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Muguruza cae en la madrugada romana

La número tres desperdicia dos bolas de partido y un 4-0 favorable en el segundo parcial ante Gavrilova, vencedora tras un duelo maratoniano (5-7, 6-2 y 7-6, en 3h 08m) que se cerró en un horario marciano

Muguruza, durante el duelo nocturno contra Gavrilova.
Muguruza, durante el duelo nocturno contra Gavrilova. REUTERS

Superadas las dos de la madrugada, Garbiñe Muguruza cedió en el Foro Itálico después de un duelo desenfrenado contra la australiana Daria Gavrilova. Sin apenas espectadores ya en la grada y con el resto de la jornada resuelta varias horas atrás, la número tres cedió en un desenlace rocambolesco (3h 08m de partido) que se resolvió con las dos tenistas al límite. Al final salió airosa la oceánica, premiada porque no se rindió nunca, por mucho que fuese prácticamente toda la velada a remolque. Venció su fe y su loable ejercicio de resistencia, culminado con el 5-7, 6-2 y 7-6 definitivo. Será ella, entonces, la que se mida este jueves a Maria Sharapova sin apenas tiempo para coger aire.

Fue Gavrilova toda la noche por detrás, a contracorriente desde el principio, pero se mantuvo en pie y el tenis la recompensó con el pase. Había entregado la primera manga, muy pareja; había equilibrado en la segunda, definida después de un séptimo juego en el que salvó hasta siete opciones de break; había remontado un 4-0 adverso en el parcial definitivo y había vuelto a escapar otra vez, sorteando dos match points… Y como traca final, después del barullo previo, volteó la muerte súbita para derribar a la española, a la que en varias fases le pudo la precipitación.

Así fue, simplificado, el pulso que apeó a la semifinalista del curso pasado, que ahora ya mira directamente hacia Roland Garros (a partir del 27 de mayo). Atrás queda un cuatrimestre irregular, un primer tercio de temporada similar al de 2017. Ahora, como entonces, una gráfica de arriba abajo, plagada de curvas ascendentes que después se inclinan en un sentido inverso. Y sobre tierra, tres apariciones fugaces: retirada en Sttutgart por un dolor en la espalda, adiós prematuro en Madrid y otra despedida repentina en el Foro Itálico, esta con una penalización importante por la herencia de puntos del año pasado.

De Daria a Daria. En la Caja Mágica, el tormento fue Kasatkina, y en la Ciudad Eterna el azote vino de parte de Gavrilova, 24ª en el listado de la WTA, 24 años y correosa de principio a fin. Con el agua al cuello durante casi tres horas, la australiana salió viva y ofreció toda una lección de pundonor. A solo dos semanas de la gran cita en París, segundo major de la temporada, su actitud puede ser la mejor fuente de inspiración. Muguruza tomó buena nota y, no se olvide, suele guardarse un as en la manga de cara a los grandes escenarios. Tal vez, el revés de la noche romana pueda ser un punto de inflexión en este curso. Tal vez.

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