Un enfadado Mauricio Macri pone fin a la financiación pública del fútbol

El gobierno elabora la estrategia para garantizar la gratuidad de las transmisiones de los partidos

Mauricio Macri cuando recibió a los campeones del mundo de futsal.
Mauricio Macri cuando recibió a los campeones del mundo de futsal.Presidencia

La paciencia que el presidente argentino Mauricio Macri le ha tenido a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) no rebalsó, sino que explotó. Las últimas gotas que cayeron en el vaso fueron pesadas: la frustrada Superliga, la huelga de los equipos de segunda división, el incesante protagonismo de las barras bravas y un manejo imprudente por parte de los dirigentes de algunos clubes son algunos de los condimentos de un fútbol que causa demasiados problemas al acontecer diario. En suma, la transmisión gratuita de los partidos por televisión que desde el kirchnerismo realiza la empresa estatal Futbol para Todos (FPT) le cuestan al Estado 2.500 millones de pesos (casi 170 millones de dólares) por temporada. Es por ello que el poder ejecutivo decidió en julio la ruptura del contrato con FPT para diciembre próximo y solicitó que se conserve la gratuidad de las transmisiones hasta 2019. Sin embargo, este martes ha decidido cortar el flujo de dinero a la AFA.

La pregunta que todo el mundo se hace es qué ocurrirá con la transmisión de los partidos, los cuales se emiten en su totalidad por canales de aire y en forma gratuita. Desde el gobierno aseguran que se está pensando la forma de garantizar la continuación del derecho. Fue en un despacho de la Casa de Gobierno donde mantuvieron una reunión el presidente Mauricio Macri, el titular de FPT, Fernando Marín y el secretario general de la Presidencia, Fernando de Andreis. Fue precisamente este último el que explicó semanas atrás que este año el Estado aportaría los 1.850 millones de pesos (123 millones de dólares) prometidos en el contrato de 2016, firmado a principios de año. También fue de Andreis el que protestó: “es muy fácil salir a reclamarle al Estado que sea una suerte de ambulancia del despilfarro de la AFA”. Desde Casa Rosada dijeron que “esta vez el tema no se arregla con un grito ronco de Armando Pérez, aunque la oratoria no es su fuerte”. Algunos relacionan el anuncio con una reunión que Marín y su abogado habrían mantenido con gente del equipo de Ted Turner, un viejo interesado en los derechos de transmisión del fútbol argentino.

La bronca del jefe de Estado viene porque la comisión normalizadora presidida por Armando Pérez (de viaje en Alemania) y ordenada por la FIFA no ha cumplido los 3 puntos por ellos encomendados: administrar, adecuar el estatuto de la AFA a la doctrina de la FIFA y formar una Junta Electoral para llamar a elecciones. El incumplimiento tiene una alerta administrativa pedida por el Tribunal de Disciplina. “El problema y la solución están en AFA. En vez de gastar disparates, en el mejor de los casos, porque hay serios indicios de corrupción, deberían devolver el dinero para que se transparente todo. Si los clubes dejan de financiarse a través de la deuda con AFA todo se solucionaría en un 80%”, aseveró de Andreis. Y fustigó: “con el nivel de despilfarro, la corrupción, la poca profesionalización en la administración de los recursos y los disparates que se han pagado en algunos casos, no hay bolsillo que aguante”.

“El mandato que nos dieron es hasta junio de 2017”, respondió Javier Medín, de AFA, “Nadie quiere quedarse una hora más, y creo que Armando (Pérez) tampoco. Nuestro objetivo es modificar el Estatuto, y en ese interín administrar el día a día. Cuando eso esté hecho, llamaremos a elecciones. Entiendo el reclamo de los dirigentes, y lo haremos cuando podamos”.

Recordando la última experiencia democrática en la AFA, cuando Luis Segura y Marcelo Tinelli empataron en 38, a pesar de ser 75 los sufragantes, nada indica que con las elecciones llegará la normalidad.

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