Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Multimillonario, filántropo y pacifista: así es Idan Ofer, el nuevo accionista del Atlético

El empresario israelí heredó y forjó un emporio naviero e industrial

Idan Ofer, durante un salón del automóvil en Ginebra.
Idan Ofer, durante un salón del automóvil en Ginebra. REUTERS / Cordon Press

Es rico, la fortuna número 630 del planeta en la lista de Forbes, con 2.800 millones de dólares en su haber. Generoso donante en universidades y hospitales en medio mundo. Un amante del arte que heredó obras de Picasso y Van Gogh. Multimillonario israelí de nacimiento, filántropo global nómada por vocación, asentado ahora en la City de Londres, al nuevo accionista del Atlético de Madrid, Idan Ofer, le gusta el fútbol hasta el punto de haber desembolsado 600.000 euros por una réplica del Balón de Oro donada por Cristiano Ronaldo en una subasta benéfica celebrada el mes pasado en la capital británica.

Reservado y poco amigo de airear su vida privada, Ofer nació hace 62 años en el seno de una de las 20 familias que controlan una cuarta parte de la riqueza del Estado hebreo. Sammy, su padre, había emigrado con apenas dos años en 1922 procedente de la actual Rumanía. Creció en el puerto de Haifa de la Palestina bajo administración británica, se alistó en la Royal Navy y compró un buque carguero tras la fundación de Israel en 1948. A la muerte del patriarca, en 2011, sus dos hijos heredaron la mayor fortuna del país.

Mientras Eyal, su hermano mayor, dirigía desde Mónaco los intereses navieros de la familia (como la compañía de cruceros de placer Royal Caribbean), Idan abría nuevos caminos en Hong Kong, donde puso en marcha Tanker Pacific, convertida hoy en la principal compañía mundial de petroleros privada. Sus negocios, enraizados con fuerza en Asia y América, cotizan en la actualidad desde las bolsas de Singapur y Nueva York hasta las de Londres y Tel Aviv.

Considerado un liberal alineado con los valores del laborismo fundacional del Estado hebreo, no tuvo reparos en beneficiarse de las privatizaciones masivas emprendidas en el sector público por gobiernos conservadores. Se hizo con el control de Corporación Israel, el mayor conglomerado industrial del país, y estuvo al frente de sus 10.000 empleados durante casi tres lustros.

Casado en cuartas nupcias y con cinco hijos, la prensa israelí despidió a Idan Ofer con despecho cuando trasladó su domicilio fiscal a Londres dos años después de la muerte de su padre. Ni las generosas contribuciones de su familia a causas sociales ni el apoyo financiero a museos judíos le libraron del sambenito de haberse mudado a la City para ahorrarse hasta un 50% en el pago de impuestos

Su actividad filantrópica ha tenido gran proyección en millonarias donaciones a la London Business School, donde cursó un máster en administración de empresas y la Universidad de Harvard, así como en el programa de becas que ofrece cada año a estudiantes palestinos.

Sus actividades políticas han sido mucho más discretas. En 2011 encabezó una delegación israelí favorable a un acuerdo de paz que fue recibida en Ramala por el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas. “Como hombre de negocios, intento hacer todo lo posible para mejorar las relaciones con las empresas palestinas”, dijo entonces en declaraciones recogidas por el diario económico Globes. El magnate forma parte de una iniciativa de la sociedad civil israelí que defiende la existencia de Israel como un Estado judío y democrático, en un marco de seguridad, prosperidad y relaciones normales con el mundo árabe e islámico.

Con el fichaje de Ofer como titular de un 15% de sus acciones, el Atlético ve reforzada su vinculación con Israel, un país donde la Liga es seguida al detalle por el público a través de los canales privados de televisión. El principal de los 10 patrocinadores rojiblancos, la empresa de intermediación financiera en línea Plus 500, también está radicado en Reino Unido. Pero la compañía fue constituido por cinco exalumnos del prestigioso Instituto Technion, con sede en Haifa. Esta universidad politécnica ha sido precisamente el semillero de la explosión de start-up informáticas y empresas emergentes tecnológicas que aportan una décima parte del PIB del Estado hebreo. En su campus se formó también el nuevo accionista del club. Su apellido está unido al del estadio de fútbol de Haifa, cuya construcción ayudó a sufragar su padre y quedó bautizado en su honor.

Más información