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Vettel: “¡Nos roban la carrera!”

Una polémica decisión de los comisarios le arrebata al piloto de Ferrari el triunfo en Canadá y se lo da a Hamilton

Vettel cambia el podio tras la carrera y su sanción. Ampliar foto
Vettel cambia el podio tras la carrera y su sanción. AFP

Los comisarios deportivos del Gran Premio de Canadá de Fórmula 1 decidieron interpretar el ‘aquí estoy yo’ y se convirtieron en los auténticos protagonistas de una carrera que tendría que haberse decidido en la pista en vez de en los despachos. Sebastian Vettel y Lewis Hamilton libraron un delicioso y explosivo duelo de los que hacía demasiado tiempo que no se veía y que lamentablemente quedó del todo alterado por el intervencionismo de los árbitros, tremendamente rigurosos cuando tuvieron que entrar en escena para juzgar un error de conducción del alemán.

Cinco segundos de sanción

Corría la vuelta 49 de las 70 totales y el de Ferrari lideraba el pelotón con un segundo de ventaja sobre el británico. A su paso por una de las sinuosas variantes del circuito Gilles Villeneuve, Vettel sufrió un tremendo trallazo de su coche que le obligó a pisar la hierba y le escupió hacia el muro exterior de la curva cuatro, dejándole a merced de Hamilton, que tuvo que levantar el pie del acelerador para no llevarse puesto a su rival. La queja formal de Mercedes se tradujo en una sanción de cinco segundos por conducir de forma irresponsable que le sirvió el triunfo al actual campeón y que hizo enloquecer de rabia al chico de Heppenheim.

“¡Nos roban la carrera!”, exclamó Vettel por la radio cuando los estrategas de su equipo le comunicaron la penalización. El cabreo del germano fue de tal calibre que nada más bajarse de su monoplaza se fue directo hacia la carpa de la estructura de Maranello hasta que alguien le hizo saber que debía comparecer en el podio si no quería empeorar las cosas todavía más. “Hay que estar completamente ciego para pensar que podía hacer algo distinto y no estamparme contra el muro”, insistió el tetracampeón del mundo con Red Bull, que tenía en su mano romper el demoledor arranque de Mercedes (cinco dobletes y siete triunfos de siete posibles) y volver a ganar después de nueve meses, desde el Gran Premio de Bélgica de la temporada pasada.

El triunfo fue finalmente para Hamilton, que gana hasta cuando cruza la meta el segundo a pesar de no necesitarlo si atendemos a la superioridad exhibida por la marca de la estrella en la mayoría de trazados hasta el momento. El podio lo completó Charles Leclerc, mientras que una parada muy temprana pero obligatoria condenó a Carlos Sainz, que terminó undécimo, la misma posición que ocupó en el momento de la salida.

Se trata de la quinta victoria del corredor de Tewin en lo que va de curso y la séptima que logra en Canadá, precisamente la marca que logró el gran Michael Schumacher. Este resultado le da más aire al de Mercedes al frente de la tabla general, en la que ya dispone de más de una prueba de ventaja sobre su más inmediato perseguidor (Bottas), a la vez que vuelve a impedir que Ferrari se de un baño de gloria en un escenario en el que al fin pudo medirse en corto con la escudería de Brackley.

“No es la forma en la que uno quiere ganar”, convino Hamilton, que recibió un sonoro abucheo de la hinchada. “No es Lewis quien se merece los silbidos, sino aquellos que han tomado esta absurda decisión”, remachó Vettel.

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