Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Fernando Alonso saldrá desde la ‘pole’ en las 24 Horas de Le Mans

El coche del asturiano, Buemi y Nakajima, quien logró el mejor tiempo, lidera la crono por delante del otro Toyota con dos segundos de ventaja

Fernando Alonso, en el circuito de Le Mans. AFP

El coche de Fernando Alonso, el TS050 Hybrid número 8 de Toyota, saldrá este sábado desde la primera posición de la parrilla en las 24 Horas de Le Mans después de que Nakajima, su compañero en el prototipo, marcara el tiempo más rápido de las tres tandas de clasificación celebradas entre el miércoles y el jueves. El japonés paró el reloj en 3m 15,37s, dos segundos exactos más rápidos que su máximo perseguidor, el otro coche de la marca japonesa, el número 7 de Conway, Pechito López y Kobayashi, que hizo el tiempo. "Primero y segundo, es lo que queríamos", apuntó Alonso al finalizar la crono.

El doblete refuerza una realidad que nadie en el paddock esconde: Toyota tiene los coches más rápidos, con diferencia, pero en Le Mans, dicen los veteranos, “espera lo inesperado”. Bien lo sabe la marca japonesa, que nunca ha ganado en este escenario y que el año pasado solo pudo acabar la carrera con uno de sus tres coches, y en una lejana novena posición. "Nunca puedes planear una carrera de 24 horas. Encontraremos cosas inesperadas, así que estamos preparados para cualquier cosa”, avisó el asturiano.

Le Mans es una de esas pocas pruebas en las que su leyenda está por encima de cualquier persona que la corra. 24 Horas de resistencia que cada coche dosifica entre tres pilotos que luchan por un bien común: una victoria de equipo. No hay sitio para la gloria individual, pero todo el del mundo para el trabajo en la sombra. Este ecosistema plantea un extraño equilibrio para Fernando Alonso. Su presencia en Le Mans es ya una atracción que ha agitado positivamente el campeonato en el plano mediático, según reconocen en el paddock, y al mismo tiempo él nunca ha escondido su ambición por llenar de títulos su palmarés individual: "Para ser el mejor piloto del mundo hay dos opciones", concedió este jueves el español, ganar ocho Mundiales de Fórmula 1, que es improbable, o competir en todas las disciplinas posibles del motor al nivel más alto. Y si puedes tener éxito en todos los coches, estilos y escenarios serás el piloto más completo. Intentaré hacer eso".

Todo parece ser compatible. Para lograr coronarse en Le Mans sabe ya Alonso que necesita ponerse el mono de trabajo, aprender en cada vuelta para adaptarse al complejo Toyota TS050 Hybrid antes de la carrera de este sábado (15.00, Eurosport y DMax). Por eso en ningún momento el plan de Alonso era ir él mismo a la por la pole, ya que a su coche la valía con que uno de sus pilotos, el que fuera, marcara la vuelta más rápida. Aprovechó el asturiano para seguir haciéndose a su nueva máquina y para rodar en condiciones que hasta el momento no había podido probar: "Ha sido importante hacer vueltas en condiciones de lluvia y de noche, probablemente las más difíciles", indicó el asturiano, que celebró la aparición de algunas gotas de agua sobre la pista.

 "Todo es difícil en este coche y por ello tengo que estudiar y adaptarme", asumió el asturiano. “El estilo de conducir es diferente. Es mi primer Le Mans, tengo 36, y llevo conduciendo 33 años. No creo que haya muchos pilotos que lleven tanto tiempo. No tengo falta de experiencia en carrera, solo en el coche”, indicó el ovetense. “Especialmente porque cada fin de semana estoy cambiando de coche con otro estilo de pilotaje, botones, filosofía, comunicación con el ingeniero”.

Esa necesidad de controlar todos los detalles le lleva a mantener una concentración que de momento le aísla de todo lo que rodea a una carrera como es Le Mans, algo que este viernes podrá vivir en todo su esplendor con el desfile de pilotos, el baño de masas anual en el centro de la ciudad. "Le Mans es más exigente que cualquier otra carrera", indicó Alonso. "Son 24 horas, el equivalente a 16 Grandes Premios de Fórmula 1. En 24 horas haré lo que me queda del calendario de toda la Fórmula 1", calculó, antes de ir todavía un poco más al detalle, a cada relevo: "Cada vez que me subo al coche 600 kilómetros. Es como hacer dos Grandes Premios. Y en la Fórmula 1 tenemos dos semanas para recuperarnos, pero aquí son solo cuatro horas. Luego vuelves a hacer otros dos Grandes Premios. No hay una carrera más dura para el coche, los mecánicos, los pilotos para todo el mundo", cerró, con gesto serio y discurso pausado.