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El trío francés del Barça abruma al Panathinaikos

Séraphin, Moerman y Heurtel someten al equipo de Xavi Pascual

Pressey intenta robarle el balón a Calathes. Ampliar foto
Pressey intenta robarle el balón a Calathes. EFE

Tres franceses, el imponente pívot Séraphin, el fornido Moerman y su buena mano y el organizador y a la vez resolutivo base Heurtel, le dieron una buena tunda al Panathinaikos de Xavi Pascual. El exentrenador azulgrana se desgañitó sin excesivo éxito en el intento de que su equipo no saliera tan dañado como lo hizo en el Palau, la que fue su casa durante ocho temporadas. El Barça de Sito Alonso se aplicó en su misión de hacer olvidar la última y funesta temporada azulgrana, cuando el equipo lo dirigía Bartzokas. Lo consiguió.

BARCELONA, 98; PANATHINAIKOS, 71

Barcelona Lassa: Heurtel (10), Pau Ribas (11), Hanga (6), Moerman (16), Séraphin (24) –equipo inicial-; Marc García (5), Pressey (9), Vezenkov (0), Oriola (10), Koponen (5) y Tomic (2).

Panathinaikos: Calathes (14), Lojeski (7), Antetokounmpo (2), Gist (4), Singleton (7) –equipo inicial-; Rivers (10), Pappas (20), Denmon (1), Vougioukas (2), Lekavicius (2), Gabriel (2) y Auguste (0).

Parciales: 24-20, 16-15, 25-19 y 33-17.

Árbitros: Javor (Eslovenia), Mogulkoc (Turquía) y Zamojski (Polonia). Señalaron una antideportiva a Hanga.

Palau Blaugrana. 5.424 espectadores. Primera jornada de la Euroliga.

Empiezan a apreciarse algunas de las virtudes de este Barça de Sito Alonso. Si el balón pasa por las manos de Séraphin cerquita del aro, su rival está sentenciado. Si Moerman la coge en posiciones abiertas el triple se aproxima. Heurtel, Pau Ribas y Pressey suelen conectar con los pívots a base de pases picados o penetraciones que derivan casi siempre en asistencias. La pareja Pressey-Pau Ribas es desequilibrante en defensa y arrastra a todo el equipo en la labor. Y Heurtel manda, distribuye y si es necesario anota.

El Panathinaikos empezó como un cohete, con un 0-6, y se mantuvo en el partido durante el primer cuarto. A partir de ahí, no pudo con la defensa azulgrana. Su ataque no era ya nada del otro mundo, pero sus apagones acabaron de condenarle. Se pasó los cuatro primeros minutos del segundo cuarto sin anotar y repitió su cortocircuito ofensivo en el tercero. Pappas, el único que hizo mella en la defensa azulgrana, anotó el primer triple cuando su equipo ya había fallado los diez primeros. El Barcelona una ventaja importante (51-35) que se amplió por encima de los 20 puntos. Un paseo triunfal para un Barça reconciliado con la afición del Palau. El Panathinaikos culminó su desastre con un 2 de 18 en los triples y un 15 de 27 en los tiros libres. El Barcelona arrasó en el último cuarto con un parcial demoledor: 33-17. El Palau fue una fiesta.

Séraphin concluyó con 24 puntos y nueve rebotes. Moerman se fue hasta los 16 puntos y 11 rebotes. Heurtel cerró con 10 puntos y nueve asistencias. Pau Ribas mantuvo su excelente nivel desde que ha retornado, a pesar de que llevaba un año sin jugar. Aportó 11 puntos, tres rebotes y tres asistencias. Su incidencia en el juego va mucho más allá de sus números. Es un jugador que incomoda al rival, contagia a sus compañeros y dota al equipo de nervio y agresividad, cualidades que tanto se echaban de menos en el Barcelona de la pasada temporada. 

Sito Alonso tomó aire y dio entrada a Tomic, que debutó esta temporada tras superar una lesión. Apenas fueron cinco minutos, pero fue otro detalle para el optimismo en una cancha que recuperó el ambiente y la conexión entre la afición y su equipo, como no se recordaba desde algunas de las mejores épocas de Xavi Pascual como entrenador.

 

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