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La ciencia de Izagirre derrota a Henao en el GP Miguel Indurain

El guipuzcoano del Movistar derrota al colombiano del Sky en la carrera de Estella

Izagirre, a la izquierda, resiste el último intento de Henao a 25 metros de la meta.
Izagirre, a la izquierda, resiste el último intento de Henao a 25 metros de la meta. EFE

Ganará Sergio Henao, decían los informados, tiene dinamita en las piernas; ganó Ion Izagirre, que tiene mucho fósforo en el cerebro, y el pueblo de Estella lo celebró.

El GP Miguel Indurain, la carrera que se decide todos los años en la tortuosa y empinada subida por la calle de Abarzuza, el pueblo de José Miguel Echavarri, al Santuario de Nuestra Señora del Puy, y los aficionados en las cunetas digiriendo con licor unas buenas pochas, no la ganó este sábado el mejor especialista de los repechos, el demarrador explosivo Henao, capaz de sacar dos metros de ventaja con una pedalada en las cuestas más duras, sino el regular Izagirre, con una inteligencia de carrera única, y un conocimiento de la subida profundo tras su derrota del año pasado ante Ángel Vicioso.

Después de los sacrificios de Visconti y Sebastián Henao, y de Nairo Quintana, que, enfermo toda la semana, trabajó hasta el desfonde en la primera parte de la clásica navarra, el duelo Sky-Movistar, los equipos que llevaron la prueba, se resumió en un mano a mano entre sus mejores rematadores en los últimos kilómetros, y a un juego de apariencias falsas: la absoluta seguridad, confianza con la que se movía Henao, quien será favorito también a partir del lunes en la Vuelta al País Vasco, a rueda siempre de Izagirre laborioso, como esperando, caprichoso, al momento en el que mejor luciría su ataque y victoria inevitables. Llegaron las curvas y fue cuando a la fuerza, los intentos de Henao de remontar, la derrotó la ciencia, la capacidad de Izagirre de anticiparse y tomar la mejor trayectoria, obligando al ya desesperado Henao a intentar desbordar pro donde no se podía. Así, hasta la rendición, y el triunfo del hermano pequeño de los Izagirre, coronado campeón en el podio de Estella por Miguel Indurain en persona y emocionado poco después al abrazar a su compañero Adriano Malori, que se recupera en Pamplona de una caída que casi le cuesta le carrera..

Izagirre, de 27 años es un especialista en carreras de una semana (más que decente escalador y contrarrelojista, ganó su carrera favorita, la Vuelta a Polonia, el año pasado, y quedó quinto en la París-Niza y segundo en el Algarve hace unas semanas) que en Estella logró la segunda victoria de su vida en pruebas de un día tras el Campeonato de España de 2014 y que la próxima semana, en la Vuelta al País Vasco, donde quedó tercero en 2015, será con Nairo el líder del Movistar.

 

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