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La AMA se quejó en un mail de que la juez impedía la identificación de los tramposos

Los correos filtrados por los hackers de Fancy Bears revelan la pugna frustrada del organismo antidopaje por las bolsas de sangre requisadas en la Operación Puerto y retenidas por el Juzgado 21 de Madrid

Eufemiano Fuentes entrando al juzgado en 2013 Ampliar foto
Eufemiano Fuentes entrando al juzgado en 2013 EL PAÍS

Finales de julio de 2016. La Agencia Mundial Antidopaje (AMA) está desbordada. Se acercan los Juegos Olímpicos de Río, un evento que pondrá a prueba toda su capacidad, y que envenena hasta límites insospechados el asunto ruso, la lucha para conseguir que ningún deportista ruso obtenga el derecho para competir en la ciudad brasileña. No había prácticamente capacidad para abordar un problema más, que fue justamente lo que debió hacer, y con urgencia. Y la justicia española, como siempre, según la opinión de los responsables de la AMA, estaba en su origen.

Una serie de emails que han llegado a este diario a través de Fancy Bears, el grupo ruso que hackeó el verano pasado los ordenadores de la AMA, ponen de relieve cómo surgió la crisis, cómo se intentó resolver y cómo ya entonces la AMA empezó a sospechar que nunca llegaría a saberse la verdad sobre las 215 bolsas de sangre requisadas a Eufemiano Fuentes el 23 de mayo de 2006.

El 29 de julio, viernes, Julien Sieveking, uno de los asesores legales de la AMA recibe, en su sede central de Montreal, un email de Alfredo Garzón, el abogado que se ocupa de sus intereses en España, sobre todo en lo que se refiere a la Operación Puerto. Garzón le comunica que el juzgado 21 de Madrid, aquel en el que se juzgó en primera instancia a Eufemiano Fuentes y a sus socios en la Operación Puerto, había emitido una providencia ordenando la paralización de la sentencia por la que la Audiencia Provincial madrileña había autorizado unas semanas antes a la AMA a hacerse con las bolsas para su identificación. La jueza recordaba que hasta que no se resolviera un recurso aclaratorio por el que Fuentes solicitaba la devolución de la sangre nadie podía tocarla. “Menos mal que la AMA ya tiene las bolsas y que parece que Fuentes no se había enterado”, le dice el abogado madrileño a Sieveking. “Lo más lógico es que cuando se entere monte en cólera, solicite la nulidad de las actuaciones de ejecución seguidas hasta la fecha y solicite al juzgado para que requiera a la AMA su devolución o dicte auto de nulidad del proceso. Sin perjuicio de que combatamos los escritos que en su momento presente Fuentes y de planteemos una estrategia dilatoria, os recomendamos agilizar el análisis de las muestras aprovechando que el mes de agosto no parece previsible que se avance nada en España”.

Cronología de un fiasco

En 2006 la Guardia Civil comienza a investigar la trama de dopaje de Eufemiano Fuentes. Se anuncia que entre sus clientes hay futbolistas, tenistas, ciclistas y atletas pero luego en el sumario solo aparecen 58 ciclistas.

El juez Antonio Serrano impide a la Guardia Civil el análisis de toda la documentación argumentando que en España el dopaje no está tipificado como delito. Serrano se niega a facilitar las pruebas a la AMA y a la UCI y solo admite investigar al doctor Fuentes por un “delito contra la salud pública”.

Alemania e Italia emprenden investigaciones por su cuenta.

El juicio oral se celebra en 2013. La magistrada Julia Santamaría condenó a Fuentes a un año de prisión y cuatro de inhabilitación. El médico no cumplió la condena por falta de antecedentes.

La magistrada Julia Santamaría negó a las autoridades deportivas el acceso a las pruebas documentales y físicas, como las 221 bolsas de sangre.

Sieveking le responde inmediatamente: “Debido a la locura actual con Rio y lo de Rusia, había decidido dejar eso para después de los Juegos pero ya vamos a hacer el ADN, aunque parezca que los riesgos son limitados”.

La urgencia por el análisis impidió que la AMA tuviera tiempo para diseñar una comisión que diera sentido jurídico y legal a la investigación.

A continuación, el abogado se comunica con Tiia Kuuranne, la responsable del laboratorio antidopaje de Lausana, donde se han almacenado las muestras de las bolsas, y le pide urgentemente una hoja de ruta sobre cómo llevar a cabo los análisis. Kuuranne, una finlandesa que ha sustituido en Lausana a Martial Saugy, director de siempre del laboratorio, le responde a Sieveking que en un mes podría estar realizada la primera fase de los análisis de rutina del ADN de las muestras, aunque adelanta que podría haber problemas para hallar la huella genética en las bolsas de plasma. También le señala que después deberán disponer de muestras de sangre de los deportistas sospechosos para cotejar su ADN con el de la bolsas. Este segundo aspecto no le perecía tan urgente a la AMA. Si lograba tener la marca distintiva de cada muestra, ya no se corría el peligro de que una devolución obligada a la justicia española paralizara el procedimiento.

La primera fase la terminó Lausana en noviembre pasado finalmente. Y poco después recibió del laboratorio de París, según confirman fuentes de la Agencia Francesa contra el Dopaje, Slas muestras de los ciclistas sospechosas, almacenadas después de cada Tour. Sin embargo, en estas muestras aún o se ha buscado el ADN, y seguramente nuca se llegará a buscar.

El procedimiento lo paralizó la AMA mientras su abogados buscaban una forma de hacer públicos los nombres aunque no se les pudiera sancionar. Aún no habían dado con la salida cuando, a mediados de junio de 2017, la Audiencia Provincial de Madrid decidió el recurso de Eufemiano Fuentes declarando que nunca se podría decir el nombre de los deportistas mientras no se les hubiera abierto un expediente sancionador, lo que era imposible porque el caso había prescrito. Un último frenazo que ya parece definitivo.

Ninguna fuente de la AMA respondió a las preguntas de EL PAÍS, recordando que nunca comentan casos pendientes.

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