Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El ‘efecto Tiger’ sacude al golf

El regreso de Woods y sus buenos resultados disparan las audiencias y los precios para el Masters, para el que el Tigre es el tercer favorito en las apuestas

Tiger, rodeado de aficionados en Bay Hill.
Tiger, rodeado de aficionados en Bay Hill. USA TODAY Sports

El número 105 del mundo en la clasificación del golf es el tercer favorito para ganar el Masters de Augusta. El número 105 ha elevado los precios para el primer grande del año hasta los más de 3.000 dólares por una entrada simple para la jornada del domingo. El 105 ha disparado las audiencias de los dos últimos torneos en el circuito estadounidense: el Valspar fue el torneo más visto en EE UU desde el Players de 2013 y la jornada inaugural del Arnold Palmer Invitational, la semana pasada, creció un 56% de audiencia respecto al curso pasado y un 72% al de hace dos, y fue la primera ronda de un torneo más vista desde 2012.

Quien ha generado esta agitación en el golf no puede ser otro que Tiger Woods, claro, y ese 105 que figura en el ránking junto a su nombre no es seguramente nada más que algo fugaz, otro peldaño en su escalada de regreso a la cima. Hace dos semanas era el 388 del mundo. La anterior, el 149. Esos dos bocados al ránking los ha dado el Tigre con un segundo puesto en el Valspar y un quinto este domingo en Bay Hill, donde una remontada le llevó a colocarse a un golpe de los líderes durante la jornada final. Son los mejores resultados de Woods en cinco años, el tiempo que lleva sin probar una victoria que ahora sí parece más cercana. Y junto a esa resurrección, el efecto Tiger ha sacudido un deporte que vive un nivel de competitividad como hacía mucho que no se veía. Vuelve el Tigre, el ganador de 14 grandes, y como por contagio todo rebrota a su alrededor. Phil Mickelson ha vuelto a ganar después de cinco años, y Rory McIlroy venció este domingo en el Arnold Palmer después de 539 días de sequía, desde el Tour Championship de 2016. El norirlandés sintió la persecución voraz de Tiger y, espoleado, acabó el día ocho bajo par con cinco birdies en los seis últimos hoyos. El mérito del último en el 18 se lo reconoció a Woods, dueño histórico de Bay Hill con ocho victorias: “He visto tantas veces a Tiger dar ese golpe que sabía cómo iba a caer la bola”.

Woods ha disputado cinco torneos este 2018. Fue 23º en el Farmers, no pasó el corte en el Génesis Open, 12º en el Honda Classic, segundo en el Valspar y quinto en Bay Hill. De sus 10 últimas vueltas, ha bajado del par en ocho de ellas y ha igualado con el campo en las otras dos. “Han sido dos semanas fantásticas de estar otra vez compitiendo. Me voy sintiendo mejor, torneo a torneo, y jugando sin dolor. Puedo hacer bien el swingy he dado unos buenos putts”, dijo Woods, de 42 años, el domingo. La prueba definitiva de su recuperación la vivirá en el Masters (del 5 al 8 de abril), el grande para el que ya figura en las apuestas solo por detrás de Dustin Johnson y Rory McIlroy, y casi a su nivel. La competencia se presenta feroz: los renacidos Tiger y Mickelson, el campeón Sergio García, Johnson, McIlroy, Justin Thomas, Jordan Spieth, Jon Rahm... Un choque de generaciones que augura una competición de altos vuelos.

Para Tiger será su primer major desde 2015, su vuelta al lugar donde comenzó su leyenda. “Echo de menos jugar allí”, dice el Tigre. Tanto como echa de menos ganar.

Clasificaciones completas del Arnold Palmer Invitational.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.