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Cristiano Ronaldo reaviva su pulso al Madrid

Igual que el año pasado, el portugués, que reclama una mejora, amenaza con marcharse porque no se siente apoyado

Cristiano, ayer en el Belem National Coach Museum de Lisboa, antes de que la selección portuguesa viajara a Rusia.

Cristiano Ronaldo se despidió de la afición madridista el pasado 28 de mayo con estas palabras: “Gracias y hasta el próximo año”. Se marchó de vacaciones antes de concentrarse con su selección. Este jueves, el diario portugués Record aseguraba en su portada que el delantero ha tomado la decisión de dejar el Real Madrid este verano porque está triste y no se siente apoyado por el presidente, Florentino Pérez. Su intención de irse —otra cosa es que finalmente lo haga, con un contrato hasta 2021 y una cláusula de 1.000 millones— está motivada, según aseguran en Portugal, por el presunto incumplimiento de una promesa que le hizo el máximo mandatario después de la final de Cardiff. Sostiene el diario Recordque esa noche Pérez le prometió una mejora de contrato.

Cristiano Ronaldo reaviva su pulso al Madrid

Cristiano, que cumplió 33 años en febrero, amplió en otoño de 2016 su contrato cinco años con una subida de sueldo de 18 millones a 23. El portugués lleva tiempo reclamando otra porque quiere acercarse a Messi y Neymar, que cobran más de 40 y 36, respectivamente. Entiende CR que su estatus de estrella tiene que reflejarse en un sueldo de estrella. La estrategia que ha adoptado para conseguirlo es echar un pulso constante al club. Allí no consta esa promesa y no hay intención de volver a subirle el sueldo.

Los tiempos y el modus operandi de Cristiano son los mismos que el año pasado. En junio de 2017, después de ganar la duodécima Champions en Cardiff y ya concentrado con su selección para la Copa Confederaciones, se filtró su malestar. El diario A Bola publicó en portada que CR había decidido abandonar España, cansado de sentirse maltratado por sus problemas con Hacienda —el fisco le acusa de defraudar 14,7 millones de euros—.

En aquella portada, igual que en la de ayer, se calificaba la decisión de “irreversible”. En el club se enteraron de que Cristiano quería marcharse por la prensa. En ningún momento llamó a la puerta de Florentino Pérez y de su mano derecha, José Ángel Sánchez, para comunicarles que se iba. Jorge Mendes rastreó entonces el mercado en busca de ofertas, pero no llegó ninguna al Bernabéu. Tampoco ha llegado ninguna a día de hoy; ni el jugador ha comunicado al club su intención de irse.

Cristiano no dijo ni mu a lo largo de todo el verano pasado. Regresó en agosto y habló en Dortmund, después del partido de la Champions contra el Borussia a finales de septiembre. Dijo que de su boca nunca salió que no estaba feliz en Chamartín y que no podía estar desmintiendo día sí y otro también lo que se escribía de él. Le hicieron notar que la noticia había sido publicada en Portugal. “Ya, a veces empieza en Portugal, a veces en Alemania, otras en España. Cristiano siempre es noticia mundial, es normal, cuando eres grande hablan de ti”, respondió como si aquello no fuera con él.

Inoportunas declaraciones

Desde esa noche en Dortmund, cada vez que le preguntaban por una posible renovación, respondía que el presidente podía contestar mejor, que él estaba contento porque hacía lo que más le gustaba. En diciembre, después de conseguir el Mundialito, reventó la fiesta del Madrid igual que en Kiev. “Me gustaría retirarme aquí, pero no depende de mí porque no soy el que manda en el club”, dijo en Abu Dabi.

En Kiev, mientras sus compañeros celebraban la tercera Champions seguida, habló del Madrid en pasado. “En los próximos días daré una respuesta a los aficionados, que ellos sí han estado siempre de mi lado. Fue muy bonito estar en el Real Madrid”, dijo, sin que el madridismo le hubiera hecho ninguna pregunta. Horas más tarde, en zona mixta, dijo que no podía asegurar que fuera a seguir y afirmó que las cosas “no se arreglan sólo con dinero” y que “la vida no es sólo gloria”.

Se dio cuenta de lo inoportunas que habían sido sus declaraciones y al día siguiente, en los festejos institucionales en Madrid, reculó. Arropado por sus compañeros, que empezaron a cantarle “Cristiano, quédate”, y recuperado el protagonismo que no tuvo en la final de Kiev, CR dio las gracias. “Esto para mí es muy importante. Estoy muy a gusto con vuestra pasión, con estos futbolistas y técnicos que me dan motivos para ser mejor cada día. Lo que más me gusta es ganar, con estos jugadores es imposible no ganar Champions”, aseguró. Parecía que el incendio de 24 horas antes se había extinguido. Ayer volvió a encenderse la mecha con la portada de Record.

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