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Alemania - Corea: Las lecciones del maestro Klose

El máximo goleador de la historia de los Mundiales asesora a los delanteros alemanes, que sufren una sequía realizadora

Corea del Sur Alemania
Marco Reus celebra el gol del empate contra Suecia

Miroslav Klose (Alemania, 40 años) es el último eslabón de la legendaria cadena de cazagoles con la que Alemania construyó su gran historia en la Copa del Mundo. Fritz Walter, Uwe Seeler, Törpedo Müller, Karl-Heinz Rumennigge, Jürgen Klinsmann…. Retirado en 2016 con el honorífico distintivo de ser el máximo goleador de la historia de los Mundiales con 16 tantos, Klose aún conserva el fino y ajuncado tronco con el que se deslizaba por las áreas. A Rusia ha viajado integrado en el cuerpo técnico de Jöachim Löw como consejero y preparador de los delanteros alemanes.

La capacidad de Klose para analizar los problemas en ataque es muy apreciada por Löw. Sus aportaciones fueron decisivas en la agónica victoria alemana ante Suecia. Los días previos al trascendental partido contra los suecos fueron tortuosos para Löw. Las fuertes críticas recibidas tras el estrepitoso estreno con derrota ante México (0-1) se juntaron con la presión de los medios alemanes para que sacara del once a uno de sus intocables, Mesut Özil.

Desde su reciente experiencia como integrante del ataque alemán y de los problemas que estaba detectando, Klose advirtió que ante un equipo tan replegado como el sueco, Alemania necesitaría más el desborde y la habilidad de Marco Reus que la visión de juego del apagado Özil. Desde que acabó el partido con México, insistió mucho a Löw en privado en la necesidad de dar entrada a Reus en el once. También lo hizo en público: “En las bandas necesitamos un jugador veloz y profundo como Reus”.

Este hizo el empate ante Suecia tras una internada de Timo Werner por el costado izquierdo del área. Una vieja jugada con movimimientos que el mismo Klose ya practicaba cuando compartía ataque con Lucas Podoslki. Por entonces, este se escoraba a la izquierda del frente de ataque para dejarle todo el espacio central a Klose. En el segundo tiempo, la entrada de Mario Gómez en el campo generó un calco táctico que remoró la maniobra de la antigua pareja de atacantes de los campeones del mundo. El tanque Gómez ocupó el medio del ataque y Werner se tiró al flanco izquierdo. A partir de ahí, Alemania jugó más fluida y pudo generar dudas en la defensa sueca, muy cómoda cuando solo Werner ejercía de referencia.

 

Tranquilizar a Werner

Para asegurar su clasificación sin depender de lo que suceda en el México-Suecia, Alemania necesita ganar a Corea del Sur por dos goles de diferencia (16.00, Cuatro). Este condicionante emerge en medio de la sequía de Werner, Gómez y Thomas Müller. Ninguno de los goleadores más acreditados con los que cuenta Löw se ha estrenado su casillero en este Mundial. Klose ha estado tranquilizando a Werner, que tanto contra México como contra Suecia desperdició ocasiones claras por falta de temple. Mario Gómez también ha estado encima del chico: “Mario me habla mucho, él siempre es el primero para darme consejos, para apoyarme. No estoy seguro de que en otras selecciones los jugadores que compiten por el mismo puesto se ayuden unos a otros de esta manera”.

De recuperar a Thomas Müller se han ocupado Löw y Klose. “Hablamos largo y tendido y analizamos con varios vídeos su forma de jugar. Es alguien muy abierto a los comentarios y alguien crítico también. Es el tipo de jugador que, pese a que puede tener un par de partidos malos, está con ganas de hacerlo bien. Es un futbolista importante para nosotros”.

 

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