Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

De pisco y chalacas

Entre peruanos y chilenos, el Clásico del Pacífico toma texturas ajenas al futbol también del presente

Chile vs Perú Ampliar foto
Arturo Vidal. EFE

Pocas formas más comunes de hacer popular un litigio territorial o un rencor histórico que disputando la pertenencia de algo. Ya podemos pensar en si las pupusas son salvadoreñas u hondureñas, en si un inglés y no un francés inventó el champán, en si el café turco se convirtió en griego a raíz de la invasión de Chipre en 1974, en si Gardel fue uruguayo o argentino, e, incluso, en el genuino creador del acrobático remate futbolero de espaldas a la portería.

A lo que se llama en inglés bicycle kick, la gran rivalidad del Pacífico Sur tiene su propia respuesta: chilena o chalaca. El primer nombre, de uso muy extendido en el contexto hispano, es en honor del inmigrante vasco Ramón Unzaga, pionero en ese lance en Talcahuano, Chile. El segundo, es gentilicio de la ciudad peruana del Callao, en donde también se habría desarrollado gracias a la agilidad de empleados portuarios de ascendencia africana. Como no hay demasiado lucro escondido en la denominación de origen del remate –no me imagino a gobiernos pidiendo regalías al futbolista que lo ejecute o al equipo que con él anote–, nada hay de malo en que cada quien le diga como le parezca; igual los italianos pueden recurrir a rovesciata o los alemanes a fallrückzieher –en los dos casos, algo así como aventarse de espaldas–, que ninguna comisión internacional se involucrará en el debate.

Disputa muy diferente a otra que separa a los países cuyas selecciones se enfrentarán en semifinales de esta Copa América: la fabricación y venta de la bebida del pisco. Tratados, organismos internacionales, votaciones, controversias, litigios, tras los que continúa existiendo el pisco chileno como alternativa al peruano.

Hasta ahora me he referido sólo a las discusiones por la propiedad de la tijera futbolera y este aguardiente de uva, que el tema se torna muchísimo más complejo si intentamos adentrarnos en todo lo que hace que en pleno 2015 y justo cuando están citados para jugar el lunes en el Estadio Nacional de Santiago, la presidente chilena Michelle Bachelet haya suspendido una reunión con su par peruano, Ollanta Humala.

El común de las grandes rivalidades deportivas se nutre sociopolíticamente del pasado. Entre peruanos y chilenos, el Clásico del Pacífico toma texturas ajenas al futbol también del presente: la migración peruana a Chile, las minas antipersona en la frontera, el límite marítimo definido en La Haya apenas el año pasado, la salida al mar de Bolivia, las guerras del siglo XIX, más el pisco.

Ojalá todo fuera tan sencillo como reivindicar propiedad de una acrobacia con balón. Quizá por ello, con eso nos entretenemos mientras los políticos se enredan.

Twitter: @albertolati

Más información