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Nadal vence al croata Coric en la primera ronda del US Open

Sólido en su regreso al cemento de Nueva York, el número ocho se impone por 6-3, 6-2, 4-6 y 6-4 (tras 2h.47m) y se medirá en la segunda fase al argentino Diego Schwartzman

Nadal en el US Open 2015 Ampliar foto
Nadal celebra su victoria frente a Coric.

Que el irreverente Borna Coric tiene un futuro espléndido salta a la vista; que el jovencísimo croata apunta a ser uno de los referentes del circuito a largo plazo tampoco es ningún descubrimiento; pero que hoy día, aún, existe un pequeño gran abismo entre él, el futuro, y Rafal Nadal, inmerso en un presente complicado, es una certeza todavía más indiscutible. Regresó el español a la pista central de Flushing Meadows, donde no pudo estar el curso pasado como consecuencia de su retahíla de dolores pasajeros, y lo hizo como mandan los cánones. Es decir, con una victoria (6-3, 6-2, 4-6 y 6-4 en dos horas y 47 minutos de partido) y la solvencia idónea para abrir el paso.

El de Manacor selló el partido con un porcentaje elevadísimo en los puntos con primeros sevicios: 88%

Al caer la noche y enfundado en un traje oscuro, con degradados militares, el número ocho apenas ofreció opciones al joven Coric. El croata, un talentoso jugador de 18 años que el año pasado figuraba a estas alturas en el 204º escalón de la ATP y en la actualidad ya empuja desde el 33º, tan solo pudo ofrecer unos pocos trazos de la estrella que muchos adivinan. No en vano, el curso pasado ya había conseguido derrotar al de Manacor en un pulso en Basilea.

En esta ocasión no hubo sorpresa. Nadal, citado con el argentino Diego Schwartzman (6-3, 6-2 y 6-2 a Elias Ymer) en la segunda ronda, saltó al cemento de Queens como si fuera un torbellino. Lo refrendan las cifras del primera manga, en la que se garantizó hasta un 90% de los puntos con su primer servicio, así como las de la segunda, en la que no cedió un solo tanteo con primeros y en la que volvió a aprovechar al máximo sus opciones de ruptura (1/1 en el primer parcial y 2/2 en este segundo).

Nadal se seca en un instante del duelo ante Coric. ampliar foto
Nadal se seca en un instante del duelo ante Coric. AP

Pero desde el punto de vista físico, el pulso fue de lo más exigente. Pese a que los focos ya dominaban Nueva York, se jugó a 31º y en medio de una humedad relativa del 73%. Empapado en sudor, castigado por las condiciones del estío de Flushing Meadows, Nadal perdió chispa y cedió el tercer set después de cometer dos inoportunas dobles faltas que propiciaron la ruptura y el demarraje de Coric. Envalentonado, el croata intentó hacer diabluras en la confianza maltrecha de su rival, que pese a volver a sentir el vértigo de las alturas se recompuso y selló el duelo sin mayores sobresaltos.

Tras un inicio arrollador, el desgaste ambiental le pasó factura, pero al final logró recomponerse

"Tuve un nivel elevado en el primer set, pero después me cansé un poco por las condiciones. Estoy sudando mucho...", comentó nada más lograr la victoria. La festejó con rabia Nadal, sabedor de que cada triunfo vale oro para él hoy día. Campeón del evento neoyorquino en 2010 y 2013, aspira en esta edición a guerrear con los más fuertes. Y, como presentación, una sólida puesta en escena. Buenas piernas y un balance global de 88% de puntos con primeros saques, 40 ganadores (por 31 de Coric), un 71% (5/7) de puntos de break convertidos e intimidación en la red (16 aciertos en 17 aproximaciones). También algunos destellos, como un par de paralelos que activaron ese Ooouh! tan sonoro de la grada neoyorquina.

Se cita Nadal ahora con Schwartzman, 74º en la lista mundial, 23 años. Con el joven de Buenos Aires, tan solo un único precedente: Acapulco, en 2013. El triunfo fue para el español, que en los últimos 10 años siempre ha ganado al menos un major. Ahora, le queda una bala en Nueva York.

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