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El ‘caso Neymar’ alcanza de lleno a Bartomeu

El ministerio público atribuye al presidente del Barcelona un delito contra Hacienda por defraudar 2,8 millones en el fichaje del delantero brasileño

Bertomeu posa con Neymar duante su presentación con el Barcelona Ampliar foto
Bertomeu posa con Neymar duante su presentación con el Barcelona getty

El caso Neymar ya salpica de forma directa al actual presidente del Barcelona, Josep Maria Bartomeu, en el cargo desde el 23 de enero del año pasado. Y no por su actuación como vicepresidente durante el fichaje del delantero brasileño, en el que Bartomeu firmó algunos de los contratos que investiga el juez Pablo Ruz, sino por un nuevo delito contra la Hacienda Pública que el fiscal atribuye al club por no haber hecho las retenciones de impuestos del contrato de Neymar correspondientes a 2014.

En un escrito remitido al juez, la fiscalía pide la imputación de Bartomeu y que se lleve ya a juicio al expresidente Sandro Rosell, al que acusa de un delito de administración desleal y dos delitos fiscales. Rosell dimitió hace un año por el caso Neymar. El club deberá responder también, como persona jurídica, por los tres delitos de Hacienda (los dos de la etapa Rosell y el de la presidencia actual).

Tres responsables

  • El fiscal imputa a Josep Maria Bartomeu un delito contra la Hacienda Pública cometido, presuntamente, como presidente del Barça. La imputación se basa en un informe de la Agencia Tributaria que concluye que el club no ha acreditado el pago a Hacienda de 2,8 millones de euros en el ejercicio 2014 por parte de los pagos derivados del fichaje de Neymar.
  • A Sandro Rosell el fiscal le imputa tres delitos: dos contra la Hacienda Pública y uno de administración desleal. La fiscalía le responsabiliza de la decisión de incrementar el coste del fichaje del delantero para adelantar un año su incorporación y de fragmentarlo en 11 contratos distintos y esconder a Hacienda parte de los pagos.
  • El Barça es responsable de los tres delitos contra Hacienda porque, según el fiscal, era consciente del riesgo fiscal de la operación.

En su informe, el fiscal del caso, José Perals, describe cómo Rosell decidió en 2013 anticipar el fichaje del delantero incrementando los pagos que había pactado dos años antes con el padre del jugador (40 millones de euros). Según este relato, Rosell decidió mantener públicamente que la incorporación de Neymar un año antes de lo acordado no tendría coste añadido, más allá de los 17 millones que había que pagar a su entonces equipo, el Santos, para hacerse con los derechos federativos del delantero.

Según las cifras esgrimidas por Rosell, Neymar costó 57,1 millones. Según el escrito remitido por el fiscal al Juzgado de Instrucción 5 de la Audiencia Nacional, el coste real fue de 82,74 millones, a los que habría que sumar otros 12,14 millones en impuestos no pagados entre 2011 y 2014.

El fiscal atribuye en exclusiva a Rosell la decisión de incrementar las cantidades acordadas con el jugador para adelantar su fichaje. El entonces presidente, según Perals, actuó “personalmente, sin la autorización de la junta directiva del club y sin dar cuenta posteriormente a la asamblea de socios celebrada en octubre de 2013”. Para ocultar el coste real del fichaje, Rosell optó por fragmentar el pago en 11 contratos distintos con el Santos y con Neymar, pero ocultó parte de ellos a Hacienda, a la que en 2013 dejó de pagar 6,9 millones. Con esta decisión, el entonces presidente “ocasionó un perjuicio económico al club”, ya que Rosell sacó el dinero de otras partidas “simulando operaciones”. La consecuencia, según Perals, es que en las cuentas anuales de futuros ejercicios, el Barcelona “deberá hacer constar el coste real de adquisición del jugador”. La fiscalía responsabiliza también al Barça del delito fiscal porque el club, al que le corresponde pagar a Hacienda, era “plenamente” consciente de la situación tras ser advertido por la auditora Deloitte del “riesgo que suponía el tratamiento fiscal de la operación”.

La fiscalía solicita a Ruz que abra una causa distinta para Bartomeu y juzgue ya a Rosell

No cree la fiscalía, sin embargo, que la responsabilidad por el pago de impuestos entre 2011 y 2013 se extienda al actual presidente ni al vicepresidente deportivo, Javier Faus, a pesar de que firmaron junto a Rosell algunos contratos vinculados al fichaje de Neymar. Pero Perals pide a Ruz que sí impute a Bartomeu por un delito fiscal cometido ya en su etapa como máximo dirigente.

El fiscal basa su imputación en un informe remitido el 19 de enero por la Agencia Tributaria que concluye que el Barça no ha acreditado el pago de las retenciones del IRPF correspondientes al año 2014 por “parte de las cantidades” de los contratos del delantero. La fiscalía cifra en 2.845.700 euros el dinero que tenía que haber pagado el club este año, cree que “existen indicios” de que no lo ha hecho y responsabiliza al presidente y a la entidad, a la que imputa el mismo delito fiscal.

Perals pide a Ruz que la causa contra Bartomeu se instruya en una pieza separada a la de Rosell para “no entorpecer el curso del procedimiento” abierto contra el anterior presidente. Esta división, además, permitiría probablemente que el juez Ruz dejara terminada la investigación de la causa contra Rosell antes de abandonar la Audiencia Nacional, mientras que la investigación sobre Bartomeu quedaría ya en manos de su sustituto. El Barça sostuvo ayer que, de momento, existen discrepancias, pero no hay delito en la etapa de Bartomeu: “Puede considerarse irregularidad la forma de tributar, pero no es delito; el delito está en el fraude”, señalaron en el club.

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