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Rebelión en la grada por el fútbol en lunes

Mendizorroza, con la escenificación de un funeral, encabeza una incipiente alianza de varias aficiones contra los horarios

Alaves Levante
Un ataúd ayer en la grada vacía de Mendizorroza como protesta por el fútbol en lunes

La liturgia de la grada de Mendizorroza este lunes por la noche en el Alavés-Levante desprendió el aroma funerario de final definitivo. Primero, el vacío: los asientos no comenzaron a llenarse hasta pasados cinco minutos de juego. Después, la ceremonia organizada por el grupo de animación Iraultza 1921, junto con las peñas del Levante, que habían pedido a los aficionados que vistieran de negro: un ataúd recorrió el graderío rodeando el estadio, mientras el público, en pie, prendía las linternas de los móviles y entonaba una marcha fúnebre. La convocatoria contra los partidos ligueros de los lunes decretaba que “el fútbol está muerto”, pero la ceremonia fue más bien una prueba de vida: otro foco de rebelión civil frente a lo presentado como deriva inevitable de la industria futbolística.

LaLiga cerró la temporada 2016-2017 con récord de ingresos, 2.854 millones de euros, con los que adelantó a la Bundesliga y quedó solo por detrás de la Premier. Buena parte del salto viene del aumento del dinero de la televisión, 1.484 millones, un 20% más que el curso anterior. Sin embargo, las condiciones de esa inyección han provocado que miles de aficionados se sientan expulsados de los estadios.

“Los partidos de los lunes por la noche son una manera de reírse de una afición, una falta de respeto”, se queja Antonio Castilla, presidente de la federación de peñas del Rayo. Su discurso está en sintonía con el de Víctor Sainz, represente de otra de las patas de la hinchada vallecana, la plataforma ADRV: “El fútbol tiene que ser en fin de semana, para que puedan ir las familias, los ancianos. Un lunes los niños, que tienen colegio al día siguiente, no pueden ir”, dice.

Rebelión en la grada por el fútbol en lunes

Vallecas es desde hace años otro de los focos principales de protesta por los partidos programados los lunes y los viernes. También ha formado parte fundacional de una alianza entre aficiones por esta causa. El 28 de enero se sumaron a la protesta de Iraultza que, como este lunes, mantuvo Mendizorroza prácticamente vacío hasta el minuto 5. Luego ellos ampliaron la cadena, y el lunes pasado, 4 de febrero, protestaron de manera conjunta con los aficionados del Leganés que los visitaron esa noche: en el minuto 12 la grada dio la espalda al campo y gritó: “Tebas, vete ya”.

Los lunes también son día de queja en Anoeta, el último el pasado 15 de enero: cuando la grada de animación ocupó su sitio, la Real Sociedad ya le había marcado dos goles al Espanyol. El donostiarra es el club que más partidos ha disputado en viernes o lunes (47) desde que se estrenaron estas franjas horarias en la temporada 2012-2013.

Después de siete cursos, las protestas aisladas comienzan a coordinarse, algo que en Alemania, modelo para agrupaciones como Iraultza, sucedió mucho antes. Allí se programó por primera vez un partido en lunes el 19 de febrero del año pasado. Fue el Eintracht Frankfurt-Leipzig, y su comienzo se retrasó porque llovieron cientos de pelotas de tenis de ambos bandos, que se habían puesto de acuerdo. Después de oír a sus aficionados, también el Eintracht hizo un gesto, pese a que en un primer momento había votado a favor del horario: en la megafonía sonó el I don’t like Mondays (no me gustan los lunes) de Bob Geldof. El siguiente lunes tocaba el Borussia Dortmund-Augsburgo, y el Iduna Park, habitualmente repleto, exhibió miles de asientos vacíos. Nueve meses después, el pasado noviembre, la Bundesliga anunció que suprimía los partidos de los lunes desde el curso 2020-2021.

Alaves Levante

“En Alemania, las aficiones tienen voz y voto”, lamenta Raúl Corralejo, representante de Iraultza; “aquí hemos pedido vernos con alguien de LaLiga y nadie nos recibe. ¿No tenemos derechos?”. Con quien sí han mantenido conversaciones es con la directiva del Alavés, con la que mantienen una relación fluida: “El club está con la afición, pero está con el dinero. Dice que no tienen la fuerza, que no son ni el Madrid ni el Barça. Les pedimos que se mojen, pero dicen que no se pueden mojar, que el que protesta ya sabe lo que hay”, lamenta. El Rayo tampoco arropa mucho a sus peñas: “No opinamos. Nos limitamos a organizar los partidos en los horarios que nos dan”, dicen desde las oficinas.

Guerra Tebas-Rubiales

Mientras, hay dos vías abiertas, más institucionalizadas, que buscan suprimir los lunes. Una la maneja Aficiones Unidas, la organización que agrupa 39 federaciones de peñas de Primera, Segunda y Segunda B, cuyo presidente, José Manuel Mateos, empezó las gestiones: “Al principio de la temporada pasada propusimos a LaLiga quitar el lunes, que nos parece un día muy malo. Dijeron que lo estudiarían y que había posibilidades, pero no hemos recibido respuesta. Y también es verdad que hay clubes que han pedido los lunes, y los que han jugado más casualmente son los que han hecho obras en sus estadios, como Athletic y Betis”. Por estos partidos reciben una compensación económica extra de LaLiga.

La otra vía la lanzó el pasado septiembre el presidente de la federación, Luis Rubiales, otro apartado de su guerra con Tebas: “Lo de los lunes no nos gusta nada”, dijo. Suprimirlos es una de las reclamaciones que lleva a las negociaciones del nuevo convenio con LaLiga. El proceso se encuentra estancado, pero desde las oficinas de Tebas, presidente de la patronal, no descartan acabar con los lunes, aunque no antes de la temporada que viene. Eso sí, advierten que habría que abrir una nueva franja, que podría ser los domingos a las 14.00, para cumplir con lo ofrecido a las televisiones: horarios que no se solapen.

“No estamos pidiendo una locura, sino algo normal, que se juegue el sábado y el domingo”, dice Corralejo, que anuncia intensidad creciente en las protestas en Mendizorroza. “De momento, estamos frenando a los mayores, que quieren vaciar el campo. Pero en la última reunión algunos ya decíamos: si bajamos a Segunda, mejor. Mejores horarios, mejores precios. Yo lo que quiero es ver a mi equipo, me da igual dónde. Ahora vienes a pasar dos horas y a salir corriendo. El fútbol no es eso”.

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