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Perú se estrella contra Dinamarca en su reaparición en los mundiales

Tuvieron que pasar 36 años para que la selección peruana volviera a jugar un mundial de fútbol

Alberto Rodriguez, de Perú, lucha por el balón ante los daneses.
Alberto Rodriguez, de Perú, lucha por el balón ante los daneses. AP

Tuvieron que pasar 36 años para que la selección peruana volviera a jugar un mundial de fútbol. Lo hizo en el segundo partido del grupo C de Rusia 2018 frente a una correosa selección danesa que terminó pidiendo la hora ante el acoso blanquirrojo, que tuvo más de una ocasión para descontar y ganar.

Sorprendió la ausencia del delantero Paolo Guerrero en el once que debutó en el Mordovia Arena de Saransk, donde cerca de un 80% de las tribunas estuvieron ocupadas por peruanos. La estrella, capitán y referente de Perú, llegó a Rusia luego de superar un complicado proceso de suspensión por dopaje. El argentino Ricardo Gareca prefirió iniciar con Jefferson Farfán en punta. La falta de ritmo competitivo de Guerrero y la envergadura de los jugadores de Dinamarca, capaces de absorber el juego aéreo de Perú, hizo que el seleccionador peruano apostara por la posesión y el control del balón.

Los primeros compases del juego parecieron darle la razón. Pero, con el paso de los minutos, Dinamarca consiguió neutralizar el toque peruano y emparejó el partido gracias al generoso despliegue del jugador del Celta de Vigo Pione Sisto, quedando André Carrillo como principal argumento del ataque peruano. Delante flotaba un aislado Farfán, chocando una y otra vez contra los centrales Kjær y Christensen, sin compañía de Edison Flores y Cristian Cueva.

Esta tónica se mantuvo durante lo que restó del primer tiempo. Parecía que los primeros 45 minutos se extinguían con la igualdad a cero cuando Cueva fue trabado dentro del área rival. En un primer momento, el árbitro Bakary Gassama (Gambia) no marcó la falta. Pero, como ocurrió en el penal cobrado a Cristiano Ronaldo en el España-Portugal, la concedió luego de revisar las imágenes. Fue ejecutada por el propio Cueva, que desvió el tiro por encima del arco de Kasper Schmeichel.

Así se fueron ambos equipos a la pausa de un partido que no terminaba de cuajar. Perú pareció recuperar sus ímpetus para el segundo tiempo, pero recibió un duro mazazo en el minuto 59, cuando Christian Eriksen emprendió un contragolpe por el centro del campo y cedió a Yussuf Poulsen, que en el mano a mano batió al portero Pedro Gallese.

A partir de ese momento el partido se volvió dramático. Perú redobló sus ataques, pero una y otra vez se encontró con Schmeichel, monumental en la fresca noche de Saransk. Su acoso fue todavía más intenso a partir del ingreso de Paolo Guerrero en el minuto 63. Las situaciones no dejaron de sucederse: primero fue un cabezazo a bocajarro y luego un taconazo que se inventó el capitán peruano, y poco después un disparo de Farfán dentro del área que se encontró con la mano salvadora del portero danés.

Combinando personalidad y desparpajo, el resultado adverso no impidió que Perú dejara una buena impresión. Delante tuvo a un rival con oficio y pegada, que comienza con el pie derecho su andadura por Rusia. El equipo peruano definirá su clasificación dentro de cinco días, cuando se encuentre a Francia en Ekaterimburgo. A Dinamarca le tocará chocar con Australia en el Cosmos Arena de Samara.

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