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El mapa ultra de España

Los grupos radicales, que camparon a sus anchas en los noventa, han ido perdiendo apoyos de los dirigentes

Se dividen por ideologías extremas, pero todos recurren a la violencia

Simbología nazi y anticostitucional en un partido en el Bernabéu, en 2002.
Simbología nazi y anticostitucional en un partido en el Bernabéu, en 2002.

El movimiento ultra dentro del fútbol vivió su apogeo en la década de los noventa, cuando los hinchas radicales eran auspiciados por las directivas y campaban casi a sus anchas dentro de los estadios. Los clubes solo reaccionaban cuando las travesuras se convertían en disputas graves y eran sancionados con multas o cierres de los estadios. Sin el amparo oficial, las gradas fueron vaciándose de violentos poco a poco, incluso algunos equipos tomaron medidas tajantes para terminar con la lacra. Sin embargo, los trágicos acontecimientos del domingo pasado, cuando una pelea entre hinchas del Atlético y el Dépor acabó con la muerte de un seguidor del equipo gallego, demuestran que, pese a estar en decadencia, los violentos siguen presentes en el fútbol español.

GALICIA
Celtarras y Riazor Blues

Un día antes de los sucesos del Manzanares, unos silbidos cortaron el minuto de silencio en recuerdo de una policía tiroteada en Vigo. Provenían de la grada de Balaídos donde se ubican los Celtarras. El Celta condenó la actitud de “un reducido número de aficionados”. El club no presta apoyo a sus radicales desde que Carlos Mouriño rige la entidad. De ideología de extrema izquierda, tuvieron una cierta actividad durante un tiempo, pero han decaído y apenas llegan al centenar de integrantes.

Manifesación de 'celtarras', en 1995. ampliar foto
Manifesación de 'celtarras', en 1995. EFE

La polémica de varios derbis con el Celta impulsó a los Riazor Blues a mediados de los ochenta. Pronto les revistió una mística por el reconocimiento y agradecimiento de su apoyo por parte de figuras emblemáticas del deportivismo como Arsenio o Bebeto. Grupo heterogéneo al que se suman en el graderío jóvenes con ganas de farra, durante años gozó de favores como disponer de un local en el estadio. En 2003 uno de sus integrantes murió en un enfrentamiento tras un partido en Santiago. Tras ese episodio el grupo anunció su disolución, pero regresó al poco y en los últimos tiempos protagonizó sonados enfrentamientos callejeros con aficiones rivales como las del Sporting o Zaragoza. Por contra, mantienen lazos con las aficiones del Rayo y Sevilla. La policía cifra en unos 250 los integrantes de esta peña de extrema izquierda.

ASTURIAS
Rivalidad regional

Desde su fundación, en 1981, los componentes de la Peña Ultra Boys del Sporting se han involucrado en numerosos incidentes, sobre todo en desplazamientos del equipo. De ideología ultraderechista, fuentes del club cifran en unos 400 los integrantes que se sitúan en el fondo sur de El Molinón, aunque solo unas decenas son considerados violentos por la policía. Su relación con el club ha tenido altos y bajos, aunque disfrutaban de un local en el campo para su material de animación hasta el pasado miércoles. En 2005, ante la precaria situación de la entidad, se encargaron de organizar un partido para celebrar el centenario del Sporting.

El otro gran grupo del fútbol asturiano lo forman los aficionados del Oviedo. Los Symmachiarii toman su nombre de una tribu de la época romana. Ante todo odian a su rival regional, pero se declaran apolíticos y no permiten ninguna exhibición partidista en su grada. En 2003, con el doble descenso deportivo y administrativo a Tercera División, cobraron un gran protagonismo en el día a día de la sociedad.

PAÍS VASCO Y NAVARRA
Izquierda ‘abertzale’

Los hinchas del Rayo, en el partido de Copa contra el Valencia, homenajean a 'Jimmy'. ampliar foto
Los hinchas del Rayo, en el partido de Copa contra el Valencia, homenajean a 'Jimmy'.

La hinchada ultra del Athletic, Herri Norte, se fundó a principios de los ochenta y actualmente aglutina a unas 200 personas. Se autodefinen como un colectivo “antifascista” y “antirracista”, de marcado cariz independentista. Han vivido distintas rupturas internas y ahora mantienen una pugna con la directiva por el espacio que ocupan en San Mamés. Han protagonizado distintas reyertas con otros grupos ultras, la última en las calles de Bilbao con seguidores del Oporto.

La Peña Mujika de la Real Sociedad también fue creada a principios de los ochenta, cuando la Real obtuvo dos Ligas consecutivas, aunque ha pasado por distintos avatares: desde la desaparición a mediados de los ochenta hasta su reconstrucción en 1989. También se autodefinen como antifascistas e independentistas. Su nombre viene del lugar que ocupaban en el viejo Atotxa, en el conocido como Fondo Mujika, por el nombre de la fábrica que hubo cercana.

Indar Gorri (Fuerza Roja) se dio a conocer en 1987. Los ultras de Osasuna, unos 300, también se definen como antifascistas, antirracistas e independentistas, y ocupan uno de los fondos del Sadar. Han protagonizado enfrentamientos sonados con los Ultra Sur del Real Madrid y Ligallo de Zaragoza. Pancartas e ikurriñas abundan en su zona.

