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Fallece Waldo, el delantero que no recordaba sus goles

El segundo máximo goleador de la historia del Valencia vivía en una residencia en Burjassot, cerca de la ciudad que le vio triunfar, y padecía Alzheimer

Waldo dispara durante la final de la Copa de Ferias de 1962, entre Valencia - Barcelona. Ampliar foto
Waldo dispara durante la final de la Copa de Ferias de 1962, entre Valencia - Barcelona.

A las puertas de celebrar su centenario, el Valencia pierde a una de sus leyendas. Waldo Machado Da Silva, portentoso goleador, el primer brasileño que asombró en Mestalla, falleció este lunes a los 84 años por causas naturales. Fluminense y Valencia están de duelo. El dios del gol, también.

Desde 2015 Waldo vivía en la Residencia Ballesol de Burjassot gracias al apoyo económico de la Asociación de Futbolistas del Valencia que preside Fernando Giner. El delantero brasileño padecía Alzheimer desde hace años y en los últimos meses había perdido la vista. Su memoria ya no recordaba sus goles, pero estos lo han hecho inmortal. El Valencia, en permanente deuda con su historia y con sus grandes jugadores, tiene ahora la obligación de tributarle un sentido homenaje a la altura de su figura.

Con el 9 siempre a la espalda, Waldo se marcha y deja un montón de remates imposibles y una colección de goles de falta. Golpeaba el balón de folha seca. Su legado goleador se recordará siempre. El delantero brasileño, nacido en Niterói, una ciudad a diez kilómetros de Río de Janeiro, es el segundo goleador histórico del club del murciélago con 160 tantos en 296 partidos. En esta estadística solo lo supera Mundo, que hizo 238 dianas. Tras él, en este ranking, aparecen otros jugadores ilustres como Kempes, Fernando o David Villa.

“Hoy el fútbol está de luto, principalmente para los valencianistas porque se ha ido uno de los grandes jugadores que escribió con letras de oro la historia de nuestro Valencia CF. Descansa en paz Waldo”, escribió Mario Kempes en su cuenta de Twitter el lunes por la noche.

Como jugador del Valencia, Waldo conquistó tres títulos: las Copas de Feria de 1962 y 1963 y la Copa de España de 1967. En la campaña 1966-67 consiguió, además, el trofeo de máximo goleador con 24 goles en 30 partidos. Junto a Vicente Guillot, al que llamaba el Pelao, formó una delantera prodigiosa y una dupla mítica en Mestalla al nivel de las formadas por Montes y Cubells, Puchades y Pasieguito o la más reciente entre Albelda y Baraja.

Waldo, en un acto de presentación del joven brasileño Carleto en 2008. ampliar foto
Waldo, en un acto de presentación del joven brasileño Carleto en 2008.

Waldo llegó al Valencia en julio de 1961 para jugar un amistoso con el Fluminense. El club de Mestalla se fijó en él durante la disputa de un partido homenaje en beneficio de la viuda y del hijo de Walter Marciano, jugador brasileño del Valencia que había muerto en un accidente de tráfico en junio de ese año. Tras el partido, Julio de Miguel, presidente del Valencia, envió a Vicente Peris, histórico gerente de la entidad, a Brasil a ficharlo y Waldo llegó a cambio de seis millones de pesetas. Tenía 26 años y entonces compartía honores en la selección de Brasil con genios como Pelé, Garrincha o Didí. Con ellos ganó en 1960 la Copa del Atlántico.

En el Fluminense nadie ha roto todavía sus registros. Waldo manda en el histórico de goleadores del Flu con 319 goles en 403 partidos por delante de delanteros prolíficos como Roberto Dinamita o Zico. En el Paseo de la Fama de Maracaná ocupa un lugar preferente al lado de jugadores como Pelé, Maradona, Garrincha, Jairzinho, Rivelino, Ronaldo, Romario, Bebeto, Platini o Eusebio.

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