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Íngrit Valencia, de defenderse de los niños al bronce en boxeo

La colombiana cae en la semifinal ante la francesa Ourahmoune

Ingrít Valencia, primera boxeadora colombiana en estar en unos olímpicos. Ampliar foto
Ingrít Valencia, primera boxeadora colombiana en estar en unos olímpicos.

La primera boxeadora colombiana en acudir a unos Juegos Olímpicos se enfrentaba a golpes con el que se atreviera a ofenderla. Íngrit Valencia (Cauca, 1988) nunca le tuvo miedo a la pelea. Así se defendía de los niños que se burlaban de ella por tener poco pelo. Le decían "calva" y ella lanzaba puñetazos. Lo cuenta su mamá, Rubiela Valencia, que en los últimos días ha abierto las puertas de su casa en Cali, en el occidente del país, para hablar de su hija, que hoy ha logrado la medalla de bronce tras el combate con la francesa Sarah Ourahmoune en la categoría de 51 kilos.

“Ella trabajaba en los casinos de las obras de construcción haciendo comida o en las minas”, relataba la madre de Valencia en los medios colombianos. Íngrit alternaba su formación como boxeadora con trabajos de cocina, de minería. Tenía un hijo y en el cuadrilátero todavía no había visto hasta dónde podía llegar. Debía buscar alguna forma de ganarse la vida, mientras la pelea le empezaba a dar resultados.

Con la orientación de su entrenador y esposo Raúl Ortiz, se concentró en el boxeo. Hoy puede decir que ha logrado ser campeona nacional y que ha ganado medallas en los Juegos Nacionales, Panamericanos, Suramericanos, Centroamericanos y del Caribe. Además de ser la primera boxeadora colombiana en acudir a unos Juegos Olímpicos. Tuvo ese honor y se aseguró una medalla tras imponerse a la tailandesa y subcampeona del mundo Peamwilai Laopeam.

La francesa le ganó a la colombiana en el Mundial de 2012 de Qinhuangdao (China), tras haber perdido en semifinales del mundial pasado frente a la tailandesa Laopeam, a la que Valencia derrotó el martes pasado. “Ya me desquité de Tailandia y ahora voy por la francesa. Ella me ganó cuando era muy novata, pero ahora será diferente. Quiero ir más allá de quedarme con bronce y voy a aprovechar esta oportunidad en Río”, dijo antes de la pelea Íngrit en declaraciones que recoge el Comité Olímpico Colombiano (COC).

Desde Morales, el remoto pueblo en el que nació, hasta los cuadriláteros de Cuba o de República Dominicana, donde suele entrenar, Íngrit ha sabido asumir su papel como mamá, su pasión por el boxeo y dificultades económicas. “Mi mayor estímulo es mi hijo, mi familia, amigos y toda Colombia”, ha repetido desde Río. Su familia sigue su participación en los Juegos a través de la televisión. A sus 27 años, gracias al entrenamiento diario, Valencia entró en el cuadro de honor de los deportistas colombianos.

Ya no pelea como respuesta a una ofensa. Íngrid pelea para Colombia, que ve por primera vez a una mujer de este país coronarse entre lo más alto del boxeo mundial.

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