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Verdasco: “Un pintor no puede renunciar a su estilo”

A sus 34 años, el madrileño es uno de esos tenistas que conoce al milímetro el oficio. Integrante de la generación dorada, apura una carrera fabulosa que, según muchos, aún podía haber sido mejor

Verdasco celebra su victoria contra Bautista.
Verdasco celebra su victoria contra Bautista. AP

Felizmente adentrado en la veteranía, recién casado y trasladado al desierto árabe, Fernando Verdasco (Madrid, 34 años) es uno de esos jugadores que conoce al milímetro el oficio. Integrante de la generación dorada del tenis español, el madrileño apura una carrera fabulosa que, según muchos, todavía podía haber tenido mucho más brillo. Atiende a EL PAÍS junto a su agente, David Tosas, poco después de haber batido a Roberto Bautista (6-1, 7-5 y 7-5). Lo hace con un porte recio, pero en disposición relajada. Rumia las respuestas y dice sentirse muy tranquilo, porque el día de mañana colgará la raqueta con la sensación de haber dejado el trabajo bien hecho.

Pregunta. Si hay un sitio que marcó su carrera es este. ¿Qué recuerdos le trae Melbourne?

Respuesta. El año que llegué a las semifinales [2009] fue muy especial para mí por todas las emociones vividas. Fue la primera vez que llegué a los cuartos y las semis de un grande, y después vino el partido con Rafa. Se me quedó marcado por cómo jugué, porque él era el número uno y porque estuve tan cerca al final… pero se me escapó. Después de ese partido siempre he tenido una sensación muy buena al venir aquí, pero también ese mal sabor de boca por haberme quedado tan cerca. Lo he visto tantas y tantas veces… Con 0-30, ¡como pude fallar ese revés a la red! Con el 0-40 tal vez la historia ya hubiera sido diferente. Te fastidia un poco, pero es lo que hay. El tenis es así y, quitando los Federer, Nadal y compañía, todos los demás tenemos que luchar cada ronda por intentar hacerlo bien y muchas veces no te salen. En este deporte siempre hay que estar al mil por cien.

P. ¿Qué queda de aquel chico impetuoso? ¿Cómo ha evolucionado?

R. Siendo sincero, no me veo muy diferente de aquel Fernando. Miro atrás y no me termino de creer que haya pasado tanto tiempo desde lo que hice ese año aquí. Me veo y no creo que haya cambiado tanto. Creo que tengo más experiencia y sigo teniendo motivación por hacer cosas grandes y bonitas en el tenis, y eso es lo importante.

P. Pero, en lo personal, ¿considera que ha crecido?

R. Al final tengo casi 10 años más y entonces era casi un niño. Ahora ya tengo algunas canas y soy un hombre casado… Han cambiado muchas cosas en mi vida personal, pero es la evolución natural de todo ser humano. Conforme pasa el tiempo vas dándote cuenta de los aciertos y los errores que cometiste, y vas siguiendo el camino que consideras mejor.

Nadal y Verdasco se abrazan tras la semifinal de 2009 en Australia.
Nadal y Verdasco se abrazan tras la semifinal de 2009 en Australia. REUTERS

P. ¿Y usted cambiaría algo de lo que ha hecho?

R. Al final, en 15 años de carrera, siempre podrías cambiar cosas. No sé qué decirle… Sí, cambiaría cosas, pero también lo haría si lo hubiese sabido en ese momento. Como persona, a lo mejor en ese momento crees que estás haciéndolo todo bien y una década después quizá te das cuenta de que no estabas haciéndolo todo bien. ¿Qué si ahora me fuese 15 años atrás haría cosas diferentes? Posiblemente sí, pero muchas otras no.

P. Pues en el aficionado existe el sentir general de que Verdasco podría haber llegado aún más lejos de lo que ha llegado. ¿Está de acuerdo?

R. Ese comentario lo he escuchado muchas veces a lo largo de mi carrera, pero al final salen cosas que… Al final los deportistas también somos personas: tenemos sentimientos, lesiones, problemas físicos y personales... También somos personas, no somos máquinas. Muchas veces la gente, desde fuera, no se para a pensar en eso y dicen: ¡Joder, este debería ganar esto o hacer lo otro! ¡Joder, este ha perdido con uno malísimo! Y a lo mejor te pilla eso en medio de un Grand Slam cuando le han atropellado a tu hermano o ha tenido un accidente, o tenía la cabeza en otro lado. Las cosas no siempre salen como quieres y no siempre estás al cien por cien física o mentalmente. No es tan fácil que todo salga tan perfecto. ¿Qué tengo potencial para a lo mejor haber ganado algún Grand Slam? Pues a lo mejor sí… o a lo mejor no. A lo mejor la gente se equivoca o a lo mejor yo no he sabido cómo hacerlo para conseguirlo. Yo estoy tranquilo conmigo mismo, porque hago las cosas lo mejor que puedo en la pista. ¿Qué hay veces que a lo mejor me falta algo o que debería jugar de otra forma? No sé, pero también es mi forma de ser. Al final, a un pintor que pinte de una manera no puedes pedirle que lo haga de otra o renuncie a su estilo. Es complicado, pero no crea que no he pensado pocas veces en todos esos comentarios.

