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Un Petrucci de récord, una Ducati que asusta

La casa italiana coloca cuatro de sus motos en lo más alto de la tabla en una jornada en la que Márquez volvió a sufrir por el estado de su hombro

Danilo Petrucci, en Sepang. Ampliar foto
Danilo Petrucci, en Sepang. AFP

El circuito de Sepang siempre fue una pista propicia para ver volar a las Ducati. Sus dos largas rectas y sus curvas lentas favorecen el rendimiento de la Desmosedici fabricada en Borgo Panigale. También ayudan a firmar la vuelta rápida. Aun con esas condiciones, favorables, resulta imposible infravalorar la puesta en escena de la nueva GP19, que copó las cuatro primeras posiciones de la tabla de tiempos. A la cabeza, un Danilo Petrucci de récord. Segundo piloto del equipo oficial, cobijado a la sombra de Andrea Dovizioso, menguada su figura tras el complejo adiós de Jorge Lorenzo de la casa italiana, el de Terni sacó pecho gracias a una vuelta en 1m,58’239s. La vuelta más rápida jamás dada al trazado malayo. Prácticamente seis décimas más veloz que aquel impresionante registro que dejó otra Ducati, la de Lorenzo, ahora hace un año.

Pero Petrucci no fue el único que rodó por debajo de ese récord –un récord no oficial, pues este debe establecerse durante un gran premio–, hubo hasta cinco pilotos más capaces de superar aquel crono de Lorenzo, el gran ausente (por lesión) en estas jornadas de tests en Sepang que se celebran a un mes de que arranque el campeonato en Qatar. A 63 milésimas de Petrucci se quedó Pecco Bagnaia, un debutante, que no un debutante cualquiera, campeón de Moto2 el curso pasado, capaz de situarse entre los primeros puestos de la tabla al tiempo que se acostumbra a pilotar una MotoGP –“He aprendido a levantar la moto antes a la salida de las curvas y ya puedo frenar más tarde, esa ha sido la clave para poder lograr ese tiempo”, confesó–. En tercer lugar: Jack Miller, el otro piloto del equipo Pramac, también con una Ducati, casi dos décimas más veloz que Dovizioso, el subcampeón, uno de los culpables del progreso de esta Desmosedici que asusta, capaz como ha sido la marca de situar entre los más rápidos a pilotos experimentados y también a novatos, señal de que parte con una muy buena base para afrontar el inicio de la temporada.

Dovizioso, que en sus declaraciones tras este último entrenamiento repitió en numerosas ocasiones lo contento que estaba –contento por sus tiempos, contento por las sensaciones, contento por ver a cuatro Ducati mandando en Sepang–, dijo haber tenido buenas sensaciones con el chasis y el carenado nuevos. Probó todo cuanto pudo y corroboró el paso adelante dado por la fábrica italiana: “Es difícil mejorar tanto la moto cuando la base ya es buena, pero eso es también una suerte. En mitad de la curva todavía nos falta algo”, concedió.

Maverick Viñales (Yamaha), que fue el primero en superar el registro del curso pasado, y Cal Crutchlow (Honda), que regresaba a las pistas tras destrozarse la pierna el año pasado y perderse el final de la temporada, también se situaron por debajo de ese 1m,58’8s. Más allá de los tiempos, Yamaha parece haber superado la terrible crisis que dejó para la historia una racha de 24 carreras sin victorias por su mal rendimiento en 2017 y 2018. Los pilotos, incluso Valentino Rossi (terminó 10º a un segundo de Petrucci), corroboran la mejora en la salida de las curvas, el punto crítico de estos últimos años, consecuencia de un motor que no trabajaba bien en aceleración.

Marc Márquez, se prepara en su box. ampliar foto
Marc Márquez, se prepara en su box. Europa Press

Por otro lado, y pese al discurso siempre positivo del campeón del mundo, Marc Márquez, Honda tendrá que esperar a las próximas pruebas, en Qatar, apenas unos días antes del inicio de la temporada, para medirse con sus rivales. El piloto español (11º este viernes, a un segundo de Petrucci), que todavía está recuperándose de la operación en el hombro izquierdo, no pudo rodar tanto ni tan rápido como hubiera querido, limitado como está por la falta de fuerza y de movilidad. Tuvo que reducir su presencia en la pista, especialmente el segundo día, en el que más sufrió tras habérsele inflamado la zona después de un exigente primer día de entrenamientos, y centrarse en probar todas las piezas cuyo rendimiento habrá que analizar ahora para terminar de construir la Honda del 2019. La ausencia de Lorenzo en Sepang, también recuperándose de una operación –la suya en el escafoides, y bastante más reciente– ha puesto en una situación complicada a la casa japonesa. Si bien, no parece que el desarrollo de su moto para este curso se vaya a ver comprometido.

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