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Messi-Cristiano, el duelo eterno

Las estrellas argentina y portuguesa, separadas por cinco goles en cinco años, se miden con sus selecciones en Old Trafford.

Cristiano y Messi, en los premios del Balón de Oro de 2013. Ampliar foto
Cristiano y Messi, en los premios del Balón de Oro de 2013. REUTERS

Nunca se han tenido simpatía, aunque tampoco han aireado su desprecio como en otra época hicieron Pelé y Maradona, que no fueron coetáneos, en su pugna por ser considerados el más grande de todos los tiempos. El pulso que mantienen Cristiano Ronaldo (Funchal, Portugal, 29 años) y Leo Messi (Rosario, Argentina, 27) desde hace seis campañas no admite precedentes. Tanta igualdad es inédita. Y tanta ferocidad competitiva, también. El escenario de Old Trafford —114 años contemplan al estadio del Manchester United— rinde tributo al amistoso Argentina-Portugal que los sitúa este martes frente a frente (Canal Plus Liga, 20.45).

Messi. ampliar foto
Messi.

Desde que Cristiano Ronaldo aterrizara en la Liga procedente del Manchester United en verano de 2009 —cinco temporadas, más lo que va de esta—, la rivalidad entre los dos mejores futbolistas del planeta no ha tenido tregua. Cinco años y medio después, sumados todos los goles de Cristiano Ronaldo con el Real Madrid (268) y los de Leo Messi con el Barça (273), la diferencia es de apenas cinco tantos a favor de La Pulga. Claro que Messi ha disputado 11 partidos más (266) por lo que el promedio goleador por encuentro del argentino (1,03) es menor que el del portugués (1,05). Si a eso le añadiéramos las citas con las respectivas selecciones, las cifras se aprietan todavía más, y de esa suma total Ronaldo atrapa los 320 goles, dos más que Messi. En este apartado, el de los combinados nacionales, la media anotadora de La Pulga (0,47) supera ligeramente la de Cristiano (0,44).

Desde 2009, CR ha marcado 268 tantos con el Madrid y Messi 273 con el Barça

Curiosamente, la productividad de las dos estrellas baja casi a la mitad cuando visitan a sus respectivas selecciones, consecuencia de haber estado rodeados de compañeros menos dotados para el último pase. A los dos les ha costado recibir el reconocimiento de sus países de origen. Ronaldo debutó con Portugal el 20 de agosto de 2003 en un amistoso contra Kazajistán. Tenía 18 años. Le esperaban las lágrimas un año después al perder en la final de la Eurocopa organizada por su país frente a Grecia. Entonces era un tirillas veloz y regateador, extremo puro, pero sin la contundencia ante la portería contraria desarrollada después tanto en Inglaterra como en España, acompañada de una potente transformación física.

En el Mundial de Alemania, en 2006, Portugal perdió las semifinales contra la Francia de Zidane, pero CR alcanzó el escalón de su predecesor en el olimpo del fútbol portugués, Eusebio, semifinalista en el Mundial de Inglaterra 66. Ahí ha quedado su techo, también en la semifinal perdida en Donetsk ante España en la Eurocopa de 2012, cuando el mágico gol a lo Panenka de Sergio Ramos y el último penalti frustrado de CR porque era el quinto y ya no le llegó la oportunidad. Víctima también de España en el Mundial de Sudáfrica en los octavos de final y de sí misma en la pasada Copa del Mundo de Brasil 2014, Portugal no ha presentado una generación a la altura del chico de Funchal.

Cristiano Ronaldo. ampliar foto
Cristiano Ronaldo.

Messi ni siquiera marcó en Sudáfrica 2010, abrazado a Maradona en el banquillo argentino tras ser vapuleados por Alemania en los cuartos de final. La Pulga debutó con la Albiceleste el 17 de agosto de 2005 contra Hungría, también con 18 años. Entró en el minuto 63 por Lissandro López y fue expulsado 47 segundos después tras unos agarrones con el defensa Vilmos Vanczak. Al contrario de Cristiano, que partió del Sporting de Lisboa rumbo al Manchester United, La Pulga no llegó a jugar en Argentina, y un cierto recelo le acompañó en su tránsito por la selección. Alemania volvió a cruzarse en su camino en Brasil 2014. Esta vez en la final y con mucho mayor protagonismo de Messi, pero no el suficiente para emular a Maradona en México 86, cuando ganó el trofeo casi solo. Durante cuatro temporadas, las cuatro en las que conquistó el Balón de Oro (2009, 2010, 2011 y 2012), Messi fue Maradona cada pocos días. Pero no ha podido bañarse en la mística de El Diego. Y su estilo también ha ido variando al compás de los cambios biológicos. Menos explosivo, ha retrasado su posición para participar más en la trama y menos en el desenlace. De ahí la distancia de goles en la presente Liga española: 18 de Cristiano por siete de La Pulga.

La productividad de ambos baja casi a la mitad en sus selecciones

Messi, sin embargo, domina otras facetas del juego en las que Cristiano no puede competir con él. Comparados en sus respectivos clubes desde 2009, La Pulga colecciona 99 asistencias, 30 más que su gran rival. Y en los regates completados con éxito, Messi dobla a CR: 1.164 frente a 565.

Mientras Cristiano, dos Balones de Oro (2008 y 2013) y principal favorito para 2014, insiste en querer pasar a la posteridad, Messi toma mate y se relaja con el fútbol-tenis antes de la cita en Old Trafford. Los dos se saludarán fugazmente y disimularán la distancia personal que les separa antes de prolongar la rivalidad más intensa del fútbol moderno, el duelo eterno.

 

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