Fallece Mike Phillips, un pívot que dejó huella en la Liga

Fue el máximo anotador del campeonato en 1986 y ganó el título con el Barcelona en 1981

Mike Phillips, en el Palau Blaugrana.
Mike Phillips, en el Palau Blaugrana.FC Barcelona

Cuando se frustró su fichaje por el Joventut, en 1978, regresó a su país, se pasó unos meses sin jugar a baloncesto y trabajó en una empresa de construcción. Todo tan decepcionante como su baja posición, la 45 en el draft de aquel año, elegido por los Nets. Decepcionante porque solo unos meses antes, en marzo de 1978, ganó el título universitario con Kentucky, tras vencer en la final a Duke. “Era un monumento a la competitividad, alguien al que siempre querrías en tu equipo. Tenía coraje y dureza, aunque era un gigante amable”, explicó B. Hall, su entrenador universitario a la web kentucky.com cuando le dieron la noticia de que Mike Phillips falleció este fin de semana, a los 59 años, en lo que, a falta de los resultados de la autopsia, parece ser un accidente doméstico.

El destino quiso que uno de sus compañeros en Kentucky, Bob Guyette, recalara en el Barcelona y recomendara su fichaje. Por entonces solo podían jugar dos extranjeros por equipo. Phillips fue cedido al Mollet, filial azulgrana, donde Manel Comas empezaba su carrera como primer entrenador. Le bastaron dos partidos en los que acumuló 78 puntos para infundir temor incluso al Barcelona, al que se enfrentó en la tercera jornada de la temporada 1979-1980.

Era un monumento a la competitividad. Tenía coraje y dureza”, dice el técnico  con el que ganó el título universitario

Nació en Akron, Ohio. Mike Phillips tenía 23 años, medía 2,07 metros y pesaba 105 kilos cuando llegó a España. Antonio Serra, quería un pívot que impusiera su ley en la zona, y acabó haciéndole jugar en el Barcelona después de que precisamente Guyette, con una vieja lesión de ciática, se retirase del baloncesto para dedicarse a su carrera de odontólogo. Phillips ganó una Liga, la de 1981, y dos Copas, en 1981 y en 1982. Después jugó en el Licor 43 de Santa Coloma de Gramanet (1983-85), el Espanyol (1985-87), el Valladolid (1987-88), el Granollers (1988-89) y el Murcia (1989-90).

Fue el máximo anotador de la Liga ACB en 1986 —premio compartido con David Russell, de Estudiantes—, al anotar 767 puntos, una media de 29,5, con el Espanyol. Su calidad se expresa igualmente con unos números espectaculares: 23,2 puntos y 9,2 rebotes de media, además de un asombroso 65% de acierto en tiros de dos.

Era muy anotador, sobre todo cuando estaba físicamente a punto. Eera valiente, con carácter y aguantaba la presión” Joan Cresu

Actualmente poseía, con su esposa Candy, una empresa de suministros médicos y un gimnasio. Joan Creus, secretario técnico del Barcelona que coincidió con Phillips en su etapa en el Barcelona y también en el Granollers, explica: “Era muy buen jugador, un pívot de los de antes, muy grande para la época y que jugaba muy bien bajo el aro. Era muy anotador, sobre todo cuando estaba físicamente a punto. Además, era valiente, con carácter y aguantaba la presión”.

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Sobre la firma

Robert Álvarez

Licenciado en Periodismo por la Autónoma de Barcelona, se incorporó a EL PAÍS en 1988. Anteriormente trabajó en La Hoja del Lunes, El Noticiero Universal y el diari Avui.

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