Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Mick Doohan: “Todos los pilotos se creen irrompibles, pero nadie lo es”

El australiano, cinco veces campeón de la categoría reina con Honda al igual que Marc Márquez, admira al español por su determinación y consistencia

Mick Doohan y Marc Márquez, en una charla organizada por los organizadores del Mundial en Phillip Island. Ampliar foto
Mick Doohan y Marc Márquez, en una charla organizada por los organizadores del Mundial en Phillip Island.

Recién proclamado campeón del mundo, Marc Márquez, cinco veces campeón de MotoGP, lució en Phillip Island unas botas y unos guantes que son una réplica de los que utilizaba Mick Doohan, cinco veces campeón de 500cc. Mucho azul y algunas estrellas, como la bandera de Australia. Pero les unen más cosas: la forma de entender las carreras y la competición, por ejemplo. Y la fortaleza mental. Doohan (Gold Coast, Australia; 53 años) dominador de la categoría reina en los 90, es hoy un ex piloto que ve más carreras de motos por la tele que en directo. En cambio, asiste como espectador a pruebas de coches desde que hace años su hijo Jack empezara a competir en karts. Hoy, el chico es piloto del campeonato británico de F4.

Pregunta. ¿Cómo son las carreras cuando uno es el padre del piloto?

Respuesta. Siempre es diferente siendo el padre de. Ahora puedo imaginarme lo que sienten los padres de los pilotos de MotoGP... Pero también es excitante. Jack ya está en un campeonato bastante competitivo. Y yo lo apoyo todo lo posible. Empiezo a asimilar que tiene talento.

P. ¿Qué es lo que más le gusta de Márquez?

R. Soy un gran seguidor de las motos. Y me encanta cómo lleva la Honda, es fascinante verle correr. Soy un gran fan. Marc pilota mucho con la rueda delantera; por eso es capaz de salvar tantas caídas. No sé si tiene un talento especial o tiene que ver más con la confianza que tiene con la moto. Le he visto muchas veces hacer unos cuantos metros derrapando con la goma delantera y, a veces, se las apaña para levantarse. Yo, en su momento, intenté hacerlo: aguantaba la derrapada, pero nunca fui capaz de levantar la moto. Es admirable la cantidad de veces que ha sido capaz de evitar una caída. Eso demuestra con qué confianza se planta en los circuitos cada fin de semana.

P. ¿Han cambiado las carreras los últimos años?

R. Sigue habiendo solo unos pocos pilotos capaces de competir por el campeonato y solo unos pocos más que pelean por la victoria. Y eso siempre ha sido así: solo hay unos pocos lo suficientemente consistentes como para pelear por ganar cada domingo.

Las carreras siempre han sido así, agresivas. Tú vas ahí a ganar. Pilotas al límite. Y por eso, a veces, el contacto es inevitable.

P. ¿Son las carreras más agresivas ahora?

R. Me lo han preguntado muchas veces últimamente, y yo sigo pensando que esto siempre ha sido así. Rossi ya corría así en 250cc. Cuando yo competía había carreras muy agresivas. Porque tú vas ahí a ganar. Pilotas al límite. ¡Esto son carreras! No vas a dejar ganar al otro. Y por eso, a veces, el contacto es inevitable. La razón por la que Marc es cinco veces campeón de MotoGP es porque quiere ganar más que los demás; lo mismo pasa con Valentino. Solo quieren ganar. La única diferencia es que ahora, con la televisión, se ve todo. Antes, hasta los comisarios y directores de carrera tenían dificultad para ver algunas acciones agresivas. Hoy hay cámaras en todas partes.

P. Estos días todos se preguntan dónde está el límite de Márquez.

R. Viendo el estado de forma en el que está actualmente yo soy incapaz de encontrar a nadie en el paddock capaz de retarle, de frenar su dominio en la categoría. Es difícil imaginar quién puede ser su sucesor. Marc fue rápido desde el primer momento, algo que muy pocos pilotos recién aterrizados en MotoGP son capaces de hacer. Evidentemente, esta situación podría cambiar en los próximos años, pero también podría mejorar Márquez, fortalecerse. No me parece poco realista pensar en que pueda ganar unos cuantos títulos más en las próximas temporadas. Solo tiene 25 años. Le queda todavía una década por delante para seguir pilotando.

P. ¿Recuerda cómo se sintió cuando ganó su quinto título?

R. Fue muy emocionante. Lo gané en Australia, delante de mi familia, mis amigos, delante de mi público. Los cuatro campeonatos anteriores siempre los había ganado antes de correr en Australia. Fue una experiencia única, además logré el campeonato después de una victoria. Y un campeonato tiene sentido por el hecho de ganar carreras. Lo estuve hablando con Marc y en eso pensamos igual. Aquellos años yo solo pensaba en ganar carreras, eso es lo que me hacía feliz. Y lo que me permitía, al final, ganar el campeonato, que no era el objetivo principal, sino una consecuencia de lo otro.

