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La Invernal de Laredo, el torneo de surf donde el ganador se lleva cuatro veces más que la ganadora

En el campeonato que comienza este viernes en Cantabria, el premio mayor para la categoría masculina es de 2.000 euros mientras que en la femenina es de solo 500

Gony Zubizarreta, ganador de la primera edición del torneo.
Gony Zubizarreta, ganador de la primera edición del torneo.

"Un año más La Invernal de Laredo repartirá el mayor prize money del invierno. Surfistas llegados de toda Europa pelearán por su parte correspondiente de los 7.000 euros en metálico que ofrece la organización". Así se publicita en su página web la tercera edición del campeonato de surf, subvencionado por el Ayuntamiento, que comienza este viernes en Cantabria. Lo que no explica es por qué de esos 7.000 euros, 6.000 van para los hombres y solo 1.000 para las mujeres. Ni tampoco cuál es la razón por la que el primer puesto en la categoría masculina otorga 2.000 euros, mientras que en la femenina, 500. Es decir, quien logre ser campeón entre los hombres se llevará cuatro veces más que quien lo haga entre las mujeres.

Más allá de la ayuda de los patrocinadores, el torneo cuenta con una subvención del Ayuntamiento. La comisión de deportes pone 17.900 euros más IVA para esta prueba, de los que se destinan 7.000 euros a premios. El grupo municipal Sí Se Puede Laredo (SSPL), en la oposición, ha reclamado por la diferencia que hay entre lo que ganan los hombres y lo que ganan las mujeres. "Es intolerable que en el siglo XXI en un deporte como el surf donde todos se meten a la misma hora en el agua, pasando el mismo frío y haciendo el mismo esfuerzo, haya discriminación en los premios", destaca Carmen García, integrante de la formación. Desde el Ayuntamiento, ni el alcalde ni el concejal de deportes han querido hablar. Spankys, la agencia de comunicación responsable del evento, tampoco ha contestado a los llamados de EL PAÍS.

La diferencia no solo ocurre con el dinero del primer puesto. Lo mismo sucede con el segundo, el tercero, el cuarto, el quinto, y así sucesivamente. El segundo puesto de los hombres gana 1.200 euros mientras que el de las mujeres 300. La situación es aún peor con el tercer lugar ya que el ganador de los chicos se lleva cinco veces más que la ganadora de las chicas: 1.000 contra 200. Incluso el séptimo puesto de los hombres gana más que el cuatro puesto de las chicas: 200 frente a 100. A lo largo del jueves, el campeonato ha borrado de su página web la sección en la que enumeraba cuánto se llevaba cada uno en premios tanto en la categoría masculina como en la femenina.

La página web donde explicaba la cuantía de los premios. Ahora solo aparece un espacio en blanco.
La página web donde explicaba la cuantía de los premios. Ahora solo aparece un espacio en blanco.

El año pasado, en la segunda edición del torneo y la primera en la que participaron mujeres, la formación de Sí Se Puede Laredo ya había puesto una queja porque el premio para las chicas era una tabla de surf. "En ese entonces dijimos que era intolerable y este año cuando hemos visto que había una dotación económica, entiendo que por la queja ya planteada, vimos que la proporción era desigual y nos propusimos no callar", afirma García. Su formación no solo reclama esa diferencia que hay en el premio mayor, sino también critica que la cantidad que se paga por la inscripción es diferente. Los hombres deben pagar 40 euros y las mujeres 20.

Ariane Ochoa, surfista de 19 años, y competirá en esta tercera edición de La Invernal. "Es cierto que la inscripción es menor pero yo también desearía pagar más y ganar más. Al final la diferencia es grande y no nos dan la opción a elegir", resalta la campeona de España júnior y tercera del mundo júnior. Sobre el premio de la tabla de surf, Ariane explica que suele ser una práctica muy habitual que el premio sea material: "Es como si hicieran un esfuerzo o para que se vea que también te llevas algo. Es la realidad, y debería cambiar porque es muy injusto".

Según Ariane y Carmen García, la razón que esgrimen desde la organización es que hay menos inscritos en las categorías de mujeres y que por eso el premio es menor. "Es verdad que hay menos chicas que chicos y que constantemente achacan que por eso la cuantía difiere, pero al final tenemos los mismos gastos, hacemos el mismo esfuerzo y creo que debería ser compensado igualmente", afirma la joven surfista nacida en Bilbao. Y acota que "las excusas de los organizadores suelen ser siempre las mismas tres: que hay menos inscritos, que pagamos menos y que el nivel es más flojo".

El surfista profesional Marlon Lipke, de 33 años, campeón defensor del título de La Invernal, cree que "el mundo está cambiando y debería haber igualdad en los premios, aunque en este caso el problema no es de machismo, sino de intereres políticos en Laredo. Pensar que los organizadores o los surfistas hombres queremos y debemos ganar más es absurdo, somos los primeros en apoyar la igualdad. Es verdad que la diferencia está en la cantidad de inscritos, pero será cuestión de conseguir más sponsors y dinero", afirma Lipke.

La lucha por la diferencia de dinero en los premios ha estado desde siempre, explica Ariane, quien lamenta que en el deporte en general no se valore tanto a la mujer. Sin embargo, aporta una pincelada de optimismo en cuanto al surf: "En el circuito mundial han empezado desde el año pasado a igualar los premios entre las chicas y los chicos. No en todas las competiciones, pero sí en varios ha habido una mejora", dice Ariane, mientras cita también el circuito del País Vasco donde desde hace año y medio se ha igualado el dinero que reciben en premios tanto las mujeres como los hombres.

"He ido muchas veces en contra y he hablado con mucha gente, pero al final es una barrera que hay y es muy triste", contesta ante la pregunta de si alguna vez se plantearon entre las surfistas realizar una protesta contra los organizadores. "Se habla pero al final no se lleva a cabo porque no todo el mundo piensa igual o quiere plantarle cara a la situación... hay muchos factores", asegura Ariane quien sí se muestra convencida de que esto debe cambiar. "Si te quejas y te quejas pero luego no te encargas, da igual que lo hables, hay que hacer algo", concluye.

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