Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Las barras bravas argentinas vuelven a las armas

Dos facciones de Racing Club se tirotean en un club de barrio y obligan la suspensión de un partido

El Cilindro de Avellaneda y el lugar vacío para La Guardia Imperial. Ampliar foto
El Cilindro de Avellaneda y el lugar vacío para La Guardia Imperial. Télam

La Superliga argentina todavía no ha comenzado. Sin embargo, el nuevo formato de competencia ya hereda un viejo problema del pasado, las barras bravas. Este lunes, dos facciones de la hinchada de Racing Club,uno de "los grandes", se enfrentaron a tiros en un club familiar de la ciudad de Buenos Aires. En el mismo momento jugaban un partido de fútbol senior viejas glorias de All Boys y Comunicaciones y el partido era visto por niños y jóvenes que escucharon los disparos. Lo que estaba en disputa era el dominio de una tribuna del estadio de Racing que historicamente estuvo dividida en tres. El tiroteo obligó a suspender el encuentro que debían disputar el miércoles Racing y Mitre de Santiago del Estero por la Copa Argentina.

La primera línea de La Guardia Imperial, uno de los sectores de la hinchada de Racing, comía un asado en el quincho del Club Alvear, del barrio de Villa del Parque. “De repente vinieron otros, escuchamos muchos tiros y nos atrincheramos en el vestuario. Estuvimos encerrados media hora hasta que llegó la policía y todo se calmó”, relató Marcelo Blanco, quien junto con otros exjugadores de All Boys jugaba un partido en la cancha del lugar. Los que emboscaron a los líderes de la tribuna sería el grupo comandado por el hijo de alias Rulo, un antiguo barra de Racing que fue desplazado de La Guardia Imperial. El enfrentamiento tuvo unas 15 detonaciones y terminó con dos barras heridos.

“Hubo un desbande de gente”, continuó Blanco, “Nos dijeron que nos quedemos en el club, que había un enfrentamiento. La barra de Racing hizo un asado y supuestamente hubo un enfrentamiento y corridas. Hay una rotonda cerca del club, donde pasaban corriendo y a los tiros”.

No es el primer cruce entre barras de la Academia en los últimos meses. En octubre de 2016, antes de que el equipo enfrente a Patronato, una camioneta que trasladaba a dos líderes de la barra oficial fue interceptada y atacada por unas seis motos y tres autos, a pocos metros del Cilindro de Avellaneda, el estadio de Racing. Ese día dos personas terminaron heridas y otras tres, detenidas. En marzo de este año, otro barra apareció maniatado y desnudo en las inmediaciones del estadio. La facción disidente lo acusó de traidor por compartir en Facebook una publicación de La Guardia Imperial.

El suceso de Villa del Parque obligó a la agencia de seguridad deportiva de la provincia de Buenos Aires (APreViDe) a suspender el partido de este miércoles entre Racing y Mitre de Santiago del Estero por la Copa Argentina en cancha de Quilmes. Guillermo Raed, titular del club santiagueño, dijo al canal TyC Sports que “la gente de Torneos (organizadora de la Copa Argentina) ya avisó al club que el partido está suspendido por decisión de la APreViDe. Todavía no sabemos para cuando se va a reprogramar”. El encuentro obligaba a jugadores e hinchas de Mitre a viajar más de 1.000 kilómetros. Una fuente de APreViDe confió a este diario que la suspensión es por los hechos en el club Alvear y adelantó que el partido podría jugarse el viernes 18 de agosto.

"Para nosotros es un trastorno desde lo organizativo y la coordinación, aunque ellos se hacen cargo de los traslados y del alojamiento. Pero, desde lo deportivo, es un beneficio porque íbamos a jugar con un plantel disminuido. Se vencieron contratos y estamos en plena etapa de renovación. Aunque nos queda la preocupación de todos los dirigentes para erradicar todo esto que le hace muy mal al fútbol argentino", argumentó el dirigente santiagueño. Ariel Vélez, de Agrupaciones Unidas Aurinegras, contó a EL PAÍS que se esperaba que en el estadio de Quilmes hubiera “entre 7.000 y 10.000 hinchas santiagueños”. “Nos da mucha bronca porque es la segunda vez que nos suspenden este partido, que primero se iba a jugar en Salta y ahora en Quilmes. Nosotros íbamos a sacar 10 buses, pero en total iban a ser unos 30, teníamos toda la plata depositada. Pensábamos salir esta noche para llegar mañana a la mañana”.

Más información