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El Huesca ofreció primas a sus jugadores ante las sospechas de amaño

Los rumores de que el partido contra el Nàstic, que disparó la Operación Oikos, estaba arreglado obligaron al club a prometer premios por ganar los dos últimos encuentros

Petón, Pedro Camarero y Manuel Torres, a su llegada a comisaría el miércoles pasado.
Petón, Pedro Camarero y Manuel Torres, a su llegada a comisaría el miércoles pasado. EFE

Cuando la SD Huesca certificó la noche del 21 de mayo de 2018 en Lugo su ascenso a Primera, el logro desembocó en una sucesión de días repletos de celebraciones, suspicacias y tensiones internas. Después de festejar el lunes en el Anxo Carro su victoria definitiva (0-2), el martes el jolgorio llegó a Huesca, cuyas calles recorrió el equipo a bordo de un autobús descubierto, entre el fervor de unas 10.000 personas. El miércoles rindieron visita al Ayuntamiento de la ciudad y a la sede del Gobierno de Aragón, y el jueves tuvieron día de descanso. Mientras celebraban su primera llegada a la élite en más de cien años, se amontonaban los rumores de que el resultado del siguiente encuentro, contra el Nàstic, estaba arreglado y comenzaban a calentarse los sistemas de alerta que vigilan las casas de apuestas, lo que desencadenó la semana pasada las detenciones de la Operación Oikos.

La mezcla de alegría y recelo vivida esos días en el seno del Huesca queda reflejada en las declaraciones realizadas el miércoles pasado ante la policía por varios miembros del club en calidad de testigos, diligencias policiales a las que ha tenido acceso EL PAÍS. Según el testimonio ante los agentes de José Luis Ortas, director general, el club se movió enseguida cuando le llegaron las noticias sobre las sospechas que rodeaban el Huesca-Nàstic. Preocupados por su imagen ante la afición y ante el resto del público, ofrecieron primas a sus jugadores por ganar el partido y pegaron carteles en la ciudad a favor del juego limpio.

La inquietud alcanzó a todos los estamentos de la cúpula del club. En su declaración como testigo del miércoles pasado, José Antonio Martín Otín Petón, presidente de la fundación El Alcoraz, máximo accionista del Huesca, relató las suspicacias del entonces entrenador, Rubi: “Dice que le declaró que no se fiaba de los jugadores por lo que se hablaba durante la celebración del ascenso que duró toda la semana sin entrenamientos, y que le pidió que hablara con los futbolistas en general, ninguno en concreto”, recoge el documento policial.

Con ese panorama, el equipo volvió a entrenarse el viernes y el sábado, únicas dos sesiones antes del encuentro del domingo 27 contra el Nàstic en El Alcoraz, que también estuvo envuelto en festejos. Las peñas ocuparon desde mediodía la plaza de San Antonio con furgonetas de comida, música e hinchables, y a media tarde emprendieron la marcha hacia el estadio donde recibían a las 20.30 al conjunto catalán. Después del partido, era el propio club el que tenía organizada la última celebración, un homenaje en el campo a los artífices del ascenso.

El encuentro terminó 0-1 y a la mañana siguiente el sistema de alertas de la UEFA avisó a LaLiga y a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF): “Durante el partido, observamos algunos movimientos altamente inexplicables en las cuotas de los mercados 1x2 y de hándicap asiático”, decían y mencionaban también movimientos extraños en las apuestas previas al partido. Ese primer aviso lo completó la UEFA al día siguiente con el envío del informe definitivo elaborado por la empresa Sport Radar, que se abría con la siguiente conclusión: “Hay pruebas claras y apabullantes de que el curso o el resultado de este partido fue influido excesivamente con intención de obtener beneficios corruptos de las apuestas. Las pruebas de las apuestas indican básicamente que los apostantes tenían conocimiento previo de que la SD Huesca iba a perder el partido”, dice el documento confidencial.

Advertencia colectiva

Ese martes, cuando LaLiga y la RFEF reciben el texto definitivo, los dirigentes del Huesca mantienen una reunión con toda la plantilla que relatan en su declaración ante la policía tanto Ortas como Petón y en la que, además de ellos dos, estaban el cuerpo técnico y los jugadores. Según el relato del director general, en el encuentro le dijeron a los futbolistas “que esperaban que las noticias aparecidas fueran falsas”. Petón, con más autoridad en el club, fue más tajante: “Manifestó a los asistentes que esperaba que nadie hubiese intervenido en una posible predeterminación del resultado pues actuaría contra esa persona con todos los medios legales existentes”, recoge el documento policial.

Después de la charla, varios jugadores, entre los que Ortas cita a Moi Gómez, Cucho Hernández e Íñigo López, llamaron a Emilio Vega, entonces director deportivo, para quejarse de que se dudara de su profesionalidad.

LaLiga presentó una denuncia ante la policía, la federación abrió un expediente que envió más tarde a la fiscalía y empezaron a registrarse movimientos extraños en las apuestas del siguiente partido programado para el sábado próximo en el Carlos Tartiere contra el Real Oviedo, el último de la temporada. En este caso, no intervino ningún sistema externo de monitorización, sino que la voz de alerta la dieron en el seno del propio club.

Lo recuerda Manuel Torres en declaraciones, actual consejero delegado del Huesca en sustitución del dimitido Agustín Lasaosa, detenido el martes pasado en la Operación Oikos y puesto en libertad el jueves, bajo fianza de 50.000 euros e investigado por corrupción en el deporte y como cooperador necesario en un delito de estafa. Torres cuenta a este diario que detectaron volúmenes exagerados de apuestas en Betfair y que decidieron alertar al departamento de integridad de LaLiga, al que enviaron una nota el día antes del partido, el 1 de junio, en la que le pedían que trasladara el caso a la Dirección General de Ordenación del Juego, dependiente del Ministerio de Hacienda. Según Torres, no llegaron a recibir ninguna respuesta de LaLiga a esa nota.

El organismo que preside Javier Tebas no registró ninguna alerta de sus sistemas sobre este encuentro, por lo que el aviso se quedó ahí.

El partido de Oviedo terminó con victoria local (2-1), tal como habían anticipado las apuestas. El Huesca había cumplido su objetivo del ascenso dos semanas antes, mientras el conjunto asturiano apuraba sus últimas opciones para entrar en el playoff. Se quedó fuera por muy poco, empatado a 65 puntos con el Numancia, sexto al final en la tabla, que ese día también ganó su encuentro, 2-1 a la Cultural y Deportiva Leonesa en Soria.

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