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Pleno triunfal de Federer

El suizo firma su tercer triunfo, elimina a Nishikori (6-5, 4-6 y 6-4) y se asegura el primer puesto del grupo Stan Smith. En semifinales se medirá al ganador del Murray-Wawrinka

Federer, durante el partido contra Nishikori. Ampliar foto
Federer, durante el partido contra Nishikori. AP

Tener enfrente a Kei Nishikori es desconcertante. Si no, que se lo pregunten a Roger Federer, exigido por el japonés hasta las dos horas y de 10 minutos partido. Al final, el suizo le llamó al orden y se impuso por 6-5, 4-6 y 6-4, pero lo cierto es que sudó de lo lindo. La victoria de Federer, no obstante, tiene una consecuencia directa: él, que ya tenía el pase a las semifinales asegurado tras los dos triunfos previos contra Tomas Berdych y Novak Djokovic, accederá definitivamente como primero del Grupo Stan Smith y se enfrentará al segundo clasificado del otro bloque, al vencedor del partido entre Andy Murray y Stanislas Wawrinka (21.00, Canal+ Deportes2).

En consecuencia, Federer puso en bandeja el Nadal-Djokovic. El de Manacor, que aún tiene pendiente el duelo de este viernes (15.00, Canal+ Deportes2) con David Ferrer, ya eliminado, selló su pase como líder del Grupo Ilie Nastase al derrotar a Andy Murray (6-4 y 6-1). El suizo evitará así al balear en las semifinales que tendrán lugar el sábado, con los horarios aún por confirmar. Eso sí, antes superó un duro pulso contra Nishikori e hizo pleno: tres de tres.

Desde que accediera al top-10 el 12 de mayo de 2014, el nipón se presenta siempre como un adversario incómodo, al que cuesta casi siempre derrotarle. Brinca como una liebre y revolotea como una mariposa. Sus movimientos, eléctricos y rapidísimos, muy acrobáticos, recuerdan a veces a los de un ninja. Aunque eran escasas, Nishikori aún tenía opciones de lograr un billete para las semifinales, meta que alcanzó el curso pasado, así que salió a por todas. Forzó ya a Federer en el primer set y después le obligó al de Basilea a tirar de su majestuoso servicio para no tener un borrón en su casillero del round-robin.

Si Federer venció, la diferencia esta vez, fue su sangre fría en los insantes críticos. Aprovechó las seis opciones de ruptura de las que dispuso, mientras que Nishikori tan solo cinco de sus 12; al final, su servicio (84% de puntos con primeros y nueve aces) y sus constantes aproximaciones a la red (15/26) terminaron con el japonés, que llegó al O2 tocado físicamente -abandonó previamente, en París-Bercy- y se marcha con el honor de haberle arrebatado un set al suizo, el primero en este torneo.

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