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El gurú de arte de Sergio Ramos

El galerista Fer Francés organiza encuentros del jugador con artistas y le asesora en las compras para su colección privada

Fer Francés, ante una obra de Phil Frost, en su galería madrileña.
Fer Francés, ante una obra de Phil Frost, en su galería madrileña. EL PAÍS

Sergio Ramos envía a menudo mensajes con imágenes de obras de arte a Fer Francés. “Esto me encanta”, le dice, por ejemplo. “Constantemente, ve algo en Instagram y me pregunta: sobre el artista, su procedencia, a quién ha influido”, cuenta Francés, socio de la galería madrileña a la que dan nombre Javier López y él, que acompaña como una especie de tutor el interés por el arte del futbolista. “Hablamos de muchísimos artistas. Sergio es una esponja de conocimiento. Tiene una memoria fantástica: se acuerda siempre de todo”, dice.

Ramos y Francés (Somo, Cantabria, 1989) se conocieron hace un año a través de un amigo común dedicado a la moda. Estuvieron en casa del galerista, que le mostró su colección privada. Allí descubrió a Phil Frost, un estadounidense que pasó del grafiti de los noventa en Nueva York a la pintura escultórica. Y hace dos semanas Ramos compró un enorme díptico suyo de tres metros de altura y más de cuatro de ancho, una pieza mucho mayor que las de Francés, y cuyo precio puede rondar el medio millón de euros.

Antes de hacerse con el díptico, el futbolista del Real Madrid había estudiado durante meses fotografías y vídeos de una pieza tridimensional que, sobre paneles de madera, integra latas, clavos, cajas de madera, barriles y un surtidor de gasolina. También había hablado con Frost por teléfono. Los conectó Francés, que comercializa su obra. “Entonces ya se seguían en Instagram. Tuvieron una conversación y hubo mucha afinidad. Se dijeron mutuamente lo que valoraban el trabajo del otro”, cuenta el galerista, que le da mucho valor a esa afinidad: “Phil le ha dicho a mucha gente que no le vende obra”.

No es el único artista con el que Ramos ha tratado en los últimos meses. El verano pasado, entre el Mundial de Rusia y la concentración de pretemporada del Madrid, Francés los acompañó a él y a su pareja, Pilar Rubio, en una ronda de visitas a varios talleres en Nueva York: los de Francesco Clemente, Kaws, Erik Parker, Todd James y Alex Katz. Al futbolista le interesó sobre todo conocer a Clemente, que lleva décadas viviendo entre la India y Nueva York, donde firmó obras con Andy Warhol y Jean-Michel Basquiat en los ochenta. Se pueden encontrar multitud de “me gusta” de Ramos en la cuenta de Instagram de Clemente.

“Las preguntas que hacían Pilar y Sergio iban bastante bien encaminadas. Muchas veces vas con clientes a estudios y te sorprendes de las cosas que preguntas. A él le gusta el trasfondo de las piezas. Siempre pregunta qué significan”, cuenta Francés. Con Clemente hablaron de eso y de una serie en la que el italiano trabajaba en colaboración con artistas de miniatura de la India.

Ramos también se ha entendido muy bien con el sevillano Manuel León Moreno, otro artista de la cartera de Francés. “Se han hecho amigos. Sergio ha apoyado mucho a Manuel, con quien ha hecho una labor casi de mecenas”, dice el galerista. Después de una de las visitas del central a su estudio, en Villanueva del Ariscal, a unos 15 kilómetros de Camas, el pintor lo agradeció en Instagram: “Ojalá muchos como Sergio Ramos apoyen la cultura de nuestra tierra y se den cuenta de que aquí hay mucha calidad”.

Francés habla de León Moreno como “una persona súper culta en pintura”, con frecuentes referencias clásicas en sus cuadros. Una la rescata el central madridista en un mensaje en Instagram después de comprarle un cuadro en noviembre pasado: “Ciegos que guían a ciegos (última en formar parte de mi colección) hace alusión a los líderes del mundo tomando como referencia un lienzo de Brueghel El Viejo”.

La obra de León Moreno incluye una buena carga política y social. Como la de Banksy, que también interesa mucho a Ramos. O como la de Frost, en quien Francés ve un ermitaño de origen callejero con cierta resistencia al sistema comercial.

La colección privada del futbolista, de la que de cuando en cuando muestra fragmentos en las redes, incluye también obras de Belin, Jaume Plensa, Ishiwüt y Miss Bugs. Mucho colorido. Además del díptico de Frost, su última adquisición sucedió en la feria Art Bassel de Hong Kong, donde se hizo con un cuadro del japonés de 83 años Keiichi Tanaami, “una de las obras más importantes de la feria”, según Francés.

El galerista parece estar contemplando un enamoramiento: “Es muy bonito. Cada vez que se enfrenta con una pieza le veo en los ojos algo que siento yo muchas veces. Está disfrutándolo. A veces le tengo que aconsejar también en pararle los pies”, dice.

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