Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Agüero fulmina al Arsenal

El argentino marca un triplete en la victoria del City frente al equipo de Emery

Agüero celebrar uno de sus tres goles de ayer al Arsenal. Ampliar foto
Agüero celebrar uno de sus tres goles de ayer al Arsenal. Getty Images

Emery no encuentra la fórmula ante Guardiola. Aunque todavía no puede consolidarse en el juego, tampoco en los resultados, parecía que el Arsenal estaba a dispuesto a colarse entre los puestos de Champions, impulsado después de dos buenas victorias, sobre todo en el derbi frente al Chelsea. Y que Emery, por fin, podría cantar victoria ante Guardiola. Pero no. El Arsenal no pudo contra el City o lo que es lo mismo: Guardiola volvió a dejar sin nada a Emery. El técnico catalán se enfrentó al vasco en 12 oportunidades, un saldo de ocho victorias y cuatro empates. Si en España Guardiola se encomendaba a Messi, en la Premier lo hace a Agüero.

Consolidado como el máximo goleador de la historia del City, Agüero anda en llamas en la Premier: seis goles en los últimos cuatro partidos. Le costó a Guardiola encontrar la mejor versión del Kun. La temporada pasada, la segunda en el banquillo del cuadro Blue, el técnico se encontró con una versión empobrecida del 10, más aferrada al pasado que al presente, sin ánimos de pensar en el futuro. Pero Guardiola enganchó al Kun, clave en el último título de la Premier, líder en este City que persigue al Liverpool (quedó a dos puntos del equipo de Klopp que juega hoy ante el West Ham). Hay pocos delanteros tan feroces en el área como el argentino. Si no que se lo pregunten al Arsenal, el argentino le firmó 10 goles en los últimos 12 duelos.

Siempre a un toque, siempre atento para aparecer en el área, Agüero tardó un minuto en descorchar al Arsenal. Agobiante en la presión, Laporte recuperó el cuero y buscó al 10. Testarazo de palomita para firmar el 1-0. No se asustó en Arsenal. Al contrario. Y le contestó con una jugada de pizarra, tan vieja como el fútbol. Centro al primer palo, Monreal desvió el balón para que Koscielny, en el área chica, empujara el cuero a la red. Entonces, parecía que el Arsenal se adueñaba del duelo, cómodo sin el balón, agudo para lanzar las contras.

Y cuando mejor estaba el Arsenal, volvió a aparecer el Kun. De nuevo, por supuesto, a un toque, como todo el City. Rompió líneas Gündogan para encontrar a Sterling, que sin dudarlo buscó al Kun. Agüero en el área, Gündogan en la medular, hacían bueno un nuevo inventó táctico del técnico. Sin Kompany y con Stones en el banquillo, Guardiola plantó una línea de tres centrales. Eso sí, siempre y cuando el City tuviera el balón. Si no Fernandinho se colocaba como central, mientras que Laporte se trasladaba al ala izquierda. Sin sobresaltos en la zaga, el City aprovechó para al mejor De Bruyne, mientras que Agüero seguía haciendo goles, aunque fueran ilegal, como cuando empujó el balón con la mano para sellar el 3-1. Al argentino le pasa con los Gunners todo lo contrario que al técnico vasco con Pep. Guardiola es el Everest de Emery.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >