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Rommel Pacheco, un saltamontes mexicano

El clavadista mexicano es una de las apuestas de su país para conseguir una presea en Río 2016

Rommel Pacheco durante una competencia previo a Río 2016
Rommel Pacheco durante una competencia previo a Río 2016 Notimex

Rommel Pacheco sabe lo que es ganar en Brasil. Hace cinco meses ganó allí la medalla de oro en el Campeonato Mundial de Clavados. Sin embargo, una sanción de la Federación Internacional de Natación (FINA) a México le impidió competir con un uniforme de su país. Eso no le importó a Rommel, quien en la ceremonia de premiación portó una playera de la caricatura de Popeye, su personaje favorito, y entonó a capela el himno de su país. En esta ocasión buscará ganar la primera medalla para su país en estos Juegos Olímpicos.

Lo suyo han sido los clavados desde el trampolín de tres metros. Sus padres lo incitaron desde los tres años a la natación. Aunque también probó el fútbol, el béisbol y la gimnasia en su natal Mérida, Yucatán, en el Golfo de México. A los 11 años se mudó a la capital mexicana para dedicarse de lleno a los clavados. Uno de los consejos que Rommel dio a futuros clavadistas en una transmisión en vivo para EL PAÍS fue: “comenzar desde muy chiquito. Tener las piernas fuertes y el valor de lanzarse”.

Si hay algo que disfruta igual o más que las competencias es documentar sus días. Desde su página oficial de Facebook publica vídeos de sí mismo en los entrenamientos, en la Villa Olímpica y, por supuesto, el festejo de su cumpleaños. Pacheco también se encargó de filtrar el traje que la delegación mexicana vestiría en la inauguración. 

El primer logro internacional del clavadista fue ganar la plata en sincronizados y oro en la plataforma de 10 metros en los Juegos Panamericanos de República Dominicana en 2003. Pacheco se estrenó en unos Juegos Olímpicos en Atenas 2004 y quedó en décimo lugar en la plataforma de 10 metros y en la de tres. En Beijing escaló al octavo sitio, pero no alcanzó a clasificar a Londres 2012. Ese momento desencadenó la mejor versión de Rommel. En los Panamericanos de 2015 se adueñó del trampolín de tres metros y se colgó dos oros. Un año después se consagró, ganado el campeonato del mundo en Brasil.

En una entrevista con la revista Playboy aseguró que uno de sus deseos es entrar en el ámbito de la política. Cursó una carrera universitaria en Administración y quiere emplearla para ayudar al deporte de su país. “Me encantaría verme, en un futuro, como gobernador de Yucatán”, dijo. Tras su retiro, que aún no define, quiere volver a casa, a las playas de Mérida para estar cerca del agua salada.

Rommel se cubre los dedos de los pies con cinta. Lo hace para evitar rasparse con el trampolín. Pero donde se le nota más cómodo es sobre la cama elástica donde no para de dar saltos, algunos mortales, como un chapulín (saltamontes). Su primera competencia será en compañía de su colega Jahir Ocampo este miércoles y su prueba individual será el lunes 15 de agosto. La hora para su primera medalla olímpica se acerca. 

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