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Toshack: “Salah, Firmino y Mané son como Keegan, Heighway y yo”

El galés, ganador de dos Copas de Europa como jugador del Liverpool, analiza la final y rememora las figuras de los legendarios Bill Shankly y Bob Paisley

John Toshack, en su época de seleccionador de Marruecos.
John Toshack, en su época de seleccionador de Marruecos. Getty

John Benjamin Toshack (Gales, 70 años) es una leyenda del Liverpool, con el que conquistó como jugador las dos primeras Copas de Europa del club de Anfield en 1977 y 1978. “En la primera jugué casi todos los partidos menos la final contra el Borussia Mönchengladbach por una lesión”, rememora. Las figuras de Bill Shankly, que impuso el passing game (juego de pase) en la cuna del kick and rush (patear y correr), y de Bob Paisley centran sus recuerdos. “Fueron los pioneros del gran Liverpool”. La leyenda del boot-room(cuarto de las botas) también emerge con nostalgia en la memoria de Toshack: “Te considerabas un privilegiado solo por poder entrar. Allí se tomaban sus whiskies Paisley, Shankly y Joe Fagan para hablar del equipo y de sus cosas”.

Pregunta. La final está muy marcada por Klopp y Pochettino, los dos entrenadores.

Respuesta. Sí, se habla mucho de ambos, pero ninguno de los dos ha ganado nada. Hay mucho en juego para ellos.

P. Por palmarés del Liverpool, esa presión recae más en Klopp.

R. Creo que sí, lleva cuatro temporadas y cada año se disputan cuatro títulos, cuatro por cuatro son 16... Pochettino tampoco es un experto en ganar. Es un todo o nada para ellos.

P. Todo ha cambiado mucho.

R. Sí, estoy leyendo estos días que los exfutbolistas van a un curso de entrenadores y que tienen que pasar un examen. Shankly y Paisley les hubieran dicho: ‘olvídense de todo lo que les han contado’.

P. ¿Cómo fue su encuentro con Shankly?

R. Llegué en tren y ahí estaba él, en la estación. Me dijo: ‘Bienvenido a Liverpool, has salido del colegio y has venido a la universidad’.

P. Con Paisley formaba una pareja muy peculiar.

R. Paisley no era el mejor transmitiendo sus ideas, estuvo mucho tiempo a la sombra de Shankly, pero era muy profundo en sus pensamientos. Shankly, era un gran motivador y un loco del boxeo. Una vez jugamos una semifinal de Copa contra el Leicester, jugamos bien, pero quedamos 1-1. Shilton era el portero de ellos y lo paró todo. Salimos de allí pensando: ‘¡Joder hemos perdido una oportunidad, el jueves hay que volver allí otra vez!’ Shankly se dio cuenta al día siguiente en el entrenamiento. Nos sentó a todos y empezó a hablar de George Foreman. ‘Imaginaos, Foreman empieza pim, pam, pum a su rival y este se levanta, así un asalto tras otro. De repente, se va la luz y se suspende el combate. El rival de Foreman pensaría: ‘¡Joder, cuando venga la luz voy a recibir otra vez! Pues eso es lo que deben estar pensando los del Leicester’. Volvimos y ganamos 3-0.

P. Su sociedad con Kevin Keegan fue letal.

R. Yo venía de Segunda División y Keegan de tercera. En un partido contra el segundo equipo nos puso a los dos juntos. Esos partidos casi siempre los ganaban los suplentes porque querían hacer méritos, pero ganamos 3-0 y Shankly le preguntó a Keegan cómo veía que jugáramos los dos juntos. Kevin le dijo que sí y en el primer partido, a los 10 minutos, ya ganábamos 1-0. Después de eso vinieron más de 200 goles entre los dos. Nunca he visto correr a nadie tanto como Keegan. Yo saltaba riéndome para peinar la pelota porque sabía que él llegaría antes que su marcador. Luego se marchó Keegan al Hamburgo y llegó Dalglish, que era todo cerebro, más listo.

P. También estaba Heighway.

R. Se habla mucho de la pareja Keegan-Toshack, pero hay que añadir a Heighway, el extremo izquierdo. Éramos como Mané, Firmino y Salah ahora. Entre los tres teníamos todas las facetas del juego. Es curioso, Keegan y yo veníamos de abajo, de limpiar vestuarios y botas. Heighway era universitario, más intelectual, con otra educación, más fino. Recuerdo un partido con el City en Manchester. Shankly le dijo: ‘Steve, hoy tienes que ayudar a nuestro lateral’. Perdimos 3-0 y Heighway le dijo que ese no era su fútbol y Shankly le replicó: ‘Steve, si ves tu casa arder, ¿qué haces? Llamas a los bomberos. Pues hoy tu casa se ha quemado y no has llamado a los bomberos’. Después de ese partido, nuestro lateral siempre tuvo la ayuda de Heighway.

P. En el Swansea impuso el esquema de los tres centrales que ahora vuelve a estar de moda.

R. Fiché por el Swansea como entenador-jugador y tenía calcificaciones en las rodillas. No podía moverme mucho y como era delantero tampoco podía ver mucho de lo que pasaba en el campo para organizarles. Así que me retrasé, me puse de líbero, dos centrales que me escoltaran y dos carrileros que subieran la banda. Con ese sistema subimos de Cuarta a Primera de manera consecutiva. Ramón Mendoza me decía que el Madrid no podía jugar así, que era defensivo, pero ganamos la Liga con 107 goles a favor.

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