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André Gomes se queda a medias

El centrocampista del Barcelona mantiene las luces y sombras de su juego a pesar de la repetida confianza del técnico

Piqué, Gomes y Umtiti, en una sesión de esta semana. Ampliar foto
Piqué, Gomes y Umtiti, en una sesión de esta semana. EFE

La jugada duró un buen rato, pase a pase, toque a toque, hasta que la pelota alcanzó el costado derecho, por donde André Gomes corría solo. Pero escogió mal porque trató de poner un centro tenso de primeras y soltó un melón que saludó de cerca a la segunda gradería. Suficiente para que Valverde alzara los brazos en señal de protesta y se girara enrabietado para después apuntar algo en el pequeño papel que siempre le acompaña durante los encuentros. No se corrigió Gomes porque en una salida de balón desde atrás entregó un pase horizontal a la altura del área —pecado capital en el fútbol que desde benjamines se prohíbe hacer y que sin ir más lejos costó un gol del Espanyol en el último derbi—, que de milagro no castigó el Valencia. Un desaguisado que no fue a mayores porque el técnico decidió remozar la propuesta en el entreacto con la entrada de Coutinho y el descanso de André Gomes.

“Normalmente, tardo más en hacer los cambios”, argumentó el entrenador, después de clasificar al Barcelona para su quinta final de Copa consecutiva; “pero veía claro que debíamos intentar mover un poco la parte de arriba porque nos faltaba un jugador que pudiera regatear en el último momento”. Justo lo que no hacía André Gomes, que suma oportunidades sin reivindicarse, acaso alguna jugada esporádica de talento como la que logró frente al Celta en la Copa, cuando logró la única asistencia de su curso. Tampoco cuenta gol alguno, tara expresiva en el Barcelona porque no hay un solo medio que no haya festejado al menos una diana: ocho lleva Paulinho, cuatro Rakitic, tres Denis Suárez y uno Busquets, Sergi Roberto, Iniesta y también Coutinho, que no cuajó un gran encuentro pero dio el callo y la talla para guiar al equipo a la final. “Tiene que mejorar en el área rival”, advierte el delantero Nuno Gomes, exjugador del Benfica, Fiorentina y Blackburn Rovers; “porque tiene oportunidades pero no le entran. Creo que a la que haga uno, se desbloqueará”. Interviene Maniche, que despuntó en el Chelsea, Atlético e Inter, entre otros: “Tiene que mejorar en el remate porque el medio debe tener gol y dar asistencias”.

Desde el vestuario no tienen dudas. “Es un jugador muy completo, un futbolista que no nos gustaría tener delante en los partidos porque no sabes por dónde saldrá y porque si le das la pelota sabes que volverá”, señalan. Así lo ve Nuno Gomes: “Técnicamente es un jugador muy fuerte, inteligente. Tiene todo para triunfar porque sus características son propicias para el Barcelona. Pero aún no hemos visto el jugador que fue en el Benfica y en el Valencia. Es cuestión de tiempo”. Maniche le da la razón: “Está creciendo todavía y le queda un poquito. Pero es joven y tiene un potencial increíble. A la que aporte un poco más de intensidad, ya habrá crecido un paso más”. Un paso que desde la grada y los despachos se le reclama ya.

Un fijo en campos difíciles

Aunque suma 915 minutos, solo por delante de Deulofeu (892) —ya en el Watford—, Aleix Vidal (875), Cillessen (810) y Alcácer (713), además de los fichajes Dembélé (263) y Coutinho (254), tiene André Gomes en el Txingurri un aliado. Más que nada porque cuando toca un partido grande —quizá porque jugando de la partida no ha contado ninguna derrota (cuatro triunfos y unas tablas)— siempre baraja su nombre porque ha disputado 10 duelos desde el inicio y entre ellos están las visitas al Atlético, Athletic y Real Sociedad, también en los octavos de la Copa frente al Celta o en la vuelta de la Supercopa ante el Madrid. “Con Luis Enrique antes y ahora con Valverde, queda claro que los entrenadores confían muchísimo en él”, resuelven desde las oficinas del Camp Nou.

Tanto fue así que cuando el área deportiva valoró la opción de venderlo en este mercado invernal, consciente de que tenía pretendientes, el entrenador se negó en rotundo. “Es que tiene grandes condiciones”, exponen desde las oficinas de la ciudad deportiva; “al equipo le da mucha fuerza en momentos claves y por eso está jugando. Tiene potencia y llena el campo, por lo que provoca mucho desgaste en el contrario”. Aunque dejan una coletilla que se hace eco por el estadio y por las redes sociales porque el jueves por la noche fue trending topic de Twitter: “Pero está en una situación en la que se debe atrever más, dar un paso para afianzarse de una vez por todas”.

Consejo que le han dado desde que llegó pero que sigue sin ejecutar, al menos sobre el tapete porque se ve que en los entrenamientos es un primor. “Cuando le salen las cosas, es muy complicado pararle por su potencia”, dicen desde la ciudad deportiva. Pero falta que le salgan en competición para no quedarse a medias.

Valverde podría ‘invertarse’ a un central para medirse al Getafe

Ernesto Valverde solicitó cuatro centrales de garantías a su llegada al banquillo del Barcelona y repitió petición en el mercado invernal, cuando Mascherano tomó la decisión de contar con más minutos y dinero en China que en el Camp Nou. Para suplirle llegó el colombiano Yerry Mina, que se estrenó el otro día en los minutos finales de la semifinal copera ante el Valencia y que con seguridad saldrá en el once inicial ante el Getafe porque el eje de la defensa azulgrana se aguanta con tiritas.

Umtiti está sancionado por acumulación de cartulinas y Vermaelen sigue en la rebotica por una lesión muscular que difícilmente mejorará antes del próximo duelo. Y Piqué, que ya jugó con dolor y con una distensión de ligamentos contra el Valencia, seguramente reposará para borrar las molestias y poder competir en plenitud frente al Chelsea en la Champions. Así, todo apunta a que Valverde reconvertirá a Busquets de central —y pondría a Rakitic junto a otro en la medular como Paulinho, André Gomes o Iniesta— o a Digne, que ya ha actuado de zaguero por el medio en alguna ocasión, como con la selección inferior francesa.

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