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La caída del Espanyol

Después de sumar 21 puntos en las primeras 11 jornadas, el conjunto blanquiazul cuenta cinco derrotas antes de enfrentarse al Atlético

Rubi, en un entrenamiento del Espanyol. Ampliar foto
Rubi, en un entrenamiento del Espanyol.

Se respiraba un aire de pesimismo en el Espanyol, cansado de ver cómo el equipo se perdía campaña a campaña en la tierra de nadie de la tabla, sin respuesta económica después de la ilusionante llegada de Chen Yansheng a la presidencia. Entonces, apareció Rubi. El técnico, con pasado blanquiazul, fue un manto de aire fresco, sobre todo de esperanza, sostenida en una propuesta de fútbol alegre. “Cuando llegamos, teníamos la sensación de club negativo. Pero durante cuatro meses, entre todos, logramos que todo fuese bueno y bonito”, explica Rubi. Cuatro meses en los que el Espanyol sumó 21 puntos, sorpresa de LaLiga después de escalar hasta la segunda posición.

Sin embargo, los muchachos de Rubi se desinflaron: cinco derrotas consecutivas, con una media de tres goles en encajados por duelo después recibir un promedio de 1,07 en las primeras 11 jornadas. Hay quien lo achaca a una merma en la condición física de los jugadores, tras comenzar en llamas LaLiga. “Da la sensación de que no están tan finos”, explican en Sant Adrià. Una hipótesis que desmontan desde el grupo: “No creo que sea un tema físico, si analizas los datos del GPS estamos igual o mejor”.

La soledad de Borja

Al núcleo duro del grupo blanquiazul les dolió la derrota ante el Sevilla —la primera de las cinco consecutivas—, mucho más la sufrida frente el Girona en Cornellà. “Fueron dos partidos que jugamos muy bien. Además, por cómo se dieron esas derrotas”, justifican. Después de las caídas ante el Sevilla (2-1) y Girona (3-1), el Espanyol perdió frente al Getafe (3-0), Barcelona (0-4) y Betis (1-3). Tres goles anotados en cinco duelos, dos obra de su goleador Borja Iglesias, que acumula ocho de los 18 tantos del Espanyol en LaLiga. “No podemos depender siempre de Borja, hay otros jugadores que tienen que dar un paso adelante”, analizan en el Espanyol.

Los otros delanteros han aportado poco gol: Baptistao (uno), Piatti (uno), Hernán Pérez (dos) y Sergio García (dos). Tampoco los volantes con llegada, han complementado a Borja Iglesias. Granero ha firmado dos dianas, por una de Sergi Darder. En una plantilla corta, los revulsivos no arrancan, sumado las lesiones de Mario Hermoso, Sergio García y Javi López, piezas clave en el esquema de Rubi. “Soy muy defensor de mi plantilla. Una o dos lesiones no me pueden servir de argumento para justificar que algo ha ido mal. Es un argumento pobre. Es cierto que hay jugadores que no están al mismo nivel que antes y también que el cuerpo técnico no ha tomado las decisiones más acertadas”, analiza Rubi. “Es cierto que algunas decisiones del míster no se han entendido bien”, completan desde el vestuario.

Entienden desde el cuerpo técnico que el nivel de los rivales tampoco les ha ayudado. “No estamos contentos ni lo pasamos bien. Estamos en una situación muy bipolar, iba todo fenomenal y, ahora, con cinco derrotas seguidas se han bajado unas sensaciones espectaculares. La volveremos a vivir, pero ahora toca remar”, subraya Rubi. Y remarán, nada menos que con el Atlético de Madrid en el Wanda Metropolitano (16.15, beIN LaLiga).

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