Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Sampaoli encumbra a Messi ante Maradona

El técnico de Argentina, que evita a España, ve al 10 como el mejor de la historia. Croacia, Nigeria e Islandia, los obstáculos de cara a octavos

Messi, en octubre, celebra la clasificación argentina. Ampliar foto
Messi, en octubre, celebra la clasificación argentina. AFP

Argentina tenía un único deseo, todos a una, Sampaoli y Messi a la cabeza, espantada porque ya no contaba con Grondona como amuleto en el sorteo del Mundial 2018: no quería a España. Y Maradona, muy serio, lastimado el hombro izquierdo, traje oscuro y pajarita amarilla en el Kremlin, besucón con Pelé, atendió la petición de su país cuando sacó la bola de Portugal para España y de Croacia para la Albiceleste del temido bombo 2. “Es un grupo bastante accesible para Argentina. Pero tiene que mejorar. No puede jugar tan mal como lo está haciendo”, afirmó Diego, campeón en 1986, satisfecho con su tarea, expectante con la posibilidad de que Messi pueda levantar en Rusia aquel trofeo que no dejó de mirar en Río cuando un gol de Götze en la prórroga acabó con Argentina y encumbró a Alemania.

Al 10 del Barça, cumplidos los 30 años, se le exige que siga la trayectoria de Maradona en México-86 después de compartir una agonía parecida en la fase de clasificación, rematada la última con un triplete de Messi en Ecuador. No es casual que la Albiceleste pretenda celebrar la fase de preparación en Cataluña y en la Ciudad Deportiva del Barça. “Argentina no viene a pasear, venimos a ser campeones, ¿no?”, le preguntaron a Sampaoli en el hotel Crowne de Moscú. Y el seleccionador no dijo que no, más bien asintió, cuando no sabía aún que su equipo solo se cruzará en una posible final con Alemania y Brasil.

España o Portugal aguardarían en cuartos, y puede que en semifinales si la adversaria no es Francia, posible contrincante por otra parte en octavos en tanto que componente del grupo C con Perú, Dinamarca y Australia. Acostumbrada a quedar emparejada con un debutante, Argentina se estrenará con Islandia, calibrará sus opciones con la Croacia de los mediocampistas Modric y Rakitic y volverá a cruzarse con Nigeria, con la que perdió recientemente sin Messi en un amistoso en Krasnodar por 2-4. Nigeria es al fin y al cabo el rival que más veces ha enfrentado la Albiceleste en una primera ronda del Mundial, cuatro, y siempre ganó Argentina (1994, 2002, 2010, 2014).

El oro olímpico de Pekín

Hubo también un empate en la Copa King Fadh (1995) y tres victorias de Nigeria, dos en amistosos (1-4 en 2011 y 2-4 en 2017) y un 2-3 en la final de los Juegos de Atlanta 1996. La revancha llegaría en Pekín 2008 cuando el equipo de Messi y Riquelme se adjudicó el oro con un gol de Di María. El delantero del Barça repitió victoria con dos goles en el Mundial de 2014 (3-2). “Nigeria es impredecible”, aventuró Sampaoli, contento porque su equipo será el que menos kilómetros correrá de inicio (2.080) en Rusia y por enfrentar “un grupo muy complicado, pero no el más difícil, que será el B”. Y añadió el seleccionador poco después como respuesta indirecta a la crítica de Maradona: “Messi es el mejor jugador del mundo y de la historia”. Nadie descarta que el 10 del Barça pueda competir incluso en la Copa de Qatar 2022.

Messi será en Rusia el media punta de un equipo que se desplegará a partir de un 3-4-3 o 3-3-1-3 con un once tipo que podría estar formado por Romero; Mercado, Otamendi, Mascherano; Banega, Biglia, Enzo Pérez; Salvio, Messi, Di Maria; y Agüero. A Sampaoli le toca ahora montar un equipo sólido y que funcione colectivamente para que Messi pueda salir campeón del mundo como Maradona.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.