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Portu repite ante el Celta y el Girona ya sueña en Europa

El equipo de Machín rentabiliza un gol de córner ante un rival sin chispa

LaLiga Santander Jornada 26

FINALIZADO

El Girona nunca deja de jugar, y menos de competir, nuevamente ganador contra el Celta por 1-0 después de salir goleado del Camp Nou. Al equipo de Machín no le pasó factura el partido contra el Barça, seguramente porque el sábado prefirió divertirse hasta pecar de temerario, abatido por un excelente Messi. Ante los celestes mantuvo la ambición y recuperó la intensidad y el dinamismo, virtudes que le han permitido ganarse un puesto noble en la Liga. Ya nadie mira al fondo de la tabla desde hace tiempo sino que en Girona se habla de Europa.

Machín tiene muy bien repartidas las tareas y perfectamente estudiado el plan de juego, especialmente en Montilivi. A Portu le corresponde marcar goles, como ya se advirtió en el Camp Nou y también contra el Celta. El delantero remató a la red un pase atrás de Juanpe desde el primer palo después de un saque de esquina botado a la izquierda de Rubén. Aunque el meta no estuvo muy afortunado en el tiro de Portu, el gol premió el entusiasmo del Girona, acertado en las jugadas de estrategia y también dañino en las transiciones, sobre todo por el flanco de Maffeo.

Girona

3-4-2-1

Pablo Machín

13

Bounou

4

Ramalho

2

Bernardo

15

Juanpe

6

Alex Granell

8

Pere Pons

21

Planas

25

Tarjeta amarilla Tarjeta amarilla

Pablo Maffeo

9

1 goles Gol Cambio Sale Timor

Portu

24

Cambio Sale Aleix García Serrano

Borja García

7

Cambio Sale Lozano Tarjeta amarilla Tarjeta amarilla

Stuani

13

Rubén Blanco

20

Sergi Gómez

24

Roncaglia

19

Tarjeta amarilla Tarjeta amarilla

Jonny

2

Hugo Mallo

21

Tarjeta amarilla Tarjeta amarilla

Emre Mor

16

Cambio Sale Radoja

Jozabed

14

Lobotka

18

Cambio Sale Lucas Boyé

Wass

10

Aspas

7

Maxi Gómez

Celta

4-4-2 (D.P.)

Juan Carlos Unzué

A favor de marcador, los muchachos de Machín son todavía más directos y peligrosos, bien armados en su cancha y rápidos en el despliegue, difíciles de enfrentar para cualquier equipo, también para el Celta, incómodo en el campo, sin espacio ni posibilidad de combinar, demasiado tibio, solamente profundo cuando entraba en juego Emre Mor. El descanso, sin embargo, cambió la cara del Girona. El equipo se apocó, perdió el hilo del juego y se creció el Celta. Al equipo de Unzue, en cualquier caso, le costaba generar ocasiones ante Bono.

No era la noche de Iago Aspas ni de Maxi en el gélido Montilivi, que registró la peor entrada del curso: 5.392 espectadores. Los cambios ayudaron al Girona a tomar aire y el Celta no encontró la portería, empachado de balón y sin último pase, rendido a la vitalidad y a la presión del plantel de Machín, séptimos ahora mismo en la Liga. Ya son cinco victorias consecutivas en Montilivi.

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