La Argentina sin Messi

La Albiceleste explora otras vías futbolísticas sin su gran estrella

Lionel Messi, ante Chile, sonriendo en la banca.
Lionel Messi, ante Chile, sonriendo en la banca.AFP

Un juicio con el fisco de España, fuertes dolores en la espalda, la eterna sombra de Maradona y las odiosas comparaciones son algunas de las presiones que sufre Lionel Messi, un rey catalán que por ahora es mendigo en la selección de su país. Sin embargo, el partido que la Albiceleste le ganó a Chile en el debut de la Copa América Centenario (2-1) podría ser el punto de partida para que la realidad del astro cambie. ¿Por qué? Si ni siquiera jugó, dirán algunos. Es cierto, pero Martino podría haber encontrado la solución cuando Messi no está, ya sea por lesión o por otras circunstancias.

Martino considera que el jugador del Benfica Nicolás Gaitán “es el reemplazante ideal para Leo. Nico ofrece desborde, habilitación, ofrece entrar a jugar”. Todas cualidades que el exjugador de Boca viene demostrando con creces. Pero el Tata omitió un detalle más que importante: Gaitán es Gaitán, y no es Messi. En otras palabras, el balón no tiene que pasar exclusivamente por él. De hecho, en el encuentro con Chile, el 41,5% de los ataques de Argentina fueron por la banda izquierda, la de Di María, que marcó el primer gol —y lo dedicó entre lágrimas a su abuela recientemente fallecida—, mientras que 36,8% fueron por el costado que en este caso fue de Gaitán. Un gran aporte para descontracturar a Lionel.

La selección argentina parece sentirse más liberada cuando Messi no está, a pesar de que durante su última ausencia, en lo que fue un magro arranque de eliminatorias mundialistas, el desempeño del equipo no convenció a nadie. Por la delantera han pasado Ezequiel Lavezzi, Javier Pastore, Sergio Agüero, Ángel Correa, Carlos Tévez y Higuaín. Sin embargo, ninguno logró que la afición no eche de menos a Lionel. Javier Mascherano lo dijo claramente en la previa del debut por eliminatorias ante Ecuador: “Jugar sin Messi tiene que ser un objetivo y no una excusa”.

La barba de Messi de momento podría seguir creciendo en el banquillo, a la espera de que se recupere de sus dolencias. La escuadra albiceleste parece estar más cerca de ese objetivo trazado por el defensa del Barcelona y el resultado del lunes podría, incluso, postergar el retorno a los campos del 10 culé, que volvió a entrenarse con el resto del plantel luego del golpe que recibió en la espalda en el amistoso contra Honduras del 27 de mayo. El próximo viernes, cuando Argentina se enfrente a Panamá por el grupo D de la Copa América Centenario, Martino podría repetir equipo y volver a sentar en la banca a su estrella, para protegerla.

El desequilibrio en velocidad y el cambio de ritmo son cualidades de las cuales se nutre Argentina juegue cualquiera de los dos delanteros en cuestión. Sin embargo, Messi no es Gaitán, y el del Benfica desbalancea mucho más que el rosarino a un equipo que suele partirse entre líneas por errores propios.

La figura de Banega

Por eso, contra Chile, creció la figura de Ever Banega, otra de las apuestas del entrenador en un puesto que ha desvelado a varios seleccionadores argentinos: el acompañante de Mascherano en el mediocampo. Las lesiones de Lucas Biglia y Javier Pastore mandaron al campo al jugador del Inter de Italia y éste respondió en buena forma, con gol incluido. Además, Banega fue quien presionó a Aranguiz en la jugada previa al tanto de Di María, que abrió el marcador.

Por eso Martino le regaló la pelota a Pizzi, y sólo le alcanzó con la velocidad de sus puntas para definir el partido con un par de contraataques. El Tata también le regaló a Messi la libertad de no sentir a la selección en sus espaldas, que tan cargada está por estos días, para poder liberar su cabeza con el fin de probarse por fin, la corona albiceleste.

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