P. ¿Es fácil sentirse invencible?

R. Bueno, cuando ganas tan consistentemente… A mí me pasó en 1997, un año en el que gané muchas carreras [12, un récord histórico hasta que Márquez ganó 13 el 2014], que el domingo que perdí una sentí una grandísima decepción. Fue en Indonesia. Y ganó Okada. Yo estaba enfadado y ni siquiera lo felicité por la victoria. No sentía nada personal contra él, pero me sentía mal porque, por alguna razón, no había podido ganar.

Todos los pilotos de alguna manera u otra se creen irrompibles, pero nadie lo es. Lo que mejor sabe hacer Marc es llevar la moto al límite

P. Dos años después tuvo que dejar la competición después de un grave accidente. ¿Cómo lidian los pilotos con el miedo a caerse?

R. Por suerte, hoy en día la mayoría de las caídas no son lo peligrosas que eran antes. Muchas se producen porque se pierde el control del tren delantero, o con la moto ya muy inclinada. Ahora los circuitos son mucho más seguros que hace 20 años, pero sigue habiendo accidentes. Como piloto uno tiene que entender los riesgos y tratar de minimizarlos. Aunque, puede pasar que tengas una caída fuerte. Y eso es algo que siempre está en tu cabeza, porque en la pista vas al límite. Todo piloto sabe que se caerá en cualquier momento, solo espera no hacerse daño. En mi caso, después del accidente, empecé a asumir que me costaría mucho volver. Podría haber vuelto a correr el año 2000, pero la recuperación se me hizo demasiado larga. No pude. Era demasiado tiempo. Y cuando lo pensaba realmente no conseguía emocionarme con la idea de volver.

P. Márquez, a veces, parece no tener miedo.

R. Todos los pilotos de alguna manera u otra se creen irrompibles, pero nadie lo es. Lo que mejor sabe hacer Marc es llevar la moto al límite, pero estoy seguro de que es consciente de los peligros. A veces tienes que tirar a tope para entender dónde están los problemas de la moto, para poder mejorar. Y eso él lo hace muy bien. Por eso ha sido capaz de ganar tantas carreras este año.

P. Lorenzo será su próximo compañero. ¿Cómo de importante es tener a un rival fuerte en tu mismo box?

R. La llegada de Lorenzo es buena para el equipo Honda, aunque Marc gana por sí solo. No lo necesita. Y si empieza a preocuparse de su compañero estará perdido. Lo mismo tiene que hacer Lorenzo, concentrarse en las carreras y no mirar al otro lado del box. Esa es la clave de este deporte. El problema que veo es que Lorenzo tendrá que correr con la moto de Marc, porque al final es el que ha liderado el desarrollo de la Honda desde hace tiempo. Si será capaz de adaptarse dependerá mucho de cómo se sienta. Pero, es un gran piloto. Solo debe estar convencido de que puede ganar, intentar ser consistente, y nunca culpar a la moto.

Márquez, en Phillip Island, con los guantes de Doohan. ampliar foto
Márquez, en Phillip Island, con los guantes de Doohan. AFP

P. Hace un año me decía que Honda tiene que tener contento a Márquez, “para no perderlo”. ¿Cree que son conscientes del impacto que ha tenido en sus éxitos recientes?

R. No sé lo que pasa dentro de Honda ahora. Pero espero que sepan reconocer lo que hace. Al final, este campeonato es tanto de Márquez como de HRC. Cuando Valentino dejó Honda vimos cómo él defendía que era el piloto el que ganaba las carreras; en cambio, Honda creía que no lo necesitaban para ganar. Pero todo está relacionado. Una fábrica necesita que el piloto mantenga la confianza en ella. Por eso creo que Honda debe darle a Marc lo que necesite. Y no hablo de dinero, sino del desarrollo de la moto. Un piloto solo quiere un equipo que crea en él y que le dé las mejores oportunidades para ganar. Marc está motivado para seguir corriendo durante mucho tiempo, para seguir ganando. Solo quiere tener la mejor moto para hacerlo.

P. ¿Debería ser un piloto de una sola fábrica?

R. El tiempo dirá, pero al final… creo que es genial ser leal a una marca. Todos sabemos que podría ganar con una Ducati y una Yamaha. Lo han hecho otros antes, cómo no iba a poder hacerlo él. No necesita demostrarlo. En cambio, para él y para Honda es bueno mantener esa sintonía. Sería una locura que Honda no intentara retenerlo.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información