Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

La final de copa se le escapa al Cruz Azul de Paco Jémez

Monarcas Morelia, un equipo que pelea por no caer en segunda división, vence 1-0 en las semifinales del torneo a la 'Máquina' celeste

Cruz Azul Jémez
El entrenador español durante un partido de liga EFE

Paco Jémez estaba cerca de amarrar su pase de abordar a su primera final como entrenador. A su Cruz Azul la liga no se le ha dado en 11 fechas y veía en la copa un amortiguador. Se enfrentó en las semifinales del torneo a Monarcas Morelia, equipo que tiene la mira puesta en no caer en la segunda división. Era un rival a modo. Pero el gol está peleado con su filosofía de juego y perdió el partido en los últimos cinco minutos.

El volátil fútbol de México ha permitido disputar una semifinal de copa a dos equipos irregulares en la liga. El Cruz Azul se enfrentaba a Monarcas Morelia, una plantilla que  mantiene una batalla por no descender este torneo y que mandó a un once alternativo. Los chicos azulados de Paco Jémez juegan desterrados de los puestos de la liguilla. Esta semifinal era una válvula de escape para ambos conjuntos.

"Cada jugador mío se ha dejado los huevos en el campo. Demostraron amor por el escudo", lanzó el mensaje un Jémez furioso en la conferencia de prensa después del partido. "Para mí no es un fracaso. Con el partido que hicimos hoy, bajo mi punto de vista, no lo hay. Deberíamos estar en la final", comentó el español.

Al principio de la copa, Jémez no le mostró tanto interés al torneo y mandó a sus suplentes, hasta que pudieron clasificarse a los octavos de final donde, según él mismo, "no merecíamos estar". En el camino dejaron atrás al Club León (0-1) y a Santos Laguna (1-3). Frente a los de Michoacán mandó a su mejor once, excepto por la baja de su nueve goleador Martín Cauteruccio, quien tuvo la mala suerte de marcar un triplete y lesionarse en el mismo partido.

Contra Monarcas, el Azul se presentó con la misma propuesta agresiva y un tanto suicida: volcarse de lleno al ataque. El extrenador del Rayo Vallecano mandó un cuarteto ofensivo entre Martín Rodríguez, Joao Rojas, Ángel Mena y Jorge Benítez. En la primera parte, los atacantes celestes acapararon las mejores oportunidades para abrir el marcador y el gol se les escabuyó frente al portero uruguayo Sebastián Sosa.

Al Cruz Azul se le atribuye un mal que le persigue desde su último campeonato de liga: no saber ganar una final. La liga la ha perdido en cinco ocasiones después de su último trofeo liguero en 1997 y eso ha provocado una avalancha de burlas hacia la institución y a los hinchas. Sin embargo, en la copa tuvo una gran alegría al ganarla en 2013 frente al Atlante. Pero este año estarán lejos de eso.

Christian Giménez, el último ídolo de Cruz Azul, intentó funcionar como el revulsivo en el ataque en el segundo tiempo, pero el estilo Jémez no surtió efecto. El estratega no tenía en su banquillo a un nueve que pudiera tener los botines lustrados para el gol y eso lo pagó con fallos frente a la portería.

A cinco minutos de que terminara el partido, Rodolfo Vilchis de Morelia cobró un tiro libre cerca del área, lo llevó lejos de los guantes del capitán Jesús Corona y así se cerró el partido. Un 1-0 que derrumbó a los celestes y frustró la alegría de una afición lastimada por los errores de los suyos. Los Monarcas aguardan en la final a su rival de la llave Monterrey-Chivas. "El fútbol es cruel con nosotros", mencionó Jémez a quien le resta finiquitar la recta final de una liga imposible y para esquivar un el descenso a la segunda.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información