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Blatter, reelegido presidente de la FIFA por quinta vez

Joseph Blatter se impone a Alí Ben Hussein en la primera vuelta por 133 votos contra 73. El jordano, único contendiente del veterano mandatario suizo, de 79 años, se retiró tras comprobar que no tendría ninguna opción.

Blatter: Caso Corrupción FIFA Ampliar foto
Blatter, tras ser reelegido presidente de la FIFA REUTERS

Lo que comenzó como un caso de corrupción masiva en el mundo del fútbol ha acabado convertido en una colosal batalla política y económica con la participación directa de estadistas, deportistas de élites e importantes confederaciones. El último episodio de esta pugna se resolvió ayer con un claro vencedor: Joseph Blatter.

Al actual presidente de la FIFA, organismo rector del fútbol mundial, le faltaron tan solo siete votos para obtener la reelección en la primera vuelta, en la que era necesaria una mayoría de dos tercios. Blatter logró el respaldo de 133 delegaciones, frente a los 73 de su único rival, Alí Ben Hussein. Pero cuando estaba a punto de comenzar la segunda ronda de votaciones, el príncipe jordano aceptó lo que ya entonces era evidente y se retiró.

Un Blatter pletórico —“Estoy de buen humor. Es normal, ¿no? Antes estaba un poco nervioso”, confesaba con una sonrisa gigantesca tras saberse ganador— logra a los 79 años un quinto mandato hasta 2019. Su victoria supone un trago difícil para muchos. Por ejemplo, para Michel Platini, el presidente de la UEFA (Unión de Asociaciones de Fútbol Europeas), que ayer se sentó con cara de circunstancias a pocos metros del líder reelegido. “Le he pedido que se fuera. La FIFA no merece ser tratada así”, decía Platini tan solo horas antes. Los presidentes de las federaciones de países como EE UU, Canadá o Australia reclamaron la dimisión de Blatter.

La batalla por el mando de la FIFA ha trascendido lo deportivo para entrar de lleno en la política. El primer ministro británico, David Cameron, fue el más claro. “Sí, desde mi punto de vista debe irse”, dijo el líder conservador. El Gobierno francés también defendió que se pospusiera la votación tras las detenciones de estrechos colaboradores de Blatter dos días antes del congreso. En el extremo opuesto, el presidente ruso, Vladímir Putin, había salido en defensa de Blatter. Putin considera que los ataques contra él obedecen a un intento de forzar un cambio de sede del Mundial de 2018 en Rusia.

“Corrupción sistémica”

Los discursos de los dos candidatos dibujaron dos mundos opuestos. El príncipe Alí apeló a la responsabilidad de los 209 delegados con derecho a voto para acabar con un régimen que ha escandalizado por unas prácticas de corrupción “desenfrenadas, sistémicas y arraigadas”, según las definió el miércoles la fiscal general de EE UU, Loretta Lynch. Blatter, en cambio, se esforzó por presentarse como el líder fuerte en tiempos convulsos.

Al fútbol a través del hóckey sobre hielo

Hogar suizo. Joseph Blatter nació en Visp, en el cantón suizo de Valais, el 10 de marzo de 1936.

Formación. Dicen que jugó al fútbol en categorías de aficionado. Se graduó en Comercio y Economía Política en la Universidad de Lausana. Fue secretario general de la federación suiza de hóckey sobre hielo. Ingresó a la FIFA como director técnico en 1975. Ascendió a secretario general en 1981 y permaneció en ese cargo hasta 1998, bajo la presidencia del brasileño João Havelange.

Presidencia. Fue elegido presidente de la FIFA el 8 de junio de 1998. Desde entonces, ha gobernado el máximo organismo del fútbol mundial (la organización supranacional con más miembros que existe, con 209 representantes) en cuatro mandatos sucesivos. Fue reelegido en 2002, 2007 y 2011. Se jacta de haber llevado el Mundial a Asia (Corea y Japón 2002) y África (Sudáfrica 2010).

“No necesitamos una revolución, sino una evolución. Me hacen responsable de esta tormenta. De acuerdo. Asumo la responsabilidad y estoy dispuesto a seguir adelante”, continuó el suizo que, pese a llevar cuatro décadas en la cúpula de la FIFA y presidirla desde 1998, dijo que se le había hecho corto su paso por la organización. “¿Qué es el tiempo? A mí me parece que ha sido muy poco el que he pasado en la FIFA”, dijo.

Blatter lanzó solo una propuesta concreta: crear “a partir de mañana mismo” una oficina que reúna a futbolistas, ligas y clubes profesionales, una iniciativa que puede interpretarse como un golpe directo a la UEFA. Se confirma así la guerra entre el organismo que dirige el fútbol mundial y su confederación más importante.

No es fácil el trabajo que Blatter tiene por delante. La FIFA atraviesa sus momentos más críticos y los problemas se acumulan. Por una parte, importantes patrocinadores como Sony, la aerolínea Emirates o la petrolera Castrol han decidido no renovar sus acuerdos. Y otros como Visa o Coca-Cola han mostrado su malestar. El suizo tendrá además que lidiar con la oposición de la UEFA, cuyo presidente no descartó un boicot si él seguía al frente. Y, por último, la investigación de los casos de corrupción promete seguir dándole quebraderos de cabeza. “Los próximos meses no serán fáciles. Estoy seguro de que van a llegar más malas noticias, pero es necesario para empezar a restaurar la confianza”, reconocía el propio Blatter el jueves.

Frente al continuismo, el príncipe Alí se presentó como el recambio necesario. “El mundo espera que nos levantemos. No podemos seguir de brazos cruzados e ignorar el clamor ante nuestra puerta. Queremos un órgano rector que se merezca el honor de dirigir este deporte”, dijo el jordano, hermano del rey Abdalá. Pese a no mencionar ni una sola vez a Blatter por su nombre, era evidente a quién se refería cuando pedía no dar el poder a los que cometieron errores. “No soy perfecto. Nadie lo es”, respondió Blatter.

Figo: “Este es un día negro para el fútbol mundial”

Luis Figo, la vieja gloria del fútbol portugués que hace días retiró súbitamente su candidatura a la presidencia de la FIFA, se revolvió contra Sepp Blatter tras conocer su reelección. “Esta votación solo ha servido para avalar la elección de un hombre que no puede mantenerse a la cabeza del fútbol”, dijo. “Este es un día negro para el fútbol mundial. Sus dirigentes no tienen integridad ni carácter. El resultado muestra que la organización está enferma. El señor Blatter conocía y toleraba actos de corrupción y tráfico de influencias. Y si no lo sabía es que no tiene capacidad para dirigir la FIFA. Si tiene un mínimo de decencia debería renunciar”.

Por su parte, el presidente de la UEFA, Michel Platini, se mostró menos rotundo. “La FIFA debe cambiar a pesar del triunfo de Blatter”. El presidente de la federación española, Ángel María Villar, guardó silencio.

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