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MOTOCICLISMO GRAN PREMIO DE INDONESIA

Okada acaba por un día con la hegemoníade Mike Doohan

Alex Crivillé volvió a subir al podío tras superar una salida de pista y remontar hasta el tercer puesto.

Algún día tenía que acabar la dictadura de Mick Doohan en el Mundial de 500cc. Alguien debía encargarse de derrocar su muro de suficiencia y parecía que podía lograrlo un piloto español. Pero acabó siendo el japonés Tadayuki Okada quien derrotó ayer, después de 10 carreras de imbatibilidad, al tetracampeón australiano. Ocurrió en el Gran Premio de Indonesia, el penúltimo de la temporada, en el que Álex Crivillé y Jorge Martínez; Aspar, ofrecieron una actuación lucida. Los dos se clasificaron terceros en 500cc y 250cc, respectivamente.Además de Okada, los triunfadores de la jornada fueron los italianos: Max Biaggi (Honda) en 250cc y Valentino Rossi (Aprilia) en la cilindrada pequeña.

El máximo dirigente indonesio, Suharto, quiso saludar al final de la carrera a otro gran jefe,el de los grandes premios, y se llevó la sorpresa de tener que felicitar a Okada en lugar de Doohan. El piloto japonés, de 30 años, logró su primera victoria en la categoría reina y, pese a constar como teórico número tres de la escudería Repsol-Honda, se dio el gustazo de hacer doblar la rodilla a su líder. Impidió así que éste aumentara su colección de récords.

Doohan, poco acostrumbrado a la derrota, no aceptó demasiado bien tener que subir sólo al segundo escalón del podio. Incluso le dedicó un gesto poco agradable a Okada después de cruzar la meta y apenas le felicitó. Pero el nipón ganó en buena lid. Al estilo de Crivillé en otras ocasiones, se situó a la estela de Doohan durante la mayoría de la prueba y le superó en una última vuelta espeluznante. Crivillé era uno de los más contentos ayer en Sentul. Consiguió subir al podio después de rehacerse de un error que le llevó fuera de la pista y su mayor enemigo cayó por fin.

Aunque él no fuera el verdugo, se alegró igualmente de la derrota de Doohan. "Ha sido una carrera dura", explicó el noi de Seva. "Lástima de ese fallo cuando estaba con los dos de delante, pero estoy satisfecho de mi recuperación". Crivillé, cuarto en el Mundial, sigue siendo el mejor español en las clasificaciones del campeonato. Su ilusión es vencer el domingo que viene en Phillip Island, en casa de Doohan.

En Australia, sin embargo, todo será diferente. Hará frío y no el agobiante calor húmedo de ayer (35 grados).Y Doohan contará con una legión de fieles menos neutrales que los 100.000 espectadores que, según la organización, asistieron a los tres días de gran premio.No es de extrañar que en un país donde el libro de gasolina cuests 35 pesetas los deportes de motor tengan una gran afición,

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 29 de septiembre de 1997