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El juez entrega las bolsas pero absuelve a Eufemiano y Labarta

La Audiencia Provincial revoca la primera sentencia de la Operación Puerto, lo que permitirá identificar a los deportistas

El juez ha accedido a la petición de las autoridades deportivas y la fiscalía de entregar las 211 bolsas de sangre y plasma requisadas en la Operación Puerto para poder identificar a los deportistas que se dopaban con ellas. En la sentencia que resuelve el recurso de las acusaciones tras el juicio de 2013, el juez ha absuelto a Eufemiano Fuentes, condenado en 2013, en primera instancia, a un año de prisión y cuatro de inhabilitación para ejercer como médico deportivo, y al preparador deportivo Ignacio Labarta (cuatro meses de prisión e inhabilitación), y ha mantenido la absolución para los otros tres acusados de un delito contra la salud, Manolo Saiz, Vicente Belda y Yolanda Fuentes.

En una sentencia de 89 folios contra la que no cabe recurso, el juez Alejandro María Benito, presidente de la sección primera de la Audiencia Provincial de Madrid, ha revocado la sentencia del juicio de la Operación Puerto dejando para los responsables de la lucha antidopaje, de nuevo, la sensación de obra incompleta.

Aunque durante el juicio en los juzgados de lo penal de Madrid quedó probado que los acusados habían practicado dopaje con decenas de deportistas, se les juzgó por un delito contra la salud ante la ausencia de una ley que penalizara el dopaje en el momento de la operación policial, mayo de 2006. El juez no considera que la sangre, la prueba de cargo, sea medicamento por lo que, en su consideración, no se produjo delito contra la salud.

Fuentes de la lucha antidopaje mostraron su frustración porque la sentencia hará imposible sancionar por la vía administrativa a los responsables de una red de dopaje probado, por lo que Fuentes y su hermana podrán volver a ejercer como médico del deporte, si lo desean, Labarta a preparar ciclistas y Manolo Saiz y Vicente Belda, anfitrión la próxima semana del Campeonato de España de ciclismo, a dirigir equipos pese a todo lo que se sabe.

La sentencia se produce, además, justamente tres semanas después de cumplirse 10 años de la Operación Puerto, el plazo de prescripción que establece el nuevo Código Mundial Antidopaje, por lo que, por los pelos, no se podrá abrir expediente disciplinario a los deportistas que se identifique cuando las autoridades efectúen análisis de ADN en las bolsas de sangre y plasma, que se conservan congeladas en el laboratorio antidopaje de Barcelona.

El juez ordena entregar parte del contenido de las bolsas a la federación española de ciclismo, a la Unión de Ciclismo Internacional (UCI), a la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) y al Comité Olímpico Italiano (CONI), acusaciones particulares. Podrán ellos cotejar la sangre o el plasma con el ADN que consideren necesario siempre que no provenga de una base de datos policial. La AMA posee el ADN de todos los miles de deportistas que alguna vez han pasado un control antidopaje, pues mantiene sus muestras congeladas.

La entrega de las bolsas --la prueba del éxito de lo que en su momento fue la operación policial contra el dopaje más importante de la historia, una intervención que propició un cambio cualitativo en la forma de afrontar el problema—tendrá al menos un valor simbólico para una opinión pública mundial a la que la estrategia de la defensa de los ciclistas implicados y reconocidos había convencido de que las autoridades españolas no querían llegar al fondo del asunto por temor a descubrir los nombres más excelentes de un deporte español triunfante.

Según los investigadores, las 211 bolsas de sangre y plasma requisadas en los congeladores de Eufemiano Fuentes corresponden a 35 identidades diferentes, con varias bolsas para muchos de ellos, 23 ciclistas y 12 atletas.

Cuando se conozca los nombres de todos ellos, aunque algunos ya han sido identificados y sancionados, como Alejandro Valverde, Jan Ullrich, Ivan Basso o Jörg Jacksche, todos ellos sufrirán socialmente la sanción social por un pecado, el dopaje, cada vez menos soportado, y todos aquellos deportistas de los que se ha dudado podrán, al fin, afirmar: Yo no estaba en la Operación Puerto.

A todos ellos, a los que se veían salpicados por una acusación generalizada contra los deportistas españoles, los representaba el maratoniano madrileño Jesús España, quien justamente hace una semana había puesto en marcha una campaña en change.org para solicitar a la Audiencia que entregara las bolsas cuanto antes.

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