Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un club mexicano despide a un futbolista por una pelea en un bar

El colombiano William Palacios es separado del plantel de los Lobos BUAP por irse a los golpes. Su compañero, Julián Quiñónes, le defendió y será multado

Palacios durante la presentación del uniforme de los Lobos BUAP
Palacios durante la presentación del uniforme de los Lobos BUAP Cuartoscuro

Todo era juerga. Los Lobos habían alcanzado el liderato de la liga mexicana. El equipo representativo de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) había vencido, en casa, al Pachuca 3-2. Una victoria brutal para un club que juega por primera vez en primera división que tiene dos triunfos y un empate. Ese hito tenía que ser festejado, consideraron los colombianos William Palacios y Julián Quiñones. La farra terminó en los golpes.

Los jugadores fueron apaleados en el bar La Santa y terminaron en el hospital. Palacios estaba alcoholizado y empezó la riña, su compañero Quiñones le defendió. De acuerdo a la prensa local,este último, el goleador del torneo con tres tantos, tenía cortes en la mano y en la ceja. El entrenador del equipo, Rafael Puente Jr., visitó a sus jugadores en un hospital. La directiva de los Lobos decidió dar de baja del campeonato a Palacios y sancionar "de acuerdo con el código de ética del equipo" a Quiñones.

Quiñones celebra un gol contra Pachuca ampliar foto
Quiñones celebra un gol contra Pachuca Cuartoscuro

"Este tipo de incidentes son inadmisibles ya que no reflejan los valores que promueve la institución dentro y fuera del terreno de juego", se lee en el comunicado de prensa que lanzó Lobos BUAP. Los jugadores se enteraron mientras estaban hospitalizados.  "Siempre una baja afecta porque al final el plantel se ve mermado, pero mantendremos la misma línea de trabajo", comentó Puente al periódico ReformaEl club poblano, el conjunto más modesto de la liga de México, tendrá el reto de vencer en las semanas próximas a los Pumas como visitantes y, en casa, al América.

William Palacios llegó como el fichaje de Lobos para esta temporada decisiva. Tiene 23 años. Sin embargo, en julio de 2016, él junto con sus colegas Boris Polo y Dávinson Monsalve, fue separado del plantel del Atlético Huila luego de estar involucrado en una situación similar relacionado al consumo de bebidas alcohólicas. El atacante cafetero tuvo que jugar el resto del año en la Universidad de San Martín de Perú, de donde también surgieron molestias por su indisciplina. 

Julián Quiñones, de 20 años, comenzaba a ganar terreno en un fútbol que le ha acogido desde su juventud. Su carta le pertenece a los Tigres de la Universidad Autónoma de Nuevo León. La temporada pasada tuvo muy pocos minutos en el primer equipo y su salida a los Lobos significaba una oportunidad para mostrarse. Ahora su currículo está manchado. 

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información