P. Usted siempre tuvo tirón mediático, pero da la sensación de que ha intentado alejarse un poco de los focos. ¿Es así?

R. No sé qué decirle. En general siempre me ha gustado mantener mi vida privada bastante al margen. Antes iba mucho más… no quiero decir de fiesta, pero sí a presentaciones, eventos o actos, y últimamente lo hago mucho menos porque ya no resido en España y cuando voy estoy tan poco tiempo que me apetece más estar con la gente querida que hacer cualquier otra cosa. Si tengo que hacer algo lo hago, pero intento sobre todo disfrutar de la vida.

P. ¿Síntoma de madurez?

R. ¿Madurez? No sé si es la madurez o no, pero es lo que siento.

P. Ahora reside en el desierto, en Doha. ¿Por qué Qatar?

R. Es un sitio en el que tengo muy buenas amistades. En su día me propusieron posibles planes para el futuro y cuando lo decidí, hace un par de años, con 32, creí que debía ir pensando poco a poco en el paso después del tenis y allí tengo bastantes opciones; no solo en Doha, sino en cosas que ellos tienen en Francia, Inglaterra y muchos otros sitios que posiblemente me gusten. Lo hablé con mis amigos y con mi familia y decidimos que era una buena oportunidad de futuro.

P. Como quien dice, tiene la carrera hecha. ¿Le queda algo pendiente por hacer en el tenis?

R. Ojalá que mucho. Es verdad que tengo 34 años, pero sigo aquí para intentar hacerlo lo mejor posible. No estoy aquí para regalar nada, entonces voy a darlo todo y a ver dónde me llevan el tenis y la vida. Nunca sabes lo que te puede venir; de repente, igual me encuentro con que gano un torneo 500 o un Masters 1000, quién sabe. Hay que estar ahí cada día y luchar. Me veo todavía capacitado para hacer cosas.

Verdasco, durante el enfrentamiento contra Bautista.
Verdasco, durante el enfrentamiento contra Bautista. AFP

P. Entonces, ¿lo del tenis merece tanto la pena?

R. Bonito es muy bonito, pero también es muy duro. Parece que decirlo sienta mal, porque ganamos mucho dinero, pero en muchas cosas es un deporte duro: juegas muchas veces con el jet-lag, con muchos dolores musculares, te lesionas un par de meses y te vas para abajo… Dependes únicamente de ti mismo, esto no es un equipo; si caes, caes tú; si vas para abajo, solo puedes salir tú. No digo que sea horrible, una pesadilla; al revés, pero no es tan fácil ni tan bonito todo. Al final, cuando eres un profesional de esto eres muy competitivo y te gusta ganar, te gusta disfrutar, y cuando estás en la pista y te duele algo, que suele ser en muchas ocasiones, no puedes hacerlo. Cuando juegas con un jet-lag de 10 horas como aquí y ves que las piernas no te van… Te frustras y es duro mentalmente, porque pierdes casi todas las semanas. Eso no es sencillo asimilarlo. Somos muy competitivos y a veces, cuando pierdes, te entran ganas de tirarte desde un edificio.

P. La generación dorada enfila la recta final. Cuando se vayan ustedes, los Ferrer, Feliciano, Verdasco y compañía, ¿qué nos viene?

R. A ver, todavía hay jugadores: Bautista y Carreño no son tan mayores. Ojalá salgan jugadores de 18 o 19 años en España que puedan lograr cosas importantes para nuestro país, me encantaría, pero no sé qué va a pasar ni lo que vendrá. Es muy complicado que salga otro Rafa, eso está muy claro, u otro Ferrer, pero sería bonito que haya jugadores que puedan lograr triunfos y prolongar los éxitos que hemos conseguido en nuestra generación e incluso en otras anteriores.

RESULTADOS DEL MARTES 16

CUADRO MASCULINO: Fernando Verdasco, 6-1, 7-5 y 7-5 a Roberto Bautista; Guillermo García-López, ;6-0, 6-7, 6-1 y 6-4 a Benoit Paire; Sam Querrey, 6-3, 6-4 y 6-2 a Feliciano López; Gael Monfils, 6-3, 7-6 y 6-4 a Jaume Munar; Roger Federer, 6-3, 6-4 y 6-3 a Aljaz Bedene; Novak Djokovic, 6-1, 6-2 y 6-4 a Donald Young; Stan Wawrinka, 6-3, 6-4, 2-6 y 7-6 a Ricardas Berankis; Juan Martín del Potro, 6-3, 6-4 y 6-3 a Frances Tiafoe; Alexander Zverev, 6-1, 7-6 y 7-5 a Thomas Fabbiano; Lukas Lacko, 6-7, 7-5, 6-4 y 7-6 a Milos Raonic.

CUADRO FEMENINO: Lara Arruabarrena, 6-1 y 6-2 a Richel Hogenkamp; Angelique Kerber, 6-0 y 6-4 a Anna Lena-Friedsam; Simona Halep, 7-6 y 6-1 a Destenee Aiava; Andrea Petkovic, 6-4, 4-6 y 10-8 a Petra Kvitova; Karolina Pliskova, 6-3 y 6-4 a Veronica Cepede; Maria Sharapova, 6-1 y 6-4 a Tatjana Maria.

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