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Luis Suárez siempre juega

El Barcelona gana la Supercopa de Catalunya al Espanyol en la tanda de penaltis

Luis Suárez, instantes antes de cederle el balón a Piqué. Ampliar foto
Luis Suárez, instantes antes de cederle el balón a Piqué. DIARIO AS

Hay jugadores que honran al fútbol y a la pelota. Les da lo mismo si el partido se juega en Anfield o en el Centenario, en el Bernabéu o en Montilivi. Luis Suárez es uno de ellos. El 9 se entrega por completo aunque en disputa esté una Supercopa de Catalunya, vacía de leyendas. En la inauguración de la Supercopa, los 5.110 espectadores, azulgrana y blanquiazules, comulgaron en dos momentos cruciales: en el minuto 17 cuando gritaron por la independencia de Cataluña y en el 21 para recordar a Dani Jarque. Una comunión que se rompió con el acierto del Barça en la tanda de penaltis.

BARCELONA, 1- ESPANYOL, 1

Barcelona: Masip; Adriano (Grimaldo, m. 73), Piqué (Ié, m. 46), Bartra, Jordi Alba (Montoya, m. 46); Rafinha (Rakitic, m. 61), Samper (Halilovic, m. 76), Sergi Roberto (Xavi, m. 61); Pedro (Sandro, m. 46), Luis Suárez (Adama, m. 46) y Munir. No utilizados: Ter Stegen.

Espanyol: Pau; Arbilla, Raúl Rodríguez, Eric Bertrand, Clerc (Duarte, m. 46); Salva Sevilla (Abraham, m. 46), Pol Loncha (Jordan, m. 46); Mattioni (Víctro Sánchez, m. 46), Álex Fernández (Mamadou, m. 46), Víctor Álvarez (Luque, m. 46); y Jairo (Héctor, m. 82). No utilizados: Germán y Álvaro.

Goles: 1-0. M. 15. Piqué, recibe de Luis Suárez. 1-1. M. 51. Arbilla marca de falta.Penaltis (4-2): Xavi (gol, 1-0); Víctor Sánchez (gol, 1-1); Sandro (falla, 1-1); Arbilla (falla, 1-1); Halilovic (gol, 2-1); Abraham (falla, 2-1); Grimaldo (gol, 3-1); Jordan (gol, 3-2) y Rakitic (gol, 4-2).

Árbitro: Álvarez Izquierdo amonestó a Víctor Álvarez, Raúl Rodríguez y Víctor Sánchez.

Montilivi: 5.110 espectadores.

La Federación Catalana se inventó la Supercopa para evitar chascos como el del curso pasado cuando los dos grandes catalanes mandaron a sus filiales a disputar la final de la Copa Catalunya. Sin embargo, fue el Espanyol, más afín a los berrinches cuando el Barça ninguneaba el derbi, el que en esta oportunidad le restó importancia. Resulta que los dos cuadros alinearon a sus jugadores menos habituales. Y si la diferencia entre los dos once iniciales con sus mejores hombres ya es grande, cuando los blanquiazules mezclan a sus suplentes con jugadores del filial la brecha se vuelve insalvable. Demasiado fútbol para los chicos de Sergio González, que enmudecieron ante un Barça con dos campeones del mundo en el tapete (Piqué y Pedro), pero, sobre todo, contra a un futbolista de la talla de Luis Suárez.

El uruguayo fue la improvisación en el solfeo característico del Barça. El Espanyol se atrincheró alrededor de su portero, pero el 9, con o sin espacios, juega de maravilla. Arrancó el partido, como contra el Madrid, por el carril del 7. Pero, al charrúa no le gusta atarse a la banda. Inquieto, aparecía por todo el frente de ataque. Pescó un testarazo que Pau cacheteó al córner. Y al rato le marcó el pase al área a Jordi Alba, desparramó a Raúl Rodríguez y puso el cuero de cuchara para Piqué, que de cabeza puso la pelota en la red. Un gol precioso.

La oda de cambios sacó a Luis Suárez del campo. Y el Barça acusó la falta de intensidad que contagiaba el uruguayo. Distraídos los azulgrana después del paso por los vestuarios, se agrandó el Espanyol, que empató con un gran gol de libre directo de Arbilla. Otro golazo en Montilivi. Masip salvó entonces al Barça de la derrota y condenó en los penaltis al Espanyol. La Supercopa quedó en manos del Barça.

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