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Ben Yedder libera al Sevilla

Con tres goles del francés, los andaluces rompen su mala racha ante una Real Sociedad sin respuestas

Sarabia celebra su gol ante Ben Yedder. En vídeo, declaraciones de Machín, entrenador del Sevilla F.C. EFE | Vídeo:Atlas

Fue como una liberación. Toneladas de ansiedad en la mente de unos futbolistas atascados se soltaron por arte de magia en 15 minutos de la segunda parte, donde el Sevilla se convirtió en un auténtico vendaval para destrozar a una Real Sociedad que se derrumbó de manera inapelable. Todo le salió al Sevilla, que se despertó de una pesadilla que duraba demasiado. Respiró aire fresco y se reivindicó como equipo para reconquistar una sexta plaza que había estado amenazada por el Valencia y el Betis, que habían metido mucha presión con sus triunfos. La clara y rotunda victoria del Sevilla supone mucha claridad en un ambiente que estaba muy turbio después de una racha de un solo triunfo en los últimos 10 partidos de Liga. Seis puntos conseguidos de 30 que habían puesto en duda la continuidad de Pablo Machín en el banquillo. El respiro, con los tres puntos, es de los grandes y da la impresión de que puede suponer un punto de inflexión para el Sevilla en el tramo final de la temporada y en espera de jugar toda una final en Praga, en la Liga Europa ante el Slavia, el próximo jueves.

Sevilla, 5-Real Sociedad, 2

Sevilla: Soriano; Jesús Navas, Mercado, Carriço, Sergi Gómez, Promes; Banega (Gil, m. 75), Roque Mesa, Sarabia; Ben Yedder (Gonalons, m. 73) y Munir (André Silva, m. 70). No utilizados: Lucho; Gnagnon, Rog y Vázquez.

Real Sociedad: Rulli; Zaldua (Aritz, m. 31), Héctor Moreno, Raúl Navas, Theo; Zubeldia, Pardo (Zurutuza, m. 57), Merino; Oyarzabal, Juanmi (Januzaj, m. 70) y Sandro. No utilizados: Moyà; Muñoz, Sangalli y Bautista.

Goles: 1-0. M. 25. Sarabia. 1-1. M. 28. Oyarzabal. 2-1. M. 48. Ben Yedder. 3-1. M. 58. Ben Yedder. 4-1. M. 62. Ben Yedder. 5-1. M. 69. Oyarzabal, en propia puerta. 5-2. M. 77. Oyarzabal, de penalti.

Árbitro: Iglesias Villanueva. Amonestó a Zubeldia, Raúl Navas, Munir y Carriço. VAR: Cuadra Fernández.

Sánchez Pizjuán. 35.813 espectadores.

El gran artífice del triunfo fue Ben Yedder. Con tres goles, hizo realidad el triunfo de su equipo, alcanzando un total de 26 goles en una temporada impresionante. El delantero francés hizo feliz a su gente y machacó a una Real que había hecho un primer tiempo decente, aunque no tuvo luego argumentos para detener el aluvión que se le vino encima. Junto a Ben Yedder, Jesús Navas y Sarabia aportaron una gran actuación para despejar muchos de los fantasmas que rondaban por la cabeza de unos futbolistas que habían dejado de creer en sí mismos.

La liberación de la segunda parte no pudo ocultar, no obstante, la tremenda ansiedad con la que el Sevilla encaró el encuentro. El primero que desprendía esa sensación era Machín, quizás consciente de que se jugaba su futuro en caso de derrota. Sin la inteligencia táctica necesaria, esa tensión fluye de manera evidente en un equipo que quiere, pero que se derrumba también con facilidad. El Sevilla corrió una barbaridad desde el primer minuto de juego, luchando cada balón como si fuera el último, haciendo de cada acción una batalla. Las prisas, sin embargo, son malas consejeras porque derivan en la precipitación. La fe del equipo, no obstante, le dio para poner en apuros a una Real con muchas bajas, que se mantuvo en el partido gracias a la labor de Zubeldia y el golazo de Oyarzabal. Había marcado Sarabia después de una gran acción de Promes y todo se le facilitaba a los locales. Sin embargo, los equipos en mala racha suelen recibir esos golpes. El empate llegó en el primer disparo a puerta de la Real, que se aprovechó de la ansiedad de un Sevilla que se puso por delante y permitió que Oyarzabal controlara con absoluta tranquilidad dentro del área para batir a Soriano, que jugaba su primer encuentro en LaLiga por la lesión de Vaclik. El delantero de la Real hizo tres goles, como Ben Yedder, aunque uno en su propia portería.

Lo del segundo tiempo no lo esperaba nadie. El Sevilla, fiero y con Ben Yedder de artillero, jugó con una intensidad increíble. Como si se tratara de una fiera, metió a la Real en su campo, a la que se sometió a un hostigamiento impresionante. En tres minutos, coleccionó dos ocasiones claras y un gol que define a la perfección a un artista del área como Ben Yedder. Casi sin ángulo en el área, dibujó un toque preciso que batió a Rulli para hacer el 2-1. Ahí se acabó el partido. El Sevilla fue una ola gigante que engulló a la Real, que no se enteró de nada, en un cuarto de hora tremendo. Ben Yedder hizo dos goles más y hasta Oyarzabal se hizo un tanto en propia puerta, descompuesto como su propio equipo. Respiró el Sevilla. También Machín y toda su gente. Se deja atrás una racha horrible para que el equipo andaluz lograra un triunfo que necesitaba como el comer. Hubo implicación y nervios en primer lugar. Luego, un derroche de fe y goles de todas las facetas. Por medio, una Real algo sosa que no tuvo fuerzas ante la tormenta que le cayó encima.

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