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¿Qué se puede esperar de la unión McLaren-Renault?

Red Bull es ahora claramente el tercer equipo del campeonato, de modo que para la nueva alianza esta posición debe ser el primer objetivo en 2018

Alonso, con su McLaren en Singapur.
Alonso, con su McLaren en Singapur. EFE

Con un golpe encima de la mesa. Así ha terminado una relación entre McLaren y Honda que se auguraba como la definitiva para ganar. Cuando McLaren decidió cambiar la unidad de potencia de Mercedes por la de Honda se decía que con un motor cliente nunca serían campeones del mundo, y por ello necesitaba un motorista único, en exclusividad. El problema es que esa exclusividad fue siempre negativa en términos de rendimiento y fiabilidad. Así pues, la apuesta salió mal.

Instalar ahora una unidad de potencia de un motorista con equipo propio (Renault) no parece un problema. De hecho nunca lo fue para Red Bull en dos de los cuatro dobletes que atesora. Es quizás reconocer que la decisión no fue acertada. La gran diferencia entre incorporar motores Renault u Honda es el conocimiento del producto. En 2015, Honda era un nuevo constructor de este tipo de motores mientras que Renault ya está en el mapa. No son los mejores propulsores pero la diferencia con los que sí lo son es mucho menor.

¿Que podemos esperar del binomio McLaren Renault? Introducir una unidad de potencia mucho mejor hará emerger defectos en el chasis que antes no aparecían. El coche necesitará otra eficiencia aerodinámica, otra configuración. Irá más rápido, sin duda, pero habrá que ver si todo lo rápido que se espera. Es muy difícil saber dónde estará McLaren Renault ya que no sabemos cómo será ni el coche ni el motor Renault de 2018, pero seguro que como paquete estará mucho más arriba y terminará muchas más carreras.

McLaren empezó 2017 siendo el noveno equipo de la tabla, solo por delante de Sauber en velocidad. Ahora está más cerca del sexto lugar en ese aspecto, aunque a este paso es muy difícil que llegue al grupo de cabeza. Red Bull es claramente el tercero, de modo que esta posición es factible y debe ser el primer objetivo de 2018. Si McLaren hace el trabajo mejor que Red Bull, podría atacar a los dos equipos líderes. Para Alonso, es un paso adelante en rendimiento, quizás no tanto como se merece, pero queda por ver de qué será capaz.

Otros factores a tener en cuenta serán los económicos, ya que es bien sabido que Honda ayudaba a McLaren a aplicar el desarrollo necesario, aunque los patrocinadores fueran mucho menores en número que en épocas anteriores. Pero si el futuro no está en Honda, lo mejor es cortar por lo sano, pasar por un periodo de transición y recuperar la confianza en las empresas que siempre consideraron a McLaren un equipo sólido.

¿Y ahora, quién se lleva el dinero? Para que Honda no desaparezca se ha intentado que otro equipo lleve sus motores. Toro Rosso no parecía necesitar el dinero, pero su trabajo es el de ser el equipo de pruebas de Red Bull para dar la primera oportunidad en F-1 a sus pilotos, y ahora a sus motores. Qué pasaría si Honda finalmente se convierte en la unidad de potencia que originalmente prometió: que Red Bull estaría en primera línea para introducir el motor, pero a diferencia de McLaren, con un poco más de información.

Situación distinta será la de Toro Rosso. Es difícil saber en qué situación estará el motor Honda de 2018, pero es de esperar que no mejore demasiado la situación actual. Después de 13 carreras en 2017, el equipo de Faenza ocupa la sexta plaza en la tabla de entre los diez que componen el Mundial, aunque realmente es el quinto más rápido. La razón es que el 90% de puntos los obtiene solo un piloto.

Sainz es la afortunada moneda de cambio. Es decir, debido a que Toro Rosso pierde a Renault antes de tiempo, ha sido requerido para llevar los coches amarillos. En la actualidad, Renault es un equipo que aunque figure el octavo en la clasificación, dispone del cuarto mejor coche, por delante de Toro Rosso. Esto se debe a que solo han puntuado con un piloto, Hulkenberg, circunstancia que termina por ser un tremendo lastre. Con la llegada de Carlos, las dos partes ganan: Renault por disponer de una pareja de pilotos competitiva y el español por contar con un coche que ya este año es más competitivo que el suyo, y que en 2018 debería ser todavía mejor.

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