COMUNIDAD VALENCIANA
Extrema derecha

Los Ultras Sur, en su antiguo fondo. ampliar foto
Los Ultras Sur, en su antiguo fondo. EFE

La Curva Nord son unos 1.800 miembros, unos 100 de ellos considerados peligrosos por la policía, la mayoría de ellos procedentes de la peña ultra Yomus, de extrema derecha y fundada en 1983. Se ubican detrás de la portería sur de Mestalla. El curso pasado, unos 70 de ellos se enfrentaron a palos con los radicales del Frente Atlético en un bar de Madrid. El 4 de diciembre de 2012, tras un Valencia-Real Sociedad, uno de ellos lanzó desde la calle Suecia una bengala contra la puerta del palco VIP del estadio de Mestalla. Alentada por el club, la Curva Nord nació en 2009-10 tratando de fomentar una grada de animación formada por grupos pacíficos como Gol Gran que contribuyeran a apaciguar a los ultras de Yomus. Lo han logrado a medias. En el último partido de Liga ante el Barça en Mestalla, esa grada profirió insultos contra Jordi Alba y Messi, a quien impactó una botella. De extrema derecha son también los radicales del Elche y Levante, Jove Elx y Ultras Levante.

ANDALUCÍA
Lucha Sevilla-Betis

Los Biris es el grupo de ultras más longevo de España. Nacieron en 1975 y deben su nombre al delantero gambiano Biri Biri, que jugó en el Sevilla entre 1973 y 1978. Son de extrema izquierda y muestran grandes dosis de organización. Se sufragan con el material que venden fuera del estadio. Al final de la época de José María del Nido, los hinchas declararon la guerra a la directiva, aunque las relaciones se han suavizado con el nuevo presidente, José Castro. De hecho, los Biris recibieron un buen número de entradas para la última final de la Liga Europa. Son acérrimos enemigos del Frente Atlético y mantienen buenas relaciones con otros grupos de extrema izquierda.

Los otros radicales de la ciudad son los Supporters Sur del Betis. Su rivalidad con los Biris es deportiva e ideológica, ya que son de ultraderecha. En sus buenos tiempos llegaron a ser más de 1.000, pero ahora apenas superan los 200 tras la escisión del pasado verano. Históricamente han mantenido buenas relaciones con las directivas, que compraban a los hinchas con viajes y prebendas para conseguir su apoyo y que no provocasen disturbios.

MADRID
Un frente muy numeroso

Aunque es innegable la aportación del Frente Atlético para que el Calderón sea uno de los estadios más animosos de España, los ultras rojiblancos han reincido en episodios muy violentos. El último, la pelea del domingo junto al Manzanares, puede costarles su salida del fondo sur. Entre las distintas facciones que componen el grupo suman en torno a 2.500 integrantes, de los que un centenar son muy peligrosos. Surgieron a principios de los ochenta y su ideología ultraderechista —abundan la estética y simbología nazi— les enfrenta con las hinchadas de izquierda y les hermana con los Utra Boys gijonenses. En 1998, causaron la muerte de Aitor Zabaleta, un seguidor pacífico de la Real Sociedad.

Desde 1992, los Bukaneros han ido creciendo en el barrio obrero de Vallecas. Cuentan con más de 300 integrantes y se caracterizan por su fuerte implicación política y social. Estos radicales de izquierda no solo tienen presencia en el estadio, sino que frecuentan manifestaciones y asambleas ciudadanas. Algunos de sus miembros fueron detenidos tras la marcha de la dignidad del 22-M y, según la policía, suelen infiltrarse en manifestaciones pacíficas para provocar disturbios.

ZARAGOZA
Peleas entre hinchas

El pasado mes de noviembre tuvo lugar una pelea entre aficionados del Zaragoza en Soria. Los Ligallo, de ultraderecha, se enfrentaron con los integrantes de Avispero, peña de extrema izquierda, también seguidores del equipo maño. Los Ligallo son unos de los grupos radicales más violentos y continuamente manifiestan su odio hacia los equipos vascos y hacia los Indar Gorri de Osasuna.

Con información de Juan L. Cudeiro, Mario Díaz, Eduardo Rodrigálvarez, Ramón Besa, Juan I. Irigoyen, Cayetano Ros, Alejandro Prado, Faustino Sáez, Gorka Pérez y Rafael Pineda.

Cerco a Boixos Nois y Ultras Sur

encia en el Fútbol“Laporta acabó con los Boixos y Florentino con los Ultras Sur y parece que los otros no hayamos hecho nada”, protestó Joan Collet, presidente del Espanyol, para subrayar que el club perico también borró a los ultras de su estadio. Las Brigadas Blanquiazules, grupo de ultraderecha, desaperecieron progresivamente y en 2010 se decretó su final.

Joan Laporta fue el primer presidente que expulsó a sus seguidores violentos del estadio. Los Boixos Nois tienen prohibida la entrada al Camp Nou desde 2005 y, desde entonces, el exmandatario culé debe ir escoltado por las amenazas de este grupo de ultras de ultraderecha. Amparados por directivas anteriores, el cénit de su historia negra tuvo lugar en 1991, cuando mataron a un hincha del Espanyol. En la actualidad se muestran en el Miniestadi y en otros actos relacionados con el Barça. Recientemente, los Mossos afirmaron que la directiva de Bartomeu no está colaborando todo lo deseado para erradicarlos.

El año pasado, el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, disolvió a los Ultras Sur del Santiago Bernabéu. Los radicales del Real Madrid fueron desalojados de su histórico fondo sur. Los violentos con antecedentes fueron expulsados y el club dispersó por el estadio al resto. Desde entonces han declarado la guerra a la directiva y Pérez es objeto de constantes amenazas e insultos. Desde su creación, a principios de los ochenta, adoptaron la simbología nazi como su seña de identidad y gozaron de algunos favores y privilegios por parte del club. El derribo de una portería en una semifinal de Champions en 1998 originó su progresivo declive.

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