicar el momento físico de Leo y del equipo en general. “La pretemporada no ha ayudado en nada. Tanto viaje y poco entrenamiento... Y la pretemporada es necesaria porque muchos no hemos cogido aún el tono óptimo para competir y son varios los que notan molestias. Pero es lo que hay”.

Messi recibió el lunes por la noche en Milán el premio The Best que concede la FIFA. Tras obtener el galardón, opinó sobre el flojo inicio de temporada del equipo azulgrana: “Arrancamos mal, nos cuesta encontrar el juego, generar ocasiones, y sin nada nos generan peligro. Es una cuestión grupal y hay que reaccionar ya”. También elogió a Ansu Fati : “Me impresionó desde que le vi entrenar el primer día”. Y admitó que todavía no está en forma: “Hacía tiempo que estaba parado, más de dos meses, casi tres. El otro día me sentí cansado, pesado, falto de ritmo y chispa; hay que ir poco a poco. Me hablaron mucho de que podía recaer, no había necesidad de arriesgar”.

Aunque no exhibió su mejor versión, el Barcelona recuperó el color en el Camp Nou con un triunfo sobre el Villarreal, sin intensidad pero con puntería en el primer acto y con electricidad pero sin tino en el remate en el segundo. Le alcanzó con un gol de Griezmann nada más empezar el duelo y con otro colosal de Arthur desde larga distancia. “Teníamos que ganar sí o sí”, reflexionó Piqué. “No podíamos permitirnos más tropiezos y que los demás se fueran”, resolvió Busquets, siempre pragmático; “porque fuera tenemos que mejorar. Son pocos pero suficientes partidos para ver que no hemos estado bien. Aunque ante el Villarreal, hemos tenido más el balón y creo que la victoria ha sido justa porque prácticamente no hemos sufrido”.

Hizo bien, el Barcelona en marcar dos goles de una tacada porque el rival, como hicieron el Betis, el Valencia, Osasuna y el Granada, acertó en su primer disparo a puerta. “Tengo que verlo por la televisión, pero creo que le ha hecho un extraño el balón porque no ha ido muy esquinado”, reflexionó Cazorla al acabar el encuentro, triste por la derrota pero orgulloso por la segunda ovación que le dedicó el Camp Nou. “Es un privilegio y es lo que me quedará el día de mañana cuando me retire”, reconoció.

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