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Villar también desafía a Lete

La Federación volverá a enviar un reglamento electoral contrario a la ley

Una demostración de fuerza. Un intento por medir las tablas y la cintura del ministro Íñigo Méndez de Vigo y del nuevo secretario de estado para el deporte José Ramón Lete. Una táctica para abrir una negociación de la que sacar partido. Las teorías se acumulan ante el nuevo desafió de Ángel María Villar al Gobierno y al Consejo Superior de Deportes (CSD). Cuando una y otra parte, ya sin la figura de Miguel Cardenal al frente del CSD, hablaban de tender puentes, de normalizar las relaciones rotas en los últimos tres años, la Comisión Delegada de la Federación Española de Fútbol (FEF), reunida en la mañana del miércoles, decidió mantener el pulso por el reglamento electoral que data de la época de Cardenal.

La aprobación del texto del reglamento electoral sin respetar la proporcionalidad representativa de los clubes no profesionales en los casos de Ceuta y Melilla es el envite de Villar que deja en evidencia el talante negociador con el que Lete y Méndez de Vigo había retomado las relaciones con la FEF. Ambos contaban con la palabra de Villar de que se ajustaría a la ley para desbloquear un proceso electoral que debería haberse celebrado en el primer cuatrimestre de 2016.

"Villar verbalizó que tiene el firme propósito de ajustarse a la convocatoria y convocar elecciones", relataba hace menos de un mes Lete con optimismo tras varias reuniones mantenidas con Villar. Sin embargo, el presidente del fútbol español volverá a enviar al CSD un reglamento electoral contrario a la ley y que ya ha sido rechazado por el organismo gubernamental en varias ocasiones. La última vez, ya con Lete en el cargo, cuando no fue admitido el recurso de reposición que solicitó la FEF.

Con todo, este rechazo que evitaba que el nuevo secretario de estado incurriera en prevaricación, se interpretó como un paso obligatorio para posteriormente llegar a un acuerdo que incluyera la excepción a una de las discrepancias que la propuesta federativa mantenía sobre la ley que regula las elecciones a las federaciones deportivas. La mera solicitud de la excepción implicaba que Villar admitía que su propuesta era contraria a la ley, pero accedió a ello. En el acuerdo estaba que el CSD le permitiría que la circunscripción electoral de los jugadores no profesionales fuera autonómica y no nacional como ordena la ley y que Villar accedería a respetar la proporcionalidad en los casos de los clubes, Esto suponía una contradicción sobre el discurso mantenido por el presidente del fútbol español acerca de la solidaridad territorial a través de la representación, pero parecía dispuesto a desdecirse.

Las reuniones con Méndez de Vigo y Lete, incluida la mantenida el pasado 4 de enero en presencia de la secretaria general de la FIFA, Fatma Samoura, y de su homónimo de la UEFA, Theodore Theodoridis, parecían definitivas en el encauzamiento de las relaciones entre el CSD y la FEF. Villar ha vuelto a romper la baraja y como siempre detrás de cada uno de sus movimientos suele haber un interés. De nuevo, esto puede provocar un retraso en el proceso electoral, cuestión por la que fue denunciado ante la justicia y fue admitidad una querella en su contra que recientemente ha sido archivada. La decisión del juez, que ha sido recurrida, ha quedado en entredicho. Villar está a punto de cumplir su quinto año de un mandato de cuatro y sigue sin convocar elecciones.

 

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