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Opinión
Texto en el que el autor aboga por ideas y saca conclusiones basadas en su interpretación de hechos y datos

El tenis, en vivo

David Foster Wallace ofrece en 'El tenis como experiencia religiosa' (Random House) un brillante reportaje sobre el Abierto de Estados Unidos de 1995

¿Qué prefiere el lector, seguir el deporte en vivo o verlo a través de una pantalla? Habrá respuestas para todos los gustos. Unos preferirán sentir el ambiente y poder poner los ojos allá donde considere oportuno en cada momento. Otros se decantarán por la comodidad del sofá y las repeticiones que una buena realización televisiva puede ofrecer. Una tercera opción sería dar con un gran cronista que ofrezca toda la información, los detalles y, además, un punto de vista singular. Y, por pedir, que haya practicado en algún momento el deporte sobre el que habla.

El escritor estadounidense David Foster Wallace ofrece en El tenis como experiencia religiosa (Random House) un brillante reportaje sobre el Abierto de Estados Unidos de 1995, primero, y una oda al tenista suizo Roger Federer, después. Con su peculiar punto de vista, Foster invita al lector a una visita guiada por las instalaciones del Centro Nacional de Tenis, en Nueva York.

Detalladas descripciones, pensamientos, datos, metáforas... emergen en un libro que es una constante conversación con sus lectores, que ven y piensan a través de lo que el autor les relata. Un elogio de las grandes crónicas periodísticas y del respeto a los lectores. Y un muestra de que el mejor título para una crónica viene, muchas veces, de la lengua popular.

Sobre la firma

Pedro Zuazua

Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Oviedo, máster en Periodismo por la UAM-EL PAÍS y en Recursos Humanos por el IE. En EL PAÍS, pasó por Deportes, Madrid y EL PAÍS SEMANAL. En la actualidad, es director de comunicación del periódico. Fue consejero del Real Oviedo. Es autor del libro En mi casa no entra un gato.

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