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El Barça marca distancias y es más líder tras ganar en Getafe

El equipo azulgrana, nuevamente con Messi decisivo, no perdona y aumenta su ventaja respecto al Atlético, Sevilla y Madrid, ya descolgado a 10 puntos

En vídeo, declaraciones del entrenador del F.C. Barcelona, Ernesto Valverde, y del Getafe F.C., José Bordalás. AP | Vídeo: Atlas

La historia de la Liga se explica en la última década a partir del Barça de Messi. A veces juega bien, en ocasiones lo hace mal y de vez en cuando no pasa del suficiente, como pasó por ejemplo en Getafe. No hay equipo sin embargo más regular que el Barcelona. El futbol azulgrana solo admite comparación con partidos del propio equipo barcelonista, siempre protagonista del torneo, superior a rivales como el Atlético o el Madrid. Mejor o peor, juega el Barça contra su memoria, se le compara con la mejor de sus versiones, víctima si acaso de la nostalgia, ahora mismo en cualquier caso campeón y líder del torneo, diez puntos por encima del club de Florentino.

A la derrota del Madrid y al empate del Atlético respondió el Barcelona con una victoria importante en el Coliseum Alfonso Pérez, un estadio habitualmente tan complicado que nadie pregunta por el partido sino por el marcador, favorable a los azulgrana por decisión de Messi. Apareció un par de veces el delantero argentino y decantó un encuentro áspero y difícil de solucionar, bien defendido al final por los muchachos de Valverde. No se discutió el triunfo del Barça. Acaso se habló una jornada más de si su actuación gustó más o menos que las anteriores, alguna meritoria, como la del clásico o la del derbi o, si se quiere, las de Champions en campo del Tottenham y del Inter.

GETAFE, 1; BARCELONA, 2

Barcelona: Ter Stegen; Sergio Roberto, Piqué. Lenglet, Jordi Alba; Arturo Vidal (Busquets, m. 69), Arthur (Aleñá, m. 88), Rakitic; Messi, Luis Suárez y Dembélé (Coutinho, m. 83). No utliizados: Cillessen; Murillo, Semedo y Malcom.

Goles: 0-1. M. 20. Messi. 0-2. M. 39. Luis Suárez. 1-2. M. 43. Mata.

Árbitro: Cuadra Fernández. Amonestó a Artur, Jordi Alba, Foulquier, Dembélé y Maksimovic. Árbitro del VAR: Hernández Hernández.

Coliseum Alfonso Pérez. Unos 17.000 espectadores.

Fueron los azulgrana un equipo práctico y efectivo, también versátil, como se exige en escenarios complicados como el de Getafe. El fútbol del plantel de Bordalás, siempre intenso y físico, reiterativo en las faltas tácticas, solvente en las acciones divididas, muy organizado, obliga a reparar en el árbitro, especialmente vigilado en el Coliseum Alfonso Pérez. Las emboscadas se suceden y el colegiado es exigido de forma reiterada, a veces para dirimir sobre el color de una tarjeta y en ocasiones para resolver respecto a la validez de una jugada, como pasó con Cuadra Fernández cuando sancionó a Mata por una acción previa a un gol anulado al Getafe. Hubo minutos de mucha confusión, sólo interrumpidos por las penetraciones de Dembélé, hasta que compareció Messi.

El pie del 10 apareció de forma precisa y serena para poner el 0-1 después de un balón que no supo cortar Djené. No perdonó Messi y puso al Barça de cara al marco de David Soria. Messi huele el gol y ataca el cuero cuando está a pies de jugadores como Arthur. Ausente Busquets, el brasileño recuperó la titularidad como interior y a su alrededor se organizó de manera aseada el Barça. Arthur filtraba bien el balón acompasadamente mientras Rakitic guardaba la posición como medio centro para que desequilibrara Messi. El rosarino marcó las diferencias en dos acciones difíciles de defender para el Getafe.

Messi marcó el 0-1 y en un golpe franco puso el centro que supuso el 0-2 después de un disparo a la entrada del área de Luis Suárez. Muy eficaces con Messi, los azulgrana tienen serias dificultades para defender los centros y los balones cruzados, señal de fragilidad de sus laterales, tanto del reaparecido Sergi Roberto como de Jordi Alba. Las llegadas de Antunes fueron tan reiterativas que acabaron por provocar el tanto de Mata, especialmente hábil a la hora de tomar la espalda de Lenglet. El 1-2 irritó tanto a Valverde como a Messi, que se recogió en el descanso de muy mal humor al lado de su amigo Luis Suárez.

Aunque no es fácil tener paciencia, continuidad y control de partido ante un adversario especialista en interrumpir el juego como el Getafe, el Barça no había sabido cerrar el partido después de expresar su contundencia en el arco de David Soria. Las individualidades, decisivas en ambas áreas, comprometieron a los azulgrana nada más recomenzar el partido después de un mal golpeo de Ter Stegen y un disparo fallido de Ángel.

Hubo un rato en que la contienda quedó muy abierta, expuestos los dos equipos, apuntados los dos porteros, tanto Ter Stegen en un cabezazo de Cabrera como Soria en un mano a mano con Messi. Los dos equipos fallaron incluso un gol cantado cada uno, ya con Busquets en el campo, recuperado en última instancia por Valverde.

No hubo más concesiones por parte de los azulgrana, conscientes de la importancia del choque después de los resultados de la jornada en el Bernabéu y el Pizjuán. Quiere el Barça que la Liga sea un asunto suyo y, a tal efecto, cuenta con un futbolista como Messi que suma 399 goles como cifra disuasoria para adversarios como el Madrid. Los números certifican la autoridad de un equipo más serio que bonito, siempre identificable en cualquier caso por Messi